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lunes, 2 de julio de 2018

El deportivismo y la caballerosidad en el béisbol japonés

 Claudio Rodríguez Otero 
 
Resumen de la Serie de Japón 2017 que muestra ejemplos del deportivismo en el béisbol japonés

   Luis Vargas, el seguidor que inspiró con sus inquietudes nuestra columna de la semana pasada, regresó esta semana con más preguntas interesantes que nos han convencido de dedicarles una nueva columna a responderlas.

   En esta ocasión, nos escribió lo siguiente. “¿En Japon hay interferencias por parte del público a los batazos que los jardineros pueden atrapar para hacer out y evitar el jonrón? ¿Cuando el corredor va a ser alcanzado en segunda base con toda seguridad, barre la base o entra con todo para evitar el doble play? ¿Los bateadores que van a alcanzar el home si hace falta arrastran al catcher para anotar?”.

   Las tres preguntas tocan el mismo tema: el deportivismo en el béisbol japonés, que a su vez está estrechamente ligado a otro aspecto fundamental no sólo del circuito nipón sino del país en general. Hablamos de la caballerosidad y el respeto mutuo de los japoneses.

Kenta Imamiya atrapa un foul al borde de los asientos sin que ningún fanático intente interrumpirlo

   Respondamos primero las preguntas. Cuando una pelota se dirige a las gradas, ya sea en territorio bueno o malo, algunos fanáticos en Japón hacen el intento de atraparla, pero la mayoría lo que hace es quitarse del medio para que caiga al suelo. Eso de meter la mano, intencionalmente o no, para evitar que el defensor la atrape es algo que nunca hemos visto.

El resumen de este juego muestra un doble play en el que el corredor se quita del medio para no interrumpir el tiro a primera

   En la NPB, cuando un corredor va camino a la segunda base y es retirado en lo que muy probablemente terminará siendo un doble play, éste nunca se barre para tratar de romper la jugada, sino que por el contrario se sale de inmediato de la línea de juego para no interrumpir el tiro a la primera base.

Este video muestra a un corredor tratando de anotar sin atacar al receptor y a éste tratando de retirarlo son bloquear el home

   Así mismo, un corredor que va camino a la goma se barre para tratar de anotar, per nunca con la intención de tumbar al receptor sino simplemente de anotar la carrera. En este sentido, la NPB copió de inmediato la regla establecida hace poco por MLB que prohibe al receptor bloquear el home si no tiene la pelota, precisamente para evitar choques que puedan lesionar tanto al corredor como al receptor.

   Antes de que la regla fuera adoptada, los receptores bloqueaban el plato y los corredores se barrían fuerte, pero siempre con la intención de anotar y nunca con la de tumbar o lesionar al receptor.

   Esa violencia a la que se refiere Luis, esa manía de querer demostrar a cada momento quién es el más macho y el más fuerte es típica del béisbol de Grandes Ligas y, en buena medida, del latinoamericano también, pero no del japonés, donde reina el respeto y la caballerosidad.

   En Occidente, el individualismo muchas veces se traduce en un culto al ego que casi siempre suele tener consecuencias negativas. Por eso es que de este lado del mundo vemos a menudo las barridas fuertes con la intención de tumbar al defensor, los pelotazos intencionales a los bateadores rivales como venganza por algo sucedido con anterioridad en el juego y las peleas sobre el terreno.

   En Japón, por el contrario, el colectivismo es la norma. Todos están en el mismo barco y nadie tiene el derecho a molestarse más que los demás porque el problema que afecta a uno los afecta a todos por igual.

   Además, el profundo respeto con el que se abordan todas las profesiones en la vida se extiende también el béisbol, donde lo primero que hacen todos los jugadores es respetar, cuidar y mantener sus herramientas de trabajo como si fueran obras de arte.

   Esa es la razón por la que Ichiro Suzuki siempre dedicó parte del tiempo de su día a limpiar sus zapatos y sus bates y aceitar su guante para mantenerlos en perfectas condiciones para el juego siguente.

Escenas como esta, en la que un lanzador golpea el asiento del dugout con su guante, no se ven en Japón

   Esas pataletas en las que los jugadores de las mayores tiran el guante al suelo, quiebran un bate o tiran el termo de agua al piso del dugout porque están moletos es algo que nunca se ve en Japón.

   Volvemos a lo que mencionamos antes. La filosofía de vida de los japoneses básicamente se resume a algo así como “¿qué derecho tienes tú a moslestarme más que yo? Ambos estamos en el mismo equipo y ambos estamos perdiendo, así que controla tus impulsos y cómportate como un ejemplo a seguir para los fanáticos que nos ven”.

   De la misma manera, el respeto que muestran hacia sus herramientas de trabajo también aplica a los jugadores rivales, a los fanáticos que los animan a diario, a sus compañeros de equipo, a sus managers y coaches y hacia el equipo que les da trabajo y al que deben representar dignamente.

   Insistimos, en Japón no hay espacio para el individualismo. Todo lo que uno hace en la vida afecta, positiva o negativamente, a las personas que nos rodean y por eso uno debe tener siempre mucho cuidado con lo que hace y ser respetuoso con los demás.

En esta jugada, el lanzador se quita la gorra de inmediato tras golpear al bateador y su manager va al home a ver el estado del bateador

   Por eso es que los lanzadores en la NPB, cuando le pegan la pelota a un bateador, siempre se tocan la gorra y hacen una ligera reverencia para disculparse por lo sucedido y para confirmar que no fue intencional.

Otani le hace una reverencia al umpire antes de tomar su turno al bate

   Por eso también es que Shohei Otani hace esa misma reverencia y se toca el caso con la mano cada vez que toma un turno al bate, ya que se siente obligado a mostrarle respeto al umpire y agradecerle su presencia, ya que sin él no podría jugarse el partido.

   Las peleas sobre el terreno son casi inexistentes en el béisbol japonés, y cuando ocurren, siempre son protagonizadas o iniciadas por algún jugador extranjero que se olvidó de donde estaba y no supo controlar sus emociones.

   Los bateadores japoneses son educados para nunca mostrar irrespeto a los umpires. Esa explosión de sentimientos y molestias que expresan los bateadores de la Gran Carpa, que en muchas ocasiones terminan en una pelea con el umpire y en su expulsión del juego, nunca se ve en Japón.

Un bateador japonés camina controlando sus emociones después de ser ponchado con un lanzamiento dudoso

   En su lugar, los toleteros nipones giran ligeramente la cabeza y sonríen como diciendo “no lo puedo creer” y luego caminan lentamente al dugout sin tirar nada al piso, proferir insultos o quejarse ante sus compañeros de la injusticia de la que fueron víctimas. Rara vez se voltean a discutir la decisión del umpire o a comenzar una discusión que saben que podría costarles caro.

   No debemos olvidar que a los equipos japoneses no les tiembla la mano a la hora de imponer disciplina. Si un jugador novato comete un error de ese tipo, el castigo que se le impone es severo, y si por casualidad lo comete un veterano, la penalidad es más dura todavía porque se supone que un jugador experimentado debe ser un ejemplo a seguir para los más jóvenes.

   Como ya lo explicamos, las acciones de una persona afectan al resto de las personas que la rodean. Si un jugador es expulsado, eso no sólo representa un problema para él, sino también una enorme vergüenza para su club, que deberá disculparse luego ante sus fanáticos por lo sucedido.

   Recuerden, la imagen, tanto personal como corporativa, es uno de los valores más preciados y protegidos de la cultura japonesa. Esa es la razón por la que en el béisbol japonés no se ven ese tipo choques, peleas y machismos que sí se observan en las Grandes Ligas, porque cualquiera de esos incidentes no sólo dañaría la imagen del jugador, sino también la de su equipo y su compañía matriz, la escuela o universidad a la que asistió, la ciudad o pueblo en donde nació, su familia, sus amigos y un largo etcétera.

   Evitar lesiones, sin duda, es uno de los objetivos, pero el origen de todo está en la cultura japonesa. Ser respetuosos con todas las personas, especialmente con las que son mayores que uno, es una de las costumbres más arraigadas del país y se puede observar en todas las facetas de la vida, incuyendo el béisbol.

   Ese respeto, en el caso de los hombres, se traduce en la caballerosidad que siempre se ve sobre el terreno. Todos los jugadores de la NPB, especialmente los japoneses, no tienen, primero, ninguna razón para estarse peleando entre sí, y segundo, saben muy bien que el castigo que recibirán si lo hacen será severo, por lo que siempre terminan controlando sus emociones.

   El deportivismo que existe en el béisbol japonés es otra de las grandes ideas de la NPB que deberían se adoptadas por las Grandes Ligas para mejorar su calidad como organización. Agréguenlo a la lista que publicamos la semana pasada.

Vuelven a bajar a Orlando Arcia para que trabaje en su ofensiva

Vuelven a bajar a Orlando Arcia para que trabaje en su ofensiva

El campocorto venezolano Orlando Arcia, afectado por un severo slump desde el inicio de la temporada, fue enviado a las Menores por segunda vez este domingo, pues el cuerpo técnico de los Cerveceros de Milwaukee espera que quitarle presión puede funcionar para que recupere su ofensiva.

El anzoatiguense, un reputado defensor de las paradas cortas y un buen bateador antes de 2018, fue bajado a Triple A a finales de mayo, debido al mismo motivo, aunque esa pasantía de casi una semana en Colorado Springs no resultó ser el remedio anhelado.

Arcia tenía una línea de .197/.231/.251 con apenas cinco dobles y dos jonrones. Por embasarse tan poco, únicamente ha robado tres almohadillas, pero para colmo ha sido puesto out dos veces al buscar otro cojín y no dio ni un extrabase en este último mes arriba.

En la campaña pasada, el toletero derecho ligó para .277/.320/.407, con 17 tubeyes, 2 triples y 15 cuadrangulares en su primer torneo completo en la MLB, más 15 bases estafadas.

Creció en las granjas de los lupulosos como un prospecto de alto nivel en ambos aspectos del juego: bate y guante.

Su compatriota Hernán Pérez será uno de los que llene el vacío durante su ausencia, aunque el plan de los lupulosos es devolverle la posición en algún momento de la zafra, si vuelve a ser el de antes.

Carta por el caso de la misteriosa muerte

Juan Vené en la Pelota


PARA LUNES 2, JULIO-2018

JUAN VENÉ EN LA PELOTA…

“Calidad es el lenguaje que el sordo puede oír y el ciego puede ver”… Mark Twain.-

-O-O-O-O-O-O-O-
                 
Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).

Mi apreciado e inolvidable Ed Delahanty…: Aún cuando no te conocí personalmente, te califico de inolvidable, porque desde el primer día que leí tu historia, no he dejado de pensar en tu caso, en tu carrera de bigleaguer y en tu misteriosa muerte. ¿Te suicidaste?… ¿Estabas borracho y te caíste del tren?… ¿Alguien te empujó? ¿Cuál es la verdad, amigo Eddie?

Me cuesta pensar que un bigleaguer brillante como tú se haya suicidado a los 35 años de edad, Pero, ¿quién sabe?

Lo cierto es que de tu tragedia hace hoy 115 años, porque fue el dos de julio de 1903.

Habías jugado durante 13 temporadas con los Phillies, pero antes de la temporada de 1902, el equipo de Washington en la Liga Americana, llamado entonces los Nationals, te ofrecieron, según he leído, “mucho más dinero del que recibías en Philadelphia”, y como era de rigor entonces, cambiaste de uniforme.

Ahora, ignoro cuánto significaban 500 dólares entonces, pero no creo fuera “mucho más dinero”, y ese fue el aumento. Los Phillies te pagaban tres mil 500 por la temporada y en Washington fuiste a ganar cuatro mil. Cierto que eras de los mejor pagados, porque fuiste un bateador tremendo. Tu promedio en los 16 años de bigleaguer fue de 346, en 1899 bateaste para 410, en época de tan pocos jonrones, sacaste 101 e impulsaste mil 466 carreras. El líder en jonrones de 1903 fue Buck Freeman, de los Peregrinos de Boston, 13, y él mismo era quien había sacado más en una temporada, 25 en 1899, entonces con el Washington.

Ed…: no te presentaste a un juego, el mánager de los Nationals, Tom Loftus, te suspendió y decidiste irte a tu casa, en tren. Desapareciste, nadie ha dicho que te vio caer, pero se sabe ocurrió poco antes de llegar al International Bridge, en Fort Erie, Ontario, y tu cuerpo no fue encontrado sino hasta el nueve de julio, a 20 millas de donde se supone caíste, habían desaparecido dos mil dólares que llevabas en los bolsillos y todas tus joyas.

Un cerrado misterio de 115 años sin solución.

Espectacular final de una vida de triunfos. Te recordaré siempre, admirado Eddie… Abrazos, Juan Vené.


RETAZOS.- ** Toma altos vuelos la tendencia de llevar a los rósters de Grandes Ligas numerosos jóvenes. Van a subir este mes, según me dijeron ayer domingo tres scouts con quienes desayuné en “El Camarón Borracho”, de Miami Beach, al lanzador de los Medias Blancas Eloy Jiménez, dominicano; Francisco Mejía, utílity también quisqueyano, de los Indios, quien ya tuvo experiencia de unos días con el equipo grande; y el shortstp mexicano Luis Urías, quien ha encontrado bastantes escollos con el dominicano Fernando Tatis y Mackenzie Gore, de la misma posición. ¡Bienvenidos, muchachones!…
Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

jbeisbol5@aol.com
@juanvene5

domingo, 1 de julio de 2018

Amador dispara 10mo cuadrangular ante Seibu

Béisbol Japonés.com 
 
Amador conecta su décimo jonrón del año ante Seibu

   El mexicano Japhet Amador sonó este domingo su décimo vuelacercas de la temporada y remolcó 2 carreras en la derrota de 8-7 de las Águilas de Rakuten ante los Leones de Seibu en el MetLife Dome de Tokorozawa.

   El Gigante de Mulegé, que cosechó su sexta empujada en 3 juegos, se fue de 5-1 en el partido para reducir su promedio a .255 y aumentar su total de remolques del año a 27.

   También por Rakuten, el dominicano Carlos Peguero falló en 5 oportunidades para bajar su promedio a .235. Sin embargo, empujó una carrera para elevar su total a 37.

   Por Seibu, el dominicano Fabio Castillo se anotó su sexta victoria de la campaña tras permitir una carrera sucia sin hits en una entrada de relevo. Su récord quedó en 6-4 y su efectividad descendió a 4.22.

 
Lotte 4, SoftBank 1, Yafuoku Dome

Despaigne dispara su vuelacercas # 18 del año ante Lotte

   En otros encuentros de la jornada, el cubano Alfredo Despaigne conectó su décimo octavo jonrón del año para producir la única carrera de su equipo en la derrota de 4-1 de los Halcones de SoftBank ante los Marinos de Lotte en el Yafuoku Dome de Fukuoka.

   El poderoso toletero, que igualó en segundo lugar de estacazos de la Liga del Pacífico, terminó el juego de 4-1 para mejorar su promedio a .231 y su total de remolques a 45.

   Su compatriota y compañero de equipo Liván Moinelo no permitió hits ni carreras en 2 tercios de relevo para disminuir su efectividad a 3.41.

 
Hanshin 6, Yakult 5, Meiji Jingu

   En el Estadio Meiji Jingu de Tokio, el mexicano Efren Navarro falló en 3 oportunidades, pero recibió un boleto y empujó una carrera, en la derrota de 6-5 de las Golondrinas de Yakult ante los Tigres de Hanshin. Su promedió bajó a .167.

   Por Hanshin, el dominicano Rafael Dolis sumó su décimo octavo salvado de la temporada tras permitir 2 carreras y 2 hits en un capítulo de relevo. Su efectividad subió a 3.55.

 
Hiroshima 15, DeNA 1, Yokohama

   El dominicano Xavier Batista ligó un sencillo en 3 turnos, anotó una carrera y recibió un boleto intencional en el abultado triunfo de 15-1 de los Carpas de Hiroshima sobre las Estrellas de DeNA en el Estadio de Yokohama. Su promedio ascendió a .277.

   Por DeNA, el puertorriqueño Neftalí Soto se fue de 4-0 con 2 ponches para reducir su promedio a .309.

 
Orix 6, Nippon Ham 3, Sapporo Dome

   En el Sapporo Dome, el venezolano Oswaldo Arcia falló en 2 turnos, pero recibió 2 boletos y anotó una carrera en la derrota de 6-3 de los Luchadores de Nippon Ham ante los Búfalos de Orix. Su promedio bajó a .250.

 
Yomiuri 3, Chunichi 0, Nagoya Dome

   En el encuentro restante de la jornada, el cubano Dayán Viciedo abanicó 4 veces en 4 visitas al plato en la derrota de 3-0 de los Dragones de Chunichi ante los Gigantes de Yomiuri. Su promedio cayó a .286.

   También por Chunichi, el dominicano Zoilo Almonte se fue de 4-0 con un ponche para reducir su promedio a .310, mientras que su compatriota Steven Moya se ponchó en un turno como emergente para disminuir el suyo a .289.

Willy Miranda, el mejor torpedero defensivo del béisbol cubano


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Por Ángel Torres
El 24 de mayo de 1926 en Velasco, provincia de Oriente en la Cuba inolvidable del ayer, nació Guillermo “Willie” o “Willy” Miranda Pérez, uno de los mejores jugadores defensivos que han desfilado por las Grandes Ligas y sin excepción el mejor de todos los tiempos entre los nacidos en la ahora Isla esclava.
Su padre según sus propias palabras, le regaló un guante y se preocupó tanto por enseñarlo a fildear en los terrenos del Central Velasco, que nunca pudo aprender a darle en el centro a la pelota, por tanto su mérito es aún mayor, porque se mantuvo durante nueve temporadas en el Gran Circo, solamente por sus grandes dotes de fildeador.
Al respecto en una ocasión cuando fue entrevistado por Joe E. Brown (Bocaza), para un programa radial, el comediante le preguntó: “¿Y tu padre nunca te regaló un bate?”.
Hace años Tom Lasorda y Al Campanis, respectivamente ex manager y ejecutivo de Los Angeles Dodgers y Gene Mauch, ex timonero de varios equipos de Liga Mayor, declararon que Willie había sido “el mejor de todos los torpederos a la defensiva en los anales de las Grandes Ligas”. Posteriormente, Lasorda aclaró que no sabía a quien escoger entre Miranda y Ozzie Smith, el famoso “Mago de Oz”, de quien Lasorda dijo que era más acrobático, aunque reconoció que la potencia en el brazo de Willy era muy superior.
En las Ligas Mayores han participado defensores del campo corto con un potente brazo, como el de Shawon Dunston de los Cachorros de Chicago en la década de los 80 y 90, pero según los expertos no como el de Willie.
Cuando WILLY MIRANDA debutó con los Yanquis de Nueva York en 1954, se convirtió en un magnífico embajador de la pelota cubana, ante el público más exigente del mundo en el Yankee Stadium, entregándole una bandera cubana al torpedero, PHIL RIZZUTO, con quien compartió la defensa del campo corto. (Foto proporcionada por Amaury Pi-González).
En Cuba existieron torpederos más completos porque bateaban mucho más que Willie, pero a la defensiva a pesar de ser astros de la posición no alcanzaron la estatura de Willy, como Silvio García, Luis (Anguilla) Bustamante, Leonardo Cárdenas, Zoilo Versalles, Humberto Fernández, Bert Campaneris, Rey Ordoñez en el deporte de paga y Quilla Valdés en la verdadera pelota amateur.
En el supuesto béisbol de aficionados que se juega ahora en Cuba, el mejor ha sido Germán Mesa, extraordinario a la defensiva, pero según los scouts veteranos que trataron de firmarlo, sin la rapidez en las manos, colocación, fortaleza y precisión en los tiros de Willie.
Desafortunadamente, Mesa al igual que otros jugadores de su época, no pudo probarse en la pelota profesional y mucho menos en un nivel superior como lo constituyen las Ligas Mayores.
Pudiéramos resumirlo, diciendo, que en Cuba han nacido una notable cantidad de cantantes y defensores del campo corto, pero ninguno como Benny Moré, Celia Cruz y Willie.
Miranda, cuyo hermano Fausto Miranda fue un connotado periodista, comenzó a jugar a la pelota en 1940, con el Club Juvenil del Parque José Martí en La Habana, haciéndolo al año siguiente con los Hermanos Maristas. De 1942 a 1947, participó con el Club Teléfonos en la Liga Nacional de Amateurs de Cuba.
Ingresó en la pelota organizada en 1948 con el Sherman de la Big State League, una localidad a menos de 100 millas de Dallas. Los aficionados del lugar no querían dar crédito a sus ojos, cuando vieron fildear a Willie y llegaron a la conclusión que estaba fuera de grupo. En 1949 estuvo con el Chattanooga (Choo Choo) de la Southern League, con idénticos resultados.
Debutó en la ahora extinta Liga Profesional Cubana en 1948-49 con el Almendares, siendo seleccionado el Novato del Año, a pesar de promediar solamente .220 de average, así es que ya saben la impresión que causó con su guante, comparado con otros debutantes que le pegaron más duro a la pelota.
Se inició en la Liga Americana en 1951 con los Senadores de Washington y se mantuvo en las Ligas Mayores por nueve temporadas hasta 1959, vistiendo los uniformes de los Senadores, Medias Blancas de Chicago, Carmelitas de San Luis, Yanquis de Nueva York y Orioles de Baltimore.
En esos nueve años, participó en 821 encuentros y en 1914 veces al bate, conectó 413 hits, acompañado de 50 dobles, 14 triples, 6 jonrones y 132 carreras impulsadas, 13 bases robadas y un average de .221. Y sobre todo retiró a muchos bateadores que conectaban la bola en el hueco entre la tercera base y el campo corto, acudiendo a la potencia de su brazo y al hecho que sacaba tan rápido la pelota de su guante, que nadie en su sano juicio se explicaba como podía hacerlo.
Al respecto, durante una entrevista televisada, el ex dirigente de los Orioles, Paul Richards, declaró: “Cuando el Baltimore adquirió la franquicia de los Cafés de San Luis en 1954, no tenían nada con que interesar a los fanáticos. Pero la suerte nos favoreció y adquirimos a Miranda de los Yanquis en 1955, a quien los Mulos de Manhattan se daban el lujo de pagarle, para jugar los últimos episodios por Phil Rizzuto, con el objeto de prolongar su carrera.
Willie no bateaba… “pero que manera de fildear”. Sus atrapadas eran espectaculares, cubría un terreno enorme, poseía un brazo de privilegio y sacaba la bola del guante con más rapidez que un mago saca la carta de la manga del saco”.
“Los aficionados iban al parque para verlo recoger pelotas”, continuó explicando Richards, “y puedo asegurarles que Willie ayudó a que el cambio de franquicia no fuera un rotundo fracaso. Sin dudas que Rizzuto y Luis Aparicio eran más completos, pero no lograban hacer sobre un terreno de pelota lo que Miranda podía”.
Cuando jugó en Venezuela los fanáticos se asombraron de ver a un defensor del campo corto superior defensivamente al ídolo Aparicio, que era muy superior con el bate y corriendo las bases que Willy, al extremo que al igual que Rizzuto, ingresó al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.
Willie jugó 12 años en Cuba con el Almendares, con la excepción de su última campaña en 1959-60, la que dividió vistiendo las franelas de los Alacranes y los Rojos del Habana. En total bateó para un promedio de .236 en los torneos cubanos, el producto de 523 hits en 2214 veces al bate, con 224 anotadas, 145 remolcadas, 57 dobles, 26 triples, tres cuadrangulares y 15 estafas. En sus mejores temporadas bateó para .304 en 1953-54 y .294 en 1950-51.
Ingresó en 1983 al Salón de la Fama de la pelota cubana en el exilio.
Participó en cinco Series del Caribe con el Almendares bajo la dirección de Fermín Guerra en 1949 y 1950, Bobby Bragan (1954 y 1955) y Oscar Rodríguez en 1959.
Miranda falleció el sábado 7 de septiembre de 1996 en Baltimore, de un enfisema pulmonar, como consecuencia en parte a que diez años antes, al salvarle la vida a cuatro de sus vecinos en un incendio, tuvo que ser ingresado en un hospital, por causa de las inhalaciones de humo, lo que afectó su salud por el resto de su vida.
Los servicios fúnebres se realizaron en Rucks Funeral Home, Baltimore, y el entierro el martes 10 de septiembre en el Garden of Faith Cemetery de esa ciudad.
Willy fue “Capitán’ de los Azules en la extinta Liga Cubana de Béisbol y “General” en cualquier terreno a la hora de fildear una pelota.

BROOKS ROBINSON NUNCA FILDEÓ MÁS DE .980


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Por Andrés Pascual
Brooks Robinson era un jovencito de apenas 20 años, cuando Gonzalo López Silvero lo contrató para que jugara con los Elefantes del Cienfuegos en la campaña 1957-58 de la Liga Invernal Cubana, se lo recomendó Rubén Rodríguez, que no lo firmó para el Marianao, porque tenía la plantilla de la tercera base cubierta; incluso para el shortstop, los Bengaleses tenían dos de Grandes Ligas jugando (Valdivielso en el campo corto y Juan Delís como outfielder) más otro bigleaguer, Ossie Álvarez, de utility de cuadro. Todavía para 1958-59, adicionaron otro bigleaguer del Washington, el juvenil Zoilo Versalles, que actuó como bateador emergente o suplente de ocasión. El futuro HOF bateó .207, pero lideró la liga en jonrones con 9.
Fue la defensa lo que le abrió las puertas del Salón de la Fama al ex Oriol, sin embargo, por sus números como fildeador en la tercera base, matemáticamente hablando, sus guarismos no son de inmortal con etiqueta, sino que, posiblemente, por el desarrollo de la televisión durante los 60’s, que posibilitó desde entonces que pudieran verse más juegos que los de Washington DC y Nueva York, la espectacularidad del antesalista jugó un papel definitivo en elevarlo como representante de la importancia del capítulo “guante” o defensa; imagino que Robinson fue más espectacular que seguro, o que la espectacularidad provocó que hiciera más errores por “fildear donde otro no podía y tirar desde lo profundo”, a pesar de que no tuvo un cañon por brazo.
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Ser espectacular, fildear la que casi todo el mundo “se guilla y deja pasar” para evitar el error en tiro, o quedarse con la bola en la mano con la justificación “muy lejos e incómodo” para efectuar el disparo a primera, que, si falla, le propiciaría una o más bases al corredor, además de que movería a los embasados si los hubiera, también era la característica del más grande torpedero de la historia, el cubano WILLY MIRANDA, que jugó en las Grandes Ligas (hoy no existen, esta pelota es Triple A adelantada) ¡9 TEMPORADAS! Sin batear .240, incluso en los Yankees durante los años en que ningún “latino” podía osar vestirse con la franela a rayas.

willy miranda yanquis buenaLa Aspiradora” de los Orioles de Baltimore fildeó para .971 durante 23 campañas con el club de Maryland, cometió 264 errores y participó en 621 dobleplays durante 9,196 lances, además, hizo 2,712 outs.
Entre 1960-74 fue seleccionado 15 veces al Juego de Estrellas y ganó 16 veces el trofeo Guante de Oro de Rawlings.
A menudo comentan, quienes no se toman el trabajo de investigar, que fue la elección de Ossie Smith al Salón el primer homenaje rendido al capítulo defensivo era moderna (jugadores que comenzaron sus carreras durante los 50’s), sin considerar que Brooks Robinson ingresó a Cooperstown por el voto regular de la Asociación de Cronistas en 1983 y el venezolano Luis Aparicio un año después.
Por sus números ofensivos Robinson nunca hubiera podido acceder a Cooperstown, un anémico .267 de promedio al bate con menos de 400 jonrones y algo más de 1,300 carreras impulsadas, dan más ganas de llorar que esperanzas.
Para que tenga idea de cuánto de bueno tuvo que ser este hombre fildeando, su WAR es de 78 y el de Adrián Beltré 79. Sin embargo, Brooks Robinson fue el MVP de la campaña de 1964, temporada en la que lideró la Americana con 118 empujadas.
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El ponche más difícil de Venezuela

El ponche más difícil de Venezuela

El emergente
Ignacio Serrano

Hay un dato maravilloso que describe de manera inmejorable el tipo de bateador que es Willians Astudillo, el nuevo grandeliga de Venezuela: tomó 204 turnos con Caribes en la pasada temporada de la LVBP y se ponchó cuatro veces.

Sí, Astudillo vio caer el tercer strike exactamente una vez cada 51 turnos. Si sumamos boletos y sacrificios, fue fusilado en una de cada 56 apariciones legales.

Este receptor nacido en Barcelona es el bateador criollo más difícil de abanicar. Donde pone el ojo, pone el bate.

El mejor en la historia de la pelota nativa era Alberto Callaspo. En la 2008-2009, el utility que entonces jugaba con las Águilas se ponchó 11 veces en 211 turnos.

La diferencia entre ambos es tal, que la capacidad de Astudillo para chocar la bola es casi exactamente el doble de lo que era Callaspo en su mejor forma.

Aquello no fue un hecho casual por parte del anzoatiguense. Analistas de Fangraphs, una de las páginas emblemáticas de la nueva forma de ver el beisbol, están fascinados con el careta y su insólita trayectoria, pues, además, prácticamente no toma bases por bolas. Su robusto average —y usualmente muestra buenos promedios— se alimenta de su constante habilidad para repartir líneas, literalmente.

Vean este otro dato genial: contando todas las categorías, desde Triple A hasta la LVBP, pasando por Novatos, Clase A y Doble A, ha ido a batear en 2.786 oportunidades, pero ni siquiera llega a los 100 ponchetes. Fueron exactamente 87. O lo que es igual, desde que juega profesionalmente, los pitchers han podido aplicarle el tercer strike cada 32 ocasiones que se miden con él.

Astudillo es bajito y regordete. Alguien en el sitio SB Nation lo definió como una versión de Bartolo Colón con madero al hombro, que llega para hacer su debut. Oficialmente mide 1,75 metros y pesa 102 kilogramos. Pero no hay modo exacto, ahora mismo, de medir su corazón, como no sea repasando su empeño, su disposición a aprender nuevas posiciones y su evolución como pelotero.

Era el hermano pobre en el mega cambio que realizaron Anzoátegui y Aragua en 2014, un canje en el que también estuvieron involucrados Avisail García, Eduardo Escobar, Oswaldo Arcia, Orlando Arcia y Rossmel Pérez, el único que no llegó a las Mayores.

Un catcher de origen, Astudillo no parecía tener la defensa necesaria para ganarse un lugar arriba como suplente. Un bateador con .309 de por vida en las Menores, no aportaba fuerza ni sumaba boletos. Parecía estancarse cuando dejó a los Filis, su primera organización, y pasó luego por los Bravos y los Diamondbacks. Pero dos cosas cruciales le tienen ahora en Minnesota.

A partir de 2017 se convirtió en un utility de esos que juegan a diario. Se adaptó a las dos esquinas del cuadro y empezó a tomar elevados en el outfield. Al mismo tiempo, ajustó el swing sin perder contacto, incrementando los extrabases. Sus dos experiencias en Triple A se saldan con .311 de average y .857 de OPS, gracias a un slugging de .517 que acompañó con 14 abanicados en 316 apariciones, no faltaba más.

Ambas cosas ayudaron decisivamente en la corona de Caribes. Fue su patrullero izquierdo, engrosó el medio del lineup y terminó en el Todos Estrellas de la Serie de Caribe.

Ahora también es grandeliga. Era lo que le faltaba al venezolano más difícil de ponchar.

Columna publicada en El Nacional, el domingo 1° de julio de 2018. 

Colón igualó una histórica marca en las Grandes Ligas

Foto: AP


Bartolo Colón tenía desde hace mucho tiempo dos hitos en su mente. Tarea completa.
El dominicano de 45 años superó el sábado un comienzo flojo para lograr el 245 triunfo de su carrera e igualó al nicaragüense Dennis Martínez con la marca de más partidos ganados por un pitcher latinoamericano cuando los Rangers de Texas derrotaron 13-4 a los Medias Blancas de Chicago.
Colón ya era el dueño del récord de más partidos ganados por un lanzador nacido en República Dominicana tras superar a Juan Marichal en esa distinción con su triunfo 244 en Kansas City el 18 de junio, seis días antes de perder en Minnesota.
El sábado, Colón ganó en su primer partido como abridor en casa desde el 6 de junio para igualar a Martínez.
Cuando se le preguntó si podría poner en perspectivos sus logros, Colón dejó en claro que había dos metas que eran particularmente importantes para él.
"No todos", dijo Colon. "Quería lo de Marichal y Dennis Martínez”.
Colón (5-5) completó su noche, después de que Matt Davidson abrió el sexto con un cuadrangular por el centro del diamante, con lo que los Medias Blancas se acercaron 5-3. Cuatro relevistas se encargaron del resto para Texas.
"Queríamos brindarle la oportunidad de acreditarle la victoria", dijo el manager de los Rangers Jeff Banister. "Queremos que gane todos los partidos que podamos. Se trato de algo enorme para él, de gran impacto histórico y significado para el béisbol".
Los primeros dos bateadores de Chicago le dieron hits, pero ninguno anotó. Colón procedió a emplear 42 de sus 79 lanzamientos en el segundo inning, en el que toleró tres imparables y concedió sus únicos dos boletos, con Chicago tomando la delantera por 2-0.
“En cierta forma, lo considero como mi héroe”, indicó el manager de Chicago Rick Rentería. “Se lo decía (al coach de pitcheo Don Cooper), miren su ejemplo. Ahí está dando batalla. Bien por él. Aunque permitió un par de carreras temprano, no se rindió. Sin pánico, tranquilo, no dejó de lanzar strikes”.

Colón retiró a 10 de 11 bateadores antes que Davidson conectara su jonrón. Colón también supo cubrir la primera base para sacar out a su veloz compatriota Leurys García, quien se tiró de cabeza cuando Joey Gallo le tiró la bola al pitcher. Colón sonrió al volver hacia la lomita.
“Pensaba que si no lo sacaba out, me iban a sacar del juego”, dijo Colón.
Por los Medias Blancas, los cubanos Yoan Moncada de 4-1, José Abreu de 4-1. Los venezolanos Yolmer Sánchez de 4-2 con una empujada, Avisaíl García de 5-1 con una anotada y una producida, Omar Narváez de 3-1 con una anotada. El dominicao Leury García de 5-0.
Por los Rangers, los venezolanos Elvis Andrus de 5-1 con una anotada y dos impulsadas, Rougned Odor de 4-1 con dos anotadas, Robinson Chirinos de 4-2 con una anotada y tres remolcadas. Los dominicanos Nomar Mazara de 5-2 con una anotada y ua producida, Adrián Beltré de 4-2 con una anotada.

Comienzan apuros de gerentes-generales

Juan Vené en la Pelota


PARA DGO. 1ro. JULIO 2018

JUAN VENÉ EN LA PELOTA…
   

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).

“Nada más resbaladizo que un teléfono de carnicero”… Pacomio.-

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Comienza hoy el mes de los apuros para los gerentes-generales de Grandes Ligas, quienes duermen con sus dos o tres celulares funcionando. A cualquier hora pueden ofrecerles el lanzador zurdo que completaría la rotación ganadora o el jonronero que pueda echarse al hombro el equipo rumbo a octubre. Esto es un mes de grandes decisiones por las alturas del mundo del beisbol.

Es que solo hasta el último día de este julio se pueden hacer cambios sin mayores trámites.

El gerente-general de los Yankees, Brian Cashman, estuvo ayer sábado reunido con el asistente del gerente-general de los Mets, Omar Minaya. Cuando envié esta columna se esperaba que de un momento a otro se anunciara que Jacob deBron o Noah Syndergaard, ya es de los Yankees. Cashman también ha estado conversando con ejecutivos de los Blue Jays por el mexicano de Sonora, Marco Estrada.

Yankees y Mets han realizado cambios de peloteros dos veces en los últimos 10 años. Ahora en Flushing han dicho adiós a las aspiraciones de pos temporada, mientras que en El Bronx van bien, pero con los Medias Rojas al lado, por lo que, con urgencia, necesitan pitcheo saludable.

Luis Severino ha sido el caballito de batalla y se le ve fuerte; el zurdo CC Sabathia lanza muy bien, pero a sus 37 años de edad y ya con mil 400 innings y un tercio lanzados, es una telaraña para enredarse con todo tipo de dolores; Sony Gray es inconsistente, los novatos Jonathan Loaisiga y el petromacorisano, Domingo German, aún no están preparados para la dura lucha de septiembre y octubre; el mexicano Luis Cessa, no respondió bien al chance que le dieron; y el japonés, Masahiro Tanaka, no ha regresado desde que sufrió dolores en los dos muslos.

Los Yankees, por supuesto, se apresuran en sus gestiones, porque este julio será un mes de no menos de 15 equipos en busca de pitcheo. Y miren cómo llegó el equipo al juego de anoche, con los Medias Rojas de visita…:NYY, 53-26; BOS 55-28, dos menos perdidos que los Medias Rojas, pero también dos menos ganados.

RETAZOS.- ** José Altuve (Astros) parece vía a su cuarto título de bateo, con 340 de promedio hasta ayer. Fue campeón en 2014 con 341, en 2016, 338 y 2017, 346. De paso podría superar también su máximo número de bases por bolas recibidas, ya con 35. En 2016 recibió 60… ** El tercera base los Royals, Mike Moustakas, cambiará de uniforme antes que termine el fin de semana. Lo pretenden los Phillies… ** Los Orioles han oído ya proposiciones de ocho equipos por Manny Machado… ** Está bien que la FIFA sancione a Maradona, pero estuvo mal que lo hubieran nombrado Embajador. Siempre se supo que él es un ordinario drogadicto. Y esa Federación tiene mucha clase. A Maradona deberían prohibirle entrar a los estadios de cualquirer deporte…

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

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@juanvene5