BEISBOL 007: Cuba

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jueves, 19 de julio de 2018

Jackie Hernandez Beisbol de Cuba 1961

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Jackie Hernandez "El Orgullo de La Central Tinguaro Cuba

Por: Edwin Kako Vazquez - Jacinto Hernandez inicialmente fue firmado por los Indios de Cleveland como agente libre aficionado en el año 1961.  Este nativo de Cuba jugaba en la posición de receptor siendo convertido posteriormente en campo corto.  Participó en las Ligas Menores por un periodo de (7) años antes de debutar en las mayores con los Ángeles de California en el 1965.

A su paso por las menores jugó con el Dubuque (Liga de las Carolinas) (Clase “A”) donde castigó la pelotita blanca al son de (274). En 1962 juega con el Burlington (Liga de las Carolinas) (Clase “A” ) bateando para (221). Es subido a la clasificación “AA” en 1963 con el Charleston bateando (265). Vuelve al Charleston (“AA”) en 1964 obteniendo un promedio de bateo de (260). Abre el (1965) en la clasificación (“AAA” ) con el Pórtland acumulando promedio de (229).
 
Es dejado en libertad por los Indios de Cleveland el 15 de mayo de 1965 firmando ese mismo año como agente libre  con los Ángeles de California. Debuta en la mayores en 1965 con el California donde vio acción en (6) partidos bateando para 333. En 1966 juega con el California nuevamente bateo para (0.43) en 58 juegos a la edad de 23 años.
 
En 1967 el California lo envía a Minnesota donde jugo hasta el 1968 bateando para 176 en 83 juegos. Ese mismo año fue drafteado por los Royales de Kansas City en la ronda 43 del sorteo de expansión para equipos de Grandes Ligas. Con el Kansas City jugo (2) años antes de ser enviado a los Piratas de Pittsburgh de la Liga Nacional equipo con el cual terminó su carrera de (9) años en las mayores.
 
En tres temporada con los Piratas bateo 206, 188 y 247 respectivamente visitando la Serie Mundial en 1971 donde los Piratas resultaron ganadores ante los Orioles del Baltimore. Defensivamente Hernández tenía un rifle como brazo siendo escogido en una ocasión (1965) como el campo corto con el brazo mas fuerte de la Liga de la Costa del Pacifico.
 
A la defensiva jugo en el campo corto un total de (517) juegos, (38) tercera base, (80 segunda, (3) como guardabosque  y (1) como primera base. En un total de 1,325 asistencias cometió (131) errores y (248) dobles jugadas en (568) partidos para un porcentaje de (965).
 
En su paso por las mayores tuvo de compañeros latinos en su equipo a:
  • ANGELES DE CALIFORNIA - José Cardenal (Matanzas, Cuba), Julio Gotay (Fajardo, Puerto Rico, Marcelino López (Habana, Cuba), Willie Montañés (Cataño, Puerto Rico), Minnie Rojas (Remidios, Cuba), Jorge Rubio (Mexicali, México) y Ramón López  (Las Villas, Cuba),
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  • MINNESOTA - Rod Carew (Gatun, Panamá) y Zoilo “El Zorro” Versalles, Tony Oliva (Pinar del Río, Cuba), Cesar Tovar (Caracas, Venezuela), Sandy Valdespino (San José de las Lajas, Cuba), Hank Izquierdo (Matanzas, Cuba)
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  • REALES DE KANSAS CITY - Eliseo Rodríguez (Fajardo, Puerto Rico), Juan “Chito” Ríos (Mayagüez, Puerto Rico, Luis Alcaraz (Humacao, Puerto Rico), Cookie Rojas (Habana, Cuba) y Aurelio Monteagudo (Caibarien, Cuba).
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  • PIRATAS DE PITTSBURGH - Roberto Clemente (Carolina, Puerto Rico), Manny Sanguillen (Colón, Panamá, Vitico Davalillo (Cabimas, Venezuela), José Pagán (Barceloneta, Puerto Rico), Rennie Stenett (Colón, Panamá), Frank Taveras (Las Matas de Santa Cruz, República Dominicana), Ramón “Mon” Hernández (Carolina, Puerto Rico) y Fernándo González (Arecibo, Puerto Rico).
Las estadísticas de Jackie Hernández de por vida en la mayores fueron: 618 partidos, 1,480 partidos, 153 anotadas, 308 hits, 37 dobles, 9 triples, 12 cuadrangulares, 121 impulsadas, 93 bases por bolas, 324 ponches y promedio por vida de 208.


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jueves, 28 de junio de 2018

La Leyenda del Beisbol Cubano


Por Andrés Pascual
El tiempo cambia las cosas o las hace ver desde otra óptica; en unos casos, adecuada a la circunstancia; en otros, francamente fuera de tono…
En 1960, el gobierno de Fidel Castro, que no podría competir nunca con el pasado beisbolero de la República, a partir de la suspensión definitiva del beisbol profesional, utilizó al Inmortal Martín Dihigo para ejecutar una tarea que era un fraude mayúsculo: “lograr la masividad en el beisbol”, eso decían cuando, en el terreno de juego de todas las categorías, actuaban más de 100,000 atletas a todo lo largo y ancho de la Isla, con un campeonato nacional juvenil zonal que, en 1958, convocó a 150 equipos en todo el país, sin incluir el movimiento Los Cubanitos, patrocinado por los Cubans Sugar Kings; asi comenzo el Primer Campeonato Nacional de 1era. Categoría de la dictadura, que marchó independiente y paralelo durante el último año de la Liga Nacional Amateur, ya sin la Unión Atlética detrás. Juan Ealo, ex jugador amateur, ex comentarista radial y ex coach de preparación física de los Azules del Almendares, estuvo a cargo de la organización del evento, con visitas continuadas a los municipios del interior, estimulaba la creación de equipos de localidades para la competencia provincial. En Pinar del Río, por el municipio Los Palacios, jugó Tony Oliva poco antes de ser firmado por Joe Cambria.

El objetivo fue darle la impresión al pueblo de que se harían cosas superiores y mejores que las que se habían hecho por el sistema capitalista; la realidad fue que todos los cubanos de la época lo entendieron como el principio del fin del poderoso béisbol cubano, pero lo callaron y terminaron aceptándolo, por la política de "no selección alterna"; indiscutible porque, el dominio en todos los circuitos y sólo detrás de Estados Unidos en el rentado, nadie podía negarlo: juvenil, amateur y profesional del área, terreno del imperio cubano, que se encargaron de derrumbar con las garras y la mala intención los “innovadores de la destrucción”. Hasta hoy, lo único que han logrado es debilitar al pasatiempo y confundir al publico a base de mentiras sostenidas durante 48 años. Ni más ni menos que el pisoteo de la Leyenda…

Al pueblo se le adiestró en aplaudir a lo único que tenía acceso; es decir, como en el caso del boxeo, de la música, de la televisión…lo aceptaba porque no quedaba otra opción; sería material de cuentos trasnochados pensar que, si el fanático cubano hubiera tenido la posibilidad de ver a Tiant, a Versalles, a Cárdenas, al Haitiano…hubieran preferido a Urbano González o a Aquino Abreu, que gozaron de relativo público como amateurs antes de 1961.

Nunca un pelotero de clase quedó sin descubrirse por un scout; así, el que no jugó profesional fue porque no quiso hacerlo, porque no tuvo la clase exigida por la categoria o porque temía fracasar, incluso porque no deseaba trasladarse a La Habana; aunque, antes de 1945, hubo clubes profesionales en otras provincias.
El amateurismo tenía un matiz diferente, que le impidió al jugador negro actuar
en el campeonato de la Unión Atlética; sin embargo, en el de la Fuerzas Armadas participaba, en Pedro Betancourt desde 1944 o en la Cromo, Quivicán o la liga de Saguita Hernández.

La Liga Inter Fuerzas Armadas le dio oportunidad de exhibir sus condiciones, antes de saltar al beisbol profesional, a muchísimos jugadores negros o blancos de todo el país.

El General Sagua, villareño, uno de los grandes peloteros independientes durante el período 1915-1925, conocido en todos los rincones desde Oriente hasta La Habana, jugó muy poco como profesional; mientras, el pitcher J.J Alvarez, de condiciones notables en Camaguey y Oriente durante los 40’s y los 50’s, decidió no saltar y llegó con más de 40 años al beisbol de Series Nacionales castristas durante su primera etapa.

En la propia Unión Atlética se extinguió el juego brillante y superdotado del mejor pelotero amateur cubano de todos los tiempos, Antonio “Quilla” Valdés que, nadie sabe la razón, cada vez que mencionan a los mejores shortstops cubanos de la historia le dejan fuera y Quilla no solo era una maravilla en el fildeo; sino que está considerado uno de los peloteros más inteligentes que haya jugado en Cuba en cualquier época o circuito. Un pelotero completo y el mejor bateador, durante más de 15 campañas de juego, en la Unión Atlética primero con el Circulo de Artesanos de la Liga Social y, después, con el Hershey unionista. Quilla fue el cuarto bate de todas o casi todas las selecciones cubanas a Series Mundiales o Juegos Centroamericanos a que asistió.

¿De qué procedencia social eran aquellos sensacionales jugadores negros de la era pionera de “la bola muerta” en Cuba, incluso posterior a 1919? Todos, excluyendo tal vez a Dihigo, de la más absoluta pobreza; sin embargo, Mayarí Montalvo, “Bienve” Jiménez, Alejando Oms, Champion Mesa, Méndez, Torriente, Bombín, los Fernández, Chacón, Julio Rojo, Mamelo, Castillo, Padrón, Strike González…son parte de la gran historia del beisbol nacional, a pesar de que la injusta barrera racial les privó de jugar en el beisbol de los blancos americanos y de que fueran limitados en Cuba solo al profesionalismo; porque la Unión Atlética se fundo en 1914 para clubes sociales capitalinos, pero la Inter Fuerzas, que los admitía, inició hostilidades a principios de los 30’s organizadamente.

Hoy se quejan porque los implementos para jugar beisbol escasean, es una de las justificaciones sobre el debilitamiento del juego en el país, cuando se debería mirar hacia el detalle que casi nadie quiere; pero obligatorio por su incidencia en el asunto, el político: nunca habrá beisbol cubano de clase, ni amateur ni profesional, con el régimen allí, es necesario cambiarlo de raíz; pero, si hubiera profesionales con el sistema castrista, de poco serviría como estímulo, una vez que nadie podría impedir que se quedaran viviendo en sus casas de mala muerte durante el receso invernal, siendo robados hasta el último dólar de una y mil formas que inventarían.

Antes de 1950, los jugadores pobres, blancos o negros, mayormente veían un guante para jugar beisbol, o un bate por primera vez, cuando estaban en edad juvenil y zapatos spikes cuando se organizaban como profesionales o en equipos de localidades que el dueño vestía y calzaba completamente.

Esos jugadores de la era de Méndez, del Pájaro Cabrera, de Bebé Royer, de Bustamante hasta Huesito Vargas, Crespo, Agustín Bejerano, los Correa, Miñoso…se hacían peloteros jugando descalzos, con guantillas de lona hechas por ellos y con pelotas caseras confeccionadas por ellos; para batear, cualquier gajo rústico trabajado a mano; pero, de vez en cuando, iban al pueblo a ver a los profesionales y, cuando el dueño de la farmacia hacía su novena para el campeonato municipal en invierno y los invitaba, les acompañaban uno o más de nivel profesional, del pueblo o importados; de esa forma comenzaban a familiarizarse con el nivel de juego superior.

Ninguna justificación ajena a la desaparición del beisbol profesional de Cuba ni a la pérdida absoluta de la clase general de la pelota de la Isla es valida hoy, tienen que cambiar de raíz el sistema que logró poner en ridículo a la llamada Leyenda del Beisbol Cubano…Si no se hacen cambios radicales en el cuadro, en el banco y en el bullpen político de la Isla, el futuro del juego, como todo el pueblo, todavía no es lo negro que promete.


viernes, 1 de junio de 2018

Despaigne: “2017 fue el mejor año de mi carrera”

 Claudio Rodríguez Otero 
 
Compilación de jonrones de Despaigne de la temporada 2017

   Fukuoka, Japón. Especial - Hace pocos días tuvimos la fortuna de conversar en el Yafuoku Dome de Fukuoka con el cubano Alfredo Despaigne, quien nos puso al día con la actualidad de su carrera en el béisbol profesional japonés.

   El toletero de los Halcones de SoftBank calificó al año 2017 como el mejor de su vida como pelotero debido a los numerosos títulos y éxitos que cosechó, que además llegaron todos por primera vez.

   Adicionalmente, nos habló de lo mucho que significa para él llegar a los 100 jonrones en la NPB, del origen de la manera peculiar en la que celebra sus jonrones y de lo mucho que admira a sus compañeros de equipo, en especial a Matsuda y Yanagita.

 
Despaigne conecta su jonrón # 35 de la temporada 2017

Háblanos primero de la temporada pasa. Fuiste líder de jonrones y empujadas de la Liga del Pacífico y además campeón de liga y de la Serie de Japón...
   Sí, el 2017 fue un año excelente para mí. Tuve un buen año tanto en Cuba como aquí en Japón. En Cuba, fui campeón por primera vez y aquí en Japón también. Fui líder de jonrones y empujadas de la Liga del Pacífico, campeón de liga y campeón de la Serie de Japón. Fue un año inolvidable para mí, sin duda el mejor que he tenido en toda mi carrera deportiva.

 
¿Qué tal fue la experiencia de ganar tus primeros títulos individuales en Japón?
   Para mí fue muy importante, como lo es para cualquier pelotero. Uno siempre quiere ganar títulos en todos los eventos en los que uno participa. Para mí fue una experiencia muy bonita, porque fueron mis primeros títulos de jonrones y empujadas [en Japón] y además fui electo al Equipo Ideal de la temporada, también participé en la Serie de las Estrellas por primera vez y hasta fui nombrado Jugador Más Valioso del segundo juego de esa serie. De verdad que fue algo inolvidable y quiero darle las gracias a Dios y también a todos los fanáticos que me apoyaron en aquel momento y que me siguen apoyando hoy.

 
Despaigne celebra junto a sus compañeros el título de la Serie de Japón 2017

¿Qué tal fue la experiencia de jugar y ganar la Serie de Japón? Fue una excelente serie, estuvo muy peleada...
   Sí, fue una buena serie. Empezamos jugando muy bien y ganamos los 3 primeros partidos. Después se nos complicó un poco, pero nada, al final supimos ganar el cuarto juego que necesitábamos para ser campeones. Fue una serie muy peleada. Las Estrellas de DeNA pelearon hasta el final, nunca se dieron por vencidas, de verdad que son un muy buen equipo. [El manager Alex Ramírez] Ramichan hizo un excelente trabajo con todos los muchachos de ese conjunto y además llegó por primera vez como manager a una final y eso hay que reconocerlo también. Nosotros disfrutamos muchísimo cada partido y en general jugamos una final excelente. Los lanzadores y los bateadores todos se comportaron a la altura y al final pudimos celebrar un año 2017 muy bueno.

 
Este año tu producción de jonrones y empujadas se mantiene bien, pero el promedio ha estado bajo. ¿Qué tal te has sentido hasta ahora?
   Bueno, este año mi primer mes no fue muy bueno, pero a partir de finales del mes pasado he podido ir levantando un poco la producción de jonrones y empujadas. El promedio también he podido subirlo poco a poco. Ahora estoy conectando más hits, no sólo jonrones sino también hits, como ayer, que conecté 3. El número de bases por bolas que he recibido también ha aumentado bastante y eso favorece mucho al equipo. También estoy tratando de reducir mi cantidad de ponches lo más posible y tratar de hacer más contacto, para así poder sumar más hits y boletos. La temporada es larga, todavía me quedan casi 5 meses por delante, así que poco a poco iré mejorando y esforzándome por ayudar al equipo a ganar otro título este año. Esa es nuestra meta.

 
Despaigne conectó su jonrón # 100 en la NPB el 25 de mayo

Estás a sólo 2 jonrones de los 100 de por vida en la NPB. ¿Cómo te sientes al respecto?
   Muy bien. Quisiera llegar lo más pronto posible a los 100 jonrones. Para mí es una meta muy importante, especialmente si la consigo en una liga extranjera que no sea la de Cuba. Me gustaría llegar a esa marca en los próximos días y después seguir sumando más jonrones, que todavía me queda bastante camino por recorrer.

 
Yuki Yanagita, uno de los compañeros de equipo que más admira Despaigne

¿Qué tal ha sido la experiencia de jugar para un equipo de tanta calidad como SoftBank? ¿Cuál de tus compañeros admiras más?
   Este es un excelente equipo. Tiene excelentes lanzadores y excelentes bateadores y además todos son excelentes personas, tanto dentro como fuera del terreno de pelota. Los admiro mucho a todos, especialmente a [Nobuhiro] Matsuda por su carisma. No importa que se vaya de 4-0, siempre está contento y alegre y sigue apoyando al equipo. Yo siempre digo que él no parece japonés sino latino [por su carisma]. Otro jugador que admiro mucho es [Yuki] Yanagita. Es un fenómeno. Es un excelente bateador y también es bueno a la defensa, con un buen brazo. Corre bien, roba bases, su promedio es altísimo y además batea jonrones y empuja carreras. Para mí es un excelente pelotero. Les deseo lo mejor a ambos en sus carreras, que sigan produciendo para el equipo y para sus récords personales.

 
La particular manera de Despaigne de celebrar sus jonrones

¿De dónde salió esa manera tan peculiar de celebrar tus jonrones, en la que levantas una pierna y le pegas al caso con la punta del zapato?
   Bueno, no sé, eso fue un día que pegué un jonrón y lo hice y luego la prensa y todos lo notaron y al final me quedé con esa celebración. No fue algo que yo quise, sino que salió espontáneamente y luego lo continué haciendo.

 
El equipo no ha estado tan bien este año como el año pasado. Sin embargo, sigue jugando a un buen nivel y está peleando otra vez por el título de liga...
   Así es, este año no hemos estado bien. Tenemos varias figuras importantes lesionadas. [Dennis] Sarfate, el cerrador, se lesionó. [Sho] Iwasaki también se lesionó. [Tsuyoshi] Wada está recuperándose y [Kodai] Senga también estuvo lesionado por un tiempo. Pero nada, el equipo está luchando con lo que tenemos. Los lanzadores que tenemos creo que han hecho un buen trabajo cubriendo las ausencias de los que están lesionados. En general, las opciones que tenemos para ganar el título otra vez se ven bien. Lo importante es que tenemos buen ánimo y buen espíritu de lucha y vamos a seguir con los jugadores que tenemos hasta que se reincorporen los que están lesionados.

domingo, 27 de mayo de 2018

Viciedo da triunfo a Chunichi con 6 carreras empujadas

Béisbol Japonés.com 
 
Viciedo conecta 3 imparables y remolca 6 carreras ante Hiroshima

   El cubano Dayán Viciedo completó este domingo una actuación heroica al producir 6 carreras que le dieron un triunfo de 8-7 a los Dragones de Chunichi sobre los Carpas de Hiroshima en el Estadio Mazda de esa ciudad.

   El poderoso toletero se fue de 5-3 en el juego, con 2 dobles, un sencillo, una anotada y 6 empujadas, para elevar su promedio a .310 y su total de remolques a 29, cifra que le permite ascender al séptimo lugar de esa categoría en la Liga Central.

   También por Chunichi, el dominicano Zoilo Almonte se fue de 5-4, con un doble, 3 sencillos y 3 anotadas, para subir su promedio a .363 y retomar el liderato de bateo del circuito. Así mismo, su compatriota Steven Moya falló en un turno como emergente para reducir su promedio a .333.

   Por Hiroshima, el dominicano Xavier Batista se ponchó en una aparición como emergente para bajar su promedio a .250.

 
Rakuten 8, SoftBank 4, Yafuoku Dome

Despaigne dispara su 12do jonrón del año ante Rakuten

   En otros encuentros de la jornada, el cubano Alfredo Despaigne disparó su décimo segundo cuadrangular de la campaña pero su esfuerzo fue insuficiente para evitar la derrota de 8-4 de los Halcones de SoftBank ante las Águilas de Rakuten en el Yafuoku Dome de Fukuoka.

   El poderoso toletero, que se fue para la calle en solitario, aumentó su promedio a .216 y su total de remolques del año a 29, monto que le permite ascender al sexto lugar de la especialidad en la Liga del Pacífico.

   Su compatriota y compañero de equipo Liván Moinelo permitió una carrera y 2 hits en 2 tercios de relevo para subir su efectividad a 4.26. Esta es su cuarta salida consecutiva permitiendo al menos una carrera.

Peguero conecta un doble y empuja una carrera ante SoftBank

   Por Rakuten, el dominicano Carlos Peguero se fue de 5-2, con un doble, un sencillo, una anotada y una empujada, para elevar su promedio a .231 y su total de empujadas a 29, cifra que le permite igualar a Despaigne en el sexto lugar de ese departamento en el circuito.

 
DeNA 3, Yakult 5, Meiji Jingu

   En el Estadio Meiji Jingu de Tokio, el puertorriqueño Neftalí Soto ligó un doble en 5 turnos y remolcó una carrera en la derrota de 5-3 de las Estrellas de DeNA ante las Golondrinas de Yakult. Su promedio descendió a .400.

   También por DeNA, el venezolano José Celestino López falló en 5 visitas al plato para disminuir su promedio a .320. No obstante, remolcó una carrera para aumentar su total de la temporada a 41 y reafirmarse como el líder absoluto de esa categoría en la Liga Central.

 
Yomiuri 1, Hanshin 9, Koshien

   El cubano Alex Guerrero extendió a 17 su racha de turnos consecutivos sin hit al irse de 3-0, con un ponche y un error, en la derrota de 9-1 de los Gigantes de Yomiuri ante los Tigres de Hanshin en el Estadio Koshien de Nishinomiya. Su promedio cayó a .276.

   Por Hanshin, el dominicano Wilin Rosario se fue de 3-1 con un sencillo para mejorar su promedio a .228, mientras que el venezolano Diego Moreno permitió una carrera y 4 hits en un capítulo de relevon para subir su efectividad a 2.08.

 
Nippon Ham 10, Seibu 8, MetLife Dome

   En el MetLife Dome de Tokorozawa, el venezolano Ernesto Mejía falló en un turno como emergente en la derrota de 10-8 en 10 entradas de los Leones de Seibu ante los Luchadores de Nippon Ham. Su promedio cayó a .243.

 
Lotte 2, Orix 3, Kioto

   En el encuentro restante de la jornada, los Búfalos de Orix superaron 3-2 a los Marinos de Lotte en el Estadio Wakasa de Kioto en un partido en el que ningún latino vio acción.

lunes, 14 de mayo de 2018

Lanzador Cubano Camilo Pascual

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Por: Edwin Kako Vazquez - Camilo Pascual Lanzo en un solo equipo de postemporada - En muchas ocasiones hay peloteros que pasan desapercibidos durante su trayectoria por las mayores o simplemente su actuación queda en un rinconcito de la historia de las mayores.
Nuestro personaje de hoy el lanzador cubano Camilo Pascual es un vivo ejemplo de lo antes mencionado debido a que siempre participó en equipos rezagados en la tabla de posiciones.


Sin embargo, el muchacho natural de la Habana fue líder (3) veces en la Liga en los importantes departamentos de ponchados, juegos completos y blanquedas otorgadas.
  • Departamento de Ponchados -221-1961), (206-1962 y (202-1963)
  • Blanquedas-(6) (1959), (8) (1961), (5) (1962)
  • Juegos Completos-(17) (1959), (18) (1962) (18) (1963)
  • Ganador de 20 Juegos-(20-11) (1962) y (21-9) (1963)
  • Promedió un juego completo por cada tres lanzados
En la temporada de 1965 Pascual tuvo la oportunidad de lanzar en su única postemporada durante su carrera con los Gemelos de Minnesota dirigidos por Sam Mele donde acumuló marca de (9-3) con (3.35) de efectividad.Resultado de imagen para camilo pascual

En su estadía de (18) años en el mejor béisbol del mundo Pascual sudó las camisetas de los Senadores de Washington en dos ocasiones (1956-1960) y (1967-1969), Gemelos de Minnesota (1961-1966), Rojos de Cincinati (1969), Indios de Cleveland (1971) y los Angeles Dodgers (1971).

Durante las temporadas de (1959-1960-1961-1962-1964) fue elegido para participar en el clásico del Juego de Estrellas. En (1965) acude a la Serie Mundial entre los Gemelos de Minnesota y Los Ángeles Dodgers donde fue el lanzador perdedor del tercer juego de la Serie. Lanzó (5) entradas, le pegaron (8) hits y otorgó (1) base por bolas para una efectividad de (5.40).

Vieron acción además de Pascual en esta Serie tres peloteros cubanos, Tony Oliva (Pinar del Río), Sandy Valdespino (San José de las Lajas) y Zoilo Versalles (Veldado).

Camilo Pascual debutó en las mayores en el año 1954 con los Senadores de Washington donde tiró para (4-7) en (119.1) entradas y una efectividad de (4.22).
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Otros latinos que debutaron en las mayores ese año fueron: Chico García (Orioles de Baltimore-Segunda Base-Veracruz, México), José “Pantalones”-Indios de Cleveland Santiago-Lanzador-Coamo, Puerto Rico), Víctor Pellot-Atléticos de Filadelfia-Primera Base-Arecibo, Puerto Rico) y Carlos Paula-Senadores de Washington-Guardabosque-Habana, Cuba.

Pascual estuvo activo en las Grandes Ligas desde los 20 años hasta los (37), su último partido en el suelo de las mayores fue en mayo 15 de 1971 con los Indios de Cleveland donde lanzó para (2-2) en (23) entradas con efectividad de (3.09)

Sus estadísticas finales nos comentan que lanzó en (404) partidos de (529), (174-170), (36) blanqueadas, (2,930.7) entradas lanzadas, (2,167) ponchetes, (1,069) bases por bolas, (61) pelotazos, (86) wild pitch y una efectividad de (3.63).Resultado de imagen para camilo pascual

BEISBOL CUBANO, ENTRE COMPLEJOS Y FALACIAS

cubano caricatura rogerio


Por Rogério Manzano 

En su perenne visión megalomaníaca del mundo, Fidel Castro también quiso otorgarle a Cuba un proyecto superior, y más “revolucionario”, que el béisbol imperialista.
Para ello, el “creador en jefe de todas las cosas” ordenó a sus seguidores engendrar un sistema deportivo que fuera capaz de fraguar sus delirios beisboleros. Medio siglo después, sabemos que lo que parió su enorme ego no fue un proyecto saludable y próspero para el pueblo y sus atletas, sino un aparato artificial para amamantar su narcisismo insaciable.
Como resultado de tal esquizofrenia ideológica, los dirigentes del sistema beisbolero cubano también se infectaron de un incurable complejo de inferioridad. Un trastorno que se ha expresado a través del tiempo en esa permanente necesidad de obtener la victoria deportiva al precio que sea necesario.
No importa la salud de los atletas, no importan sus derechos laborales, no importan sus esperanzas más íntimas, no importan sus aspiraciones personales; por encima de todo eso, lo único valedero para estos personajes es perpetuar el sectarismo de su máximo líder y esa entelequia alienante de una superioridad política que jamás ha existido.
¿Cuando será el día en que una novena cubana de béisbol vuelva a jugar un certamen de pelota sólo por la alegría de competir, y no con la distorsionada obligación de ganar? Quienes necesitan desesperadamente demostrar que lo suyo tiene más valor, es porque realmente sienten que tiene mucho menos valor del que posee.
En todos estos años, la propaganda comunista del gobierno de Cuba se afanaba en probar que el béisbol cubano era el resultado de un sistema que, según sus ideas, era superior al capitalista. Pero en su frustrante agonía, lo único que lograron fue impedir la verdadera evolución del béisbol en nuestra amada Isla.
Mientras en el mundo capitalista la disciplina se enriquecía y desarrollaba gracias al dinamismo del mercado y a la iniciativa individual, en la Cuba socialista envejecía y se agotaba la única propuesta colectiva que ofrecía el gobierno.
De ahí surgió esa urgencia constante de compensar el sentimiento de inferioridad con la conquista de cualquier cosa que pareciera un logro. Una demencia que se convirtió en obsesión por ganar y ganar… desde unos Juegos Olímpicos en Atlanta, hasta el último torneo de Quimbumbia en Kuala Lumpur; no sólo con el mejor equipo, sino además con el esfuerzo total, con la entrega incondicional, con el sacrificio absoluto.
Los comunistas cubanos toda la vida se llenaron la boca de aire para criticar al béisbol profesional, dónde, de acuerdo con su perspectiva dialéctica, un pelotero es tratado inhumanamente como mercancía.
¿Pero es que acaso no llegaron a mirarse en su propio espejo? Allí ni siquiera los atletas son mercancía, son menos que eso, son objetos de utilería ideológica.
Hay una excusa muy tonta que utilizan constantemente los corifeos del régimen cubano para justificar el llamado “robo de talentos”. Según esta teoría, el estado socialista cubano tiene que invertir muchos recursos en la formación, el entrenamiento y la preparación física y material de los jugadores. Por tanto, resulta “inadmisible” para ellos que luego aparezcan los capitalistas con su dinero y se los lleven sin retribuir nada a cambio. Yo le pregunto a quienes no piensan cómo yo:
¿Tienen los peloteros cubanos “otra opción” en la Isla para entrenarse, prepararse o formarse, que no sea dentro de una institución deportiva estatal?
¿Se permiten patrocinar torneos de béisbol en Cuba donde los peloteros puedan percibir una remuneración salarial diferente a la “única” que les ofrece el gobierno en la Serie Nacional?
¿Pueden los peloteros cubanos “escoger libremente” un representante que se ocupe de velar y defender sus contratos y derechos laborales fuera de otra institucion que no sea el INDER-estado?
¿Son libres los peloteros cubanos de poder manifestar abiertamente algún tipo de afiliación política o de pensamiento liberal que no se ajuste a la ideología oficial comunista que impera en la Isla?
Si el régimen cubano es dueño de todos los estadios, de todos los torneos, de todos los equipos, de todos los salarios, de toda la ideología, cuando un pelotero cubano escapa hacia Estados Unidos ¿estamos hablando del robo de un talento o del despertar de un esclavo?
Pero, si contra esta realidad, aún se insiste en que los capitalistas se roban a los peloteros cubanos, esto solo me reafirmaría el caracter totalitario de un gobierno que ciertamente considera a sus atletas una propiedad, un medio básico, una máquina para producir entretenimiento en nombre de la “Revolución” y en detrimento de la libertad y el derecho individual de esas personas para elegir su propio destino.
Y quién me puede exigir a mí que no mezcle política con deporte en este artículo, cuando aún hoy en pleno siglo XXI, un beisbolista cubano puede ser conminado a pararse frente a un grupo de personas para leer públicamente un panfleto que, implícitamente, condena a uno de sus propios compañeros porque tomó la decisión de ser diferente ¡¿Eso es deporte, o es política?!
De qué deporte estamos estamos hablando cuando un pelotero, por encima de los sentimientos a la madre, al entrenador o a la persona amada, tenía que hacer aquellas hipócritas dedicatorias a ese caudillo que se creyó el comandante en jefe del proletariado mundial.
¡Basta ya de repetir la misma falacia de que son los Estados Unidos los que obligan a los peloteros cubanos a escoger el camino del exilio!
Estados Unidos no es un país de santos, ni el capitalismo es la solución definitiva de nuestros problemas terrenales, pero a quienes les gusta levantar su dedo acusador hacia afuera, primero deberían palpar en la llaga que tienen dentro.
¿Será que un pelotero cubano se atreve a arriesgar vida y carrera, únicamente incitado por la “mano negra del Imperio” y su dólares capitalistas, o por culpa del desastre económico de un país que ni sus propios economistas pueden explicar; por la constante y ridícula cantaleta del fanatismo ideológico; por la naturaleza excluyente del mismo sistema que lo engendró; por el desprecio hacia la prosperidad individual de las personas; por la intransigencia ante la diversidad; por la adoración eterna a un Dios de carne y hueso; o por la esencia absurda del comunismo cubano?
Cuba es, y ha sido por más de 100 años, una tierra bendecida para jugar béisbol. Sus hijos han recibido el don, el talento y la habilidad, para que, no solo practiquen este deporte y lo hagan su pasatiempo favorito, sino también para que lo muestren y lo compartan con todos los hombres del mundo… y así será, por los siglos de los siglos, porque los profetas de verde-olivo son mortales, pero el béisbol es una pasión eterna.

viernes, 19 de enero de 2018

Doscientos cubanos en Grandes Ligas




SWIFT CURRENT (SASKATCHEWAN), Canadá.- El 3 de Abril de 2017, al debutar con el equipo Indios de Cleveland, el villaclareño Yandy Díaz se convirtió en el jugador nacido en Cuba número 200 que juega en las Ligas Mayores de Béisbol de Estados Unidos (MLB por sus siglas en inglés).
Esa larga historia la comenzó Esteban (“Steve”) Bellán, nacido en 1849 en La Habana, y quien debutara el 9 de Mayo de 1871 y jugara hasta 1872 para los Troy Haymakers y en 1873 para los New York Mutuals de la Asociación Nacional de Estados Unidos; antes que esta inoperante Asociación (surgida al calor del cisma entre los peloteros profesionales y los amateurs) se disolviera en 1876 para dar paso a la Liga Nacional, antes incluso que se celebrara el primer juego oficial de pelota en Cuba el 27 de diciembre de 1874 en el estadio Palmar de Junco.
Tras la brevísima incursión del habanero Chick Pedroes por los Chicago Orphans en 1902, muchos cubanos comenzaron a llegar a las Ligas Mayores en la década de 1910, comenzando por el matancero Armando Marsans en 1911, hasta sumar 77 que debutaron antes del triunfo de la Revolución cubana. De esa etapa sobresalen los nombres de los habaneros Adolfo Luque (pitcher que promedió 3,24 carreras limpias por juego en 20 temporadas en las Mayores), Orestes “Minnie” Miñoso, Camilo Pascual, Mike González, Mike Fornielles, el pinareño Pedro Ramos, el pitcher tunero Orlando Peña, Roberto Ortiz, Bobby Estalella, Román Mejías, Sandy Amorós y Tony Taylor, el rápido infielder nacido en el Central Alava en 1935 y quien jugara 19 temporadas en Grandes Ligas.
Entre 1959 y 1970 otros 40 peloteros debutaron en las Grandes Ligas de Estados Unidos, la mayoría impulsados por la decisión de Fidel Castro en 1961 de eliminar la práctica del deporte profesional en Cuba, suspender la poderosa Liga Profesional de Invierno con los equipos Habana, Almendares, Marianao y Cienfuegos, lo que también produjo el traslado a New Jersey de los Havana Sugar Kings, un equipo Triple A que jugaba en la Liga Internacional. Los mejores peloteros y entrenadores cubanos tenían en aquel entonces la posibilidad de salir de Cuba legalmente y muchos abandonaron la isla para seguir jugando como profesionales. Entre los debutantes de ese periodo sobresalen los nombres de Zoilo Versalles, Mike Cuellar, Tony González, Leo Cárdenas, Joe Azcue, Diego Seguí, Cookie Rojas, Tony Oliva, José Cardenal, Luis Tiant, Tony Pérez, Bert Campaneris, Tito Fuentes y Paul Casanova.
En las dos décadas posteriores las estrictas regulaciones migratorias impidieron la salida a muchos atletas que jugaban en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, y sólo una docena de atletas se incorporaron a las mayores, con destaque para José Canseco, Rafael Palmeiro y Tony Fossas.
La obsesión del gobierno socialista contra el profesionalismo y las huidas de peloteros cubanos llegó a extremos tales como prohibir la participación en Series Nacionales de un grupo de estrellas de la selección nacional que fueron autorizados por el Instituto Cubano de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) a jugar profesionalmente en Japón (lo que significó el retiro forzoso para glorias deportivas de la talla de Omar Linares, Antonio Pacheco, Orestes Kindelán o Víctor Mesa); así como a peloteros de los que se sospechaba o eran sorprendidos en el intento de salir ilegalmente de Cuba o abandonar la selección en el exterior, en una lista interminable de casos como los notables de “El Duque” Hernández, Germán Mesa, Alberto Hernández, Yasmany Hernández, Diosdany Castillo, Ramón Lunar, y Dayron Varona. Fidel Castro nunca tuvo la visión para comprender que los beisbolistas amateur no podrían derrotar a los profesionales a partir que estos últimos fueron autorizados a participar en las competencias internacionales. De hecho, nunca entendió la diferencia práctica y conceptual entre el deporte amateur y el profesional.
La llegada a Cuba de la crisis conocida eufemísticamente como Período Especial hizo que muchos atletas cubanos desafiaran las regulaciones migratorias vigentes escapando de la isla en balsas o aprovechando eventos internacionales para abandonar la selección nacional e ir a recalar a los Estados Unidos. Entre 1992 y 2017, 71 peloteros cubanos debutaron en Grandes Ligas: Tony Menéndez, René Arocha, Ariel Prieto, Rey Ordóñez, Liván Hernández, Osvaldo Fernández, Eli Marrero, Vladimir Núñez, Orlando “El Duque” Hernández, Rolando Arrojo, Jorge Luis Toca, Michael Tejera, Alex Sánchez, Bill Ortega, Edilberto Oropesa, Adrián Hernández, Danys Báez, Hansel Izquierdo, Juan Díaz, Michel Hernández, José Ariel Contreras, Brayan Peña, Yuniesky Betancourt, Alay Soler, Kendrys Morales, Yunel Escobar, Alexei Ramírez, Juan Miranda, Yoslan Herrera, Alberto Castillo, Francisley Bueno, Bárbaro Cañizares, Dayán Viciedo, Raúl Valdés, Yunesky Maya, Aroldis Chapman, Yonder Alonso, Amaury Sanit, Leonys Martin, José Iglesias, Eddy Rodríguez, Adeiny Hechavarría, Yasmani Grandal, Yoenis Céspedes, Henry Urrutia, Yasiel Puig, Onelki García, José Fernández, Jorge Soler, Adrián Nieto, Alexander Guerrero, Miguel Alfredo González, Roenis Elías, Odrisamer Despaigne, Rusney Castillo, Erisbel Arruebarruena, José Dariel Abreu, Yasmany Tomás, Héctor Olivera, Raudel Lazo, Raisel Iglesias, Dalier Hinojosa, Adonis García, Dariel Álvarez, Yoan Moncada, Ariel Miranda, Guillermo Heredia, Yuliesky Gurriel, Aledmis Díaz, Gerardo Concepción y el ya mencionado Yandy Díaz.
Todas las provincias del país y posiciones del béisbol están aquí representadas. Muchos de ellos vieron pasar sus mejores años en Cuba antes de poder integrar la selección nacional y salir al exterior, o tener la posibilidad o el permiso para escapar. También ha conspirado contra ellos el bajo nivel del béisbol que se juega en Cuba, que lógicamente sigue bajando con cada talento que se va del país. Solamente siete en esta lista han logrado jugar diez o más temporadas en Grandes Ligas. Del récord de 24 peloteros nacidos en Cuba que participaron en la temporada 2017, Kendrys Morales es quien más tiempo se ha mantenido en Grandes Ligas: 11 temporadas.
Sólo podemos especular cuánto bien les hubieran hecho muchos de esos nombres a los maltrechos equipos Cuba que ya no pueden ganar ni a nivel centroamericano.
Por supuesto que en esa lista faltaría incluir a múltiples entrenadores, jugadores ya retirados que fueron a vivir al exterior, peloteros nacidos en otros países de padres cubanos, atletas que al salir ya no pudieron llegar a las Ligas Mayores por las razones expuestas en el párrafo anterior (como por ejemplo Euclides Rojas, Leslie Anderson o el receptor holguinero Alberto Hernández), y otros que en algún momento de su carrera decidieron contratarse profesionalmente en otros países como México o Japón. Tampoco podemos incluir a peloteros que han jugado profesionalmente en Ligas como las dos antes mencionadas; pero bajo la tutela del organismo gubernamental del deporte en Cuba. Unos pocos jóvenes han abandonado el país y se encuentran actualmente preparándose en República Dominicana o jugando en Ligas Menores de Estados Unidos, con la esperanza de hacer el grado en el futuro de las Grandes Ligas, ejemplo de ello es Lourdes Gurriel Jr., hermano de Yuli, el pelotero cubano campeón de la Serie Mundial del 2017 con los Astros de Houston.
De los peloteros cubanos que han pasado por Grandes Ligas, nadie ha jugado más temporadas que el camagüeyano Tony Pérez, quien sumó 23 temporadas como jugador y luego dirigió por un año a los Rojos de Cincinnati y otro a los Marlins de la Florida. Otros seis cubanos han sido managers en Grandes Ligas, siendo el más reciente Fredi González, que dirigió por 10 años a los Marlins y a los Bravos de Atlanta hasta el pasado año. Minnie Miñoso y Tony Oliva son quienes más veces han sido seleccionados para el juego de las estrellas, con 9 y 8 respectivamente.
La mayor cantidad de juegos jugados, comparecencias y veces al bate (2831, 12 046 y 10 472 respectivamente), y algunos de los más impresionantes números ofensivos en las Mayores corresponden a Rafael Palmeiro. Es el único cubano con más de 3000 hits (3020) y además encabeza históricamente los dobletes (585), jonrones (569), carreras anotadas (1663), impulsadas (1835), y bases por bolas (1353). Si consideráramos solamente aquellos cubanos con 500 o más juegos jugados, Palmeiro tiene el 4to mejor average de bateo (288) y segundo coeficiente slugging (515). El cienfueguero José Dariel Abreu, con sólo cuatro temporadas jugadas, lo supera en estos dos últimos indicadores. El average de bateo de Abreu (301) sólo es superado de por vida por Tony Oliva (304).
Bert Campaneris, natural de Pueblo Nuevo, lidera ampliamente las bases robadas, con 649 en 19 temporadas. Entre los lanzadores, Adolfo Luque lidera las temporadas jugadas con 20 y los juegos completos con 206, Camilo Pascual participó en siete juegos de las estrellas, Diego Seguí lanzó en 639 partidos, Aroldis Chapman ha salvado 204 juegos, mientras que Luis Tiant acumuló 229 victorias, 484 juegos iniciados, 49 lechadas, 2416 ponches en 3486 y un tercio de innings y 14 365 bateadores enfrentados. A Liván Hernández corresponden liderazgos generalmente no deseados como los de hits y jonrones permitidos, carreras y carreras limpias permitidas, pelotazos, y movimientos ilegales. En su defensa, sólo un jugador con 17 temporadas en la Gran Carpa puede acumular semejantes números, y sólo buenos resultados pueden mantener a un jugador tantos años jugando a ese nivel.
El pueblo de Cuba sigue pidiendo a gritos que sus peloteros en MLB sean autorizados por las autoridades cubanas a representar a su país en eventos internacionales, y que se rompa el secretismo oficial que prohíbe mencionarlos en los medios oficiales de prensa, o incluso televisar juegos donde éstos participen. Solamente un irracional capricho lo impide. Se siguen considerando “traidores” a la patria, puesto que su escasa visión y torpeza les impide ver que otros peloteros latinoamericanos, australianos, europeos y asiáticos también participan en esta Liga sin dejar de amar y representar a su país, llegando a donar cuantiosas cantidades para desarrollar el béisbol o contribuir a paliar los efectos de catástrofes naturales en sus países. Por lo pronto, 200 es simplemente un número cerrado que llamó mi atención. Es lógico suponer que muchos más vendrán.

sábado, 13 de enero de 2018

DICIEMBRE 30, 2011: el beisbol, las series nacionales, el odio fratricida y el castrismo

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Por Andrés Pascual
El caso cubano es especial: una tiranía que le corroe el tuétano a la nacionalidad, que ha sido capaz de dividir el país con toda intención a efectos de obstaculizar la unidad necesaria para combatirla y todavía la apoyan ¿Elementos que utiliza? Todos…
Como que Cuba es un país en el que no hay un ripio de libertades ni de soberanía individual,  no le aplica el gastado concepto de separación de lo político de lo deportivo, bueno y efectivo en las sociedades libres, en las cuales el factor mediático nunca se haya visto censurado, como en la sociedad cubana, durante medio siglo.
El castrismo no habla de sus abusos ni de los problemas que han ocasionado la decadencia del, una vez, deporte nacional en la Isla a extremos ridículos; entonces, ¿Debe permanecer indefensa la pelota cubana, los peloteros cubanos, porque simpatizantes del sistema, bien encubiertos como desafectos, quieran oír o leer otra cosa? No, el que quiera que no se mezcle lo político con lo deportivo, en una versión muy libre de adaptación, que lea el exiguo, famélico y mentiroso ariete contra la verdad, el Granma, o el Nuevo Herald.
El beisbol cubano y la parte que lo merece de esa población que sufre y espera, necesita voces favorables que condenen a la tiranía desde todos los frentes, gústele o no a quien sea.
Por ser este un país de amplio concepto de la libertad, las opciones sobran; entonces, cuando le moleste el ataque a Castro, que se supone que le sacó del país por razones válidas, si fuera verdad, pase la página y diríjase a otro tema y a otro autor. Es una sugerencia.
Los administradores y dueños de la Liga Cubana, con intención o sin ella, nunca contribuyeron a la división de la sociedad desviando hacia una guerra regional el fanatismo por provincias, los clubes de aquellos torneos se confeccionaban, cada uno, con peloteros de todas las provincias (foto Almendares 1949, puede observar a los orientales Willy Miranda, Sojito Gallardo o Tata Solís, junto al habanero Vicente López, además de a Octaivo Rubert).
El castrismo lo impusieron fuerzas propias para destruir al país, para cambiarle hasta la forma de caminar al cubano en virtud de intereses muy ajenos al normal funcionamiento de la relaciones fraternales: elemento de importancia capital, a fin de permanecer por siempre jamás como dueño hasta del aire que se respira, fomentó la división más absoluta entre los cubanos, punto de partida en la forma como se ha podido someter al esclavismo a toda la población y crear la duda y la desconfianza entre los individuos, arma de contención de la obligatoria unidad organizada para combatirlo.
Mientras más tiempo pasa más se conocen las interioridades del castrocomunismo y menos espacio le queda a la especulación y cualquier juicio, por descabellado que haya sido, emerge como una verdad contundente.
El experimento ha sido terrible, tanto en lo moral como en lo material; todo se ha hecho con la mala voluntad de estos hunos de no tan reciente edición a estas alturas que, al revés de los verdaderos, no voltearon la espalda ante la civilización romana, acaso sobrecogidos por la diferencia cultural convertida en abismo infranqueable; no, estos se quedaron a pisotear con sus patas asquerosas y a destruir con sus garras cochinas a una nación que merecía mucho más de lo que el destino le puso en el camino.
El formato de Series Nacionales tiene que haber sido elucubrado dentro de los cánones con que diseñaron la división de la sociedad cubana por especialistas del aparato político y de la seguridad del estado castristas. No hay otra forma de verlo, porque ha disparado en espiral y en niveles nunca sospechados un odio brutal entre el oriente y el occidente del país
La guerra fratricida, de sentimientos sucios y bajas pasiones entre habaneros y orientales, es uno de los crímenes del castrismo a su favor, con apoyo absoluto en el juego de pelota: aparentan dos naciones en guerra a muerte por circunstancias de nivel radical-extremista.
La pelota, con la representación de cada provincia en las series de Castro, es un teatro de enfrentamientos que escapa al terreno de juego y se proyecta sobre la población en su totalidad.
Al tirano no le interesa la pelota; pero odia tanto a La Habana como a Oriente con un tipo especial de odio que abarca a la República.
La Habana y Oriente son dos provincias de tanta importancia histórica en la lucha por la libertad de Cuba, que no pueden considerarse enemigas entre sí, debido a que este enfrentamiento se alimenta diariamente desde hace 50 años, se ha complicado la lucha y la posibilidad de alcanzar la libertad del pueblo.
Industriales, Serranos, Vegueros, Santiago, Ciego de Avila…han sido, a través del beisbol y parte de la estructura ideada para liquidar la unión necesaria, laboratorios ideológicos devenidos pruebas contundentes de hasta dónde puede llegar una dictadura experimentando con el odio impuesto; a fin de cuentas, esos equipos de pelota fueron, son y serán el elemento ambivalente que, de una parte, con febril fanatismo, se sigue por una población a la que le queda muy poco espacio de juicio propio.
De la otra, representan un arma más del castrocomunismo contra la posibilidad de que el cubano, en medio de la hermandad más absoluta, se reconozca en cada cual, se una y cree las bases del cambio radical que adecentará y recuperará al beisbol y a la República para sí.
Después de meditar sobre el asunto, ¿Persiste en la idea creada para aplicar en el periodismo de pueblos libres de “separación del deporte de lo político”? Si responde afirmativamente, recuerde que “lo político” es patrimonio de las sociedades democráticas, en las que el voto es libre, secreto y sin imposiciones…
Entonces, vuélvase a preguntar, ¿Dónde quedaría Cuba si me opongo, quién sabe por qué razón, a la denuncia contra quien la oprime? ¿Que clase de reclamo patriótico creíble y honesto puedo hacer trascender al abrazar esa conducta?