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miércoles, 8 de octubre de 2014

Luis Aparicio recorrerá los estadios del país celebrando los 30 años de su llegada la Salón de la Fama


 
 




En el marco del trigésimo aniversario de su exaltación al Salón de la Fama y la inminente temporada de la Lvbp 2014-2015 que llevará por nombre Luis Aparicio, el inmortal zuliano visitará varios estadios del país.

"Me siento muy contento en esta ocasión y la idea es seguir hasta donde nos alcance la fuerza", sentenció Aparicio, quien el pasado12 de agosto celebró 30 años de haber sido elevado al Olimpo de MLB.

"No pensaba que había hecho algo en el beisbol, no me vayan a preguntar cuántos jonrones pegué porque no me acuerdo", manifestó en tono de broma. Sobre José Altuve, campeón bate y líder en bases robadas de la Liga Americana, emitió especiales alabanzas.

"Se ve que es un muchacho que le gusta jugar y que todavía se mantiene sano, es inteligente y creo que aún le falta mucho por aprender", refirió.

Sacó a relucir su apoyo irrestricto a los Orioles de Baltimore, equipo con el que jugó cinco temporadas en las Grandes Ligas y que lo incluyó en su Salón de la Fama.

"Siempre le he ligado a los Orioles porque me trató muy bien y es una ciudad donde da gusto jugar", dijo Aparicio.

Recordó a su fallecido padre. "Si tuviera la oportunidad de hablar con él, le diera las gracias por haberme enseñado este jueguito".

KOUFAX ESTÁ MÁS LEJOS DE LO QUE SUPONEMOS


 
 




Por Andrés Pascual


Los Dodgers cayeron 1-3 contra la PANDILLA DEL GASÓMETRO, club hacia el que sus oponentes deberían incluirle siempre, como receta de recomendación estratégica, "no dejes hendijas abiertas porque se cuelan…".

Con los Cardenales no importa si el nombre fue Alexander, Hornsby, Bottomley, Pimienta, Dean, Musial, Boyer, Javier, Peruchín, Joaquín o Jack Clark, ayer; o Yadier Molina hoy, porque, en el juego de pelota, hay clubes cuya historia se repite año tras año: si etiqueta de poco corajudos, ni aunque los vistan de Yankees del 37; si con valor de sobra, hasta un equipito de Pequeñas Ligas con el traje son difíciles y ese aura extraña, sobrenatural casi, que escapa a análisis de sabios poco dados a los cuentos mesméricos, acompaña a cada franquicia a través del tiempo.

Si el San Luis gana la Liga o no, quitaron del medio a unos Dodgers de "nombres fastuosos", de posibilidades previas infinitas, con una nómina al borde de reventar y con el monstruo KERSHAW, que lo es desde el montículo, pero, como le ha sucedido a muchos de los grandes serpentineros en los anales del pasatiempo, por una u otra razón "NO GANA EL BUENO", se le va de la mano, a veces porque la defensa falla; otras porque el club no produjo con efectividad y alguna porque lo han matado a palos, todo en uno pudiera concebirse como un capítulo especial y raro de "lanzadores de mala suerte…", no del socorrido día malo, sino de cualquiera en que deba ganar el que NO PUEDE PERDER.

Clayton Kershaw es el pitcher zurdo más impresionante desde el retiro de Johnson y de Tom Glavine y hablo de dominio, por eso cité al monticulista del Atlanta, porque, sin la velocidad de ninguno de los otros dos, sin la curva en cambio del abridor actual de los Esquivadores y sin el slider del gigante QUE MATÓ UNA PALOMA al vuelo en un juego, se convirtió en rutina verlo disponer de cuanta batería enfrentara en cada salida por poderosa que pareciera.

Kershaw alcanzó la categoría estelar primero que Koufax, pero no ha podido lograr la calidad ni el poder intimidante del nativo de Brooklin.

Tomando en consideración que le queden varios años de vida atlética, si la suerte lo acompaña en asuntos de salud, quizás el joven disponga de tiempo para espantar el pájaro negro de la mala suerte, lo que está por verse.

Tal vez la veteranía logre "curarlo", que se imponga en juegos que lo exigen, mientras, nadie puede colocarlo sobre Sandy Koufax, porque no se hace con otros que ganaron más de 300 y no perdieron el "bueno" rutinariamente.

Referencia útil a una comparación a destiempo, todavía está fresco, tras 49 años de producirse la Serie Mundial de 1965, cuando, contra una batería mucho mejor que la de los Cardenales, Koufax ganó y, pasado mañana, le pidió la bola a Alston y lanzó uno de los mejores juegos de todos los tiempos en eventos de este tipo, tenía menos de 40 horas de descanso.

Hay que esperar a ver cuánto de bueno, sin ser mejor, con respecto a Sandy Koufax, pudiera resultar Clayton Kershaw.

Gigantes superan a Washington y avanzan a la SCLN



 
 



SAN FRANCISCO - Los Gigantes se colaron apenas a la postemporada por una puerta entreabierta. Pero demostraron que es imposible desdeñarlos en octubre, sobre todo en un año par.

Joe Panik anotó la carrera de la ventaja en la séptima entrada, gracias a un lanzamiento descontrolado de Aaron Barrett con las bases llenas, y San Francisco venció el martes 3-2 a los Nacionales de Washington, para volver a la Serie de Campeonato.

Los Gigantes llegaron a los playoffs con el boleto de comodín y ganaron el cuarto juego de la serie de división contra el mejor equipo de la Liga Nacional.

"Ha sido un logro increíble", dijo Hunter Pence, quien aportó una estupenda atrapada en el jardín derecho. "No cambiaría esto por nada en el mundo".

San Francisco anotó sus carreras en formas insospechadas, con un boleto cuando la casa estaba repleta, con un rodado de out y gracias al wild pitch de Barrett.

El dominicano Santiago Casilla permitió que se embasara la potencial carrera del empate en la novena entrada, al expedir un pasaporte a Bryce Harper con dos outs. Luego, retiró al venezolanoWilson Ramos mediante una roleta que puso fin al encuentro.

Los compañeros de Casilla se arremolinaron en torno suyo para celebrar, mientras la pirotecnia estallaba encima de la pizarra electrónica ubicada detrás del jardín central.

San Francisco viaja ahora a San Luis, para disputar el sábado el primer encuentro de la Serie de Campeonato de la Nacional. Será una revancha del duelo registrado en 2012, en estas mismas instancias, cuando los Gigantes remontaron una desventaja de 3-1 y vencieron a los Cardenales, antes de conquistar su segundo título de la Serie Mundial en tres años.

Sí, San Francisco se coronó en 2010 y 2012. ¿Por qué no puede lograrlo en 2014?

Harper sumergió la pelota en la Bahía McCovey, al conectar un jonrón que significó el empate para los Nacionales en el séptimo episodio, pero la campaña de Washington terminó con su tercera derrota por diferencia de una carrera, en una serie que incluyó el maratón sabatino de 18 entradas, cuando San Francisco ganó el segundo encuentro.

Los Nacionales jamás pudieron encontrar poder con el madero. Su bateo fue precisamente la cualidad que les permitió conquistar el banderín de la División Este del Viejo Circuito y ostentar la mejor foja en la Nacional, con 96-66.

"Es amargo y todo eso. Pero estoy muy orgulloso de todos ellos", dijo el manager Matt Williams, en su primer año al frente de los Nacionales.

Después de que su lanzamiento errático rompió el empate 2-2, Barrett se dispuso a darle el boleto intencional al venezolano Pablo Sandoval. Pero uno de sus pitcheos se fue por encima de la cabeza de Ramos, quien reaccionó rápido para recuperar la pelota cerca del backstop. Ramos lanzó para Barrett, quien hizo la asistencia en el plato y retiró a Buster Posey durante el intento por robarse el home.

Esa decisión fue ratificada tras revisar la repetición, un procedimiento que demoró casi dos minutos y que privó a San Francisco de una carrera que le habría dado más tranquilidad.

De cualquier forma, los Gigantes consiguieron el triunfo, en una noche en que "Kung Fu" Panda Sandoval vio cortada una racha de 14 juegos seguidos de postemporada bateando de hit.

Por los Nacionales, los venezolanos Ramos de 4-1, Asdrúbal Cabrera de 3-0.

Por los Gigantes, los venezolanos Gregor Blanco de 4-1 con una impulsada, Pablo Sandoval de 3-0. El dominicano Juan Pérez de 3-0 con una anotada.

Janie McCauly / Associated Press

martes, 7 de octubre de 2014

Carl Yastrzemski / BIOGRAFìA



 
 



El jardinero de los Medias Rojas de Boston, Carl Yastrzemski no tuvo una tarea fácil en 1961, al reemplazar a la leyenda de Boston, Ted Williams en el jardín izquierdo del Fenway Park. Pero triunfó de forma admirable, obteniendo una poco común Triple Corona en la temporada del "Sueño Imposible" de 1967, acumulando 400 jonrones y 3,000 hits, y en última instancia, logrando su entrada al Salon de la Fama.


Yastrzemski creció en una granja de patatas de Long Island. Siendo campocorto cuando firmó con Boston en 1958, Yaz recibió un bono por US$100,000. No tardaron los Medias Rojas en moverlo a segunda base. Con Raleigh en la Liga, Carolina registró un promedio de bateo de .377, líder de la liga, pero también encabezó el circuito completo en errores, con 45. La próxima temporada Boston lo promovió a Minneapolis en la Asociación Americana y lo movió a los jardines. Bateó .339, encabezó la AA en hits con 193, y fue seleccionado para reemplazar a Williams el Día de Apertura de 1961.


En su primer turno al bate disparó un sencillo contra Ray Herbert de Kansas City, pero no tardó en verse en apuros. "Recuerdo que era un novato bateando .220 luego de los primeros tres meses de la temporada de beisbol, dudando de mis habilidades", dijo Yaz cuando fue seleccionado al Salón de la Fama. "Un hombre estaba pescando en Brunswick. Dije: 'Podremos atraparlo? Necesito ayuda. No creo que pueda jugar en las grandes ligas'. Fuí a Boston, trabajó conmigo durante tres días, me ayudó mentalmente y me dió la confianza de que yo podía jugar en las grandes ligas. Conseguir batear .300 para el resto de la temporada. Quiero agradecer a Ted Williams".


Uno de los consejos que le dio Williams a Yaz fue: "Nunca permitas que nadie interfiera con tu swing".


Yaz bateó .266 como novato, y dos años después encabezó la Liga Americana con un promedio de .321, 183 hits, 40 dobles, y 95 boletos gratis. La próxima temporada no fue tan buena, pero en 1965 rebotó para batear .312 y encabezar la liga con 45 dobles y un promedio de slugging de .536. El 14 de mayo bateó para el ciclo, la única vez que lo hizo en su carrera.


La temporada más grande de Yastrzemski fue 1967. Los Medias Rojas de Boston habían terminado en el noveno lugar el año anterior, y ni Yastrzemski ni los Medias Rojas salieron a buscar una buena temporada en ese año. El 14 de mayo Boston estaba empatado en el octavo lugar, con un registro de 14 ganados y 11 perdidos. Yastrzemski bateaba .260 con solo dos jonrones. En junio, el manager de los Medias Rojas, Eddie "the Brat" (el Rapaz) Stanky comentó públicamente que Yastrzemski estaba entre los Jugadores Todos Estrellas "desde el cuello hacia abajo".


Al día siguiente contra Chicago, Yaz se fue de nueve seis en una doble cartelera. En su último turno al bate, Yastrzemski jonroneó. Cuando recorría las bases levantó su gorra hacia Stanky y estaba en camino a una de las mejores temporadas en la historia del beisbol de Liga Mayor.


Cuando terminaba la temporada, Yaz recibió presión desde dos frentes para asegurar la Triple Corona, particularmente mediante la cerrada competencia con Harmon Killebrew de Minnesota por el título de jonrones, y en relación con la sobrevivencia ante los Mellizos y los Tigres para ayudar a los Medias Rojas a obtener su primer banderín desde 1946.


Minnesota entró a la última semana un juego delante de Boston y Detroit. Los Mellizos estaban en Boston para los últimos dos juegos de la temporada, mientras a los Tigres le quedaban dobles carteleras de regreso con los Angelinos. Los Medias Rojas necesitaban ganar ambos juegos, y que los Tigres no hicieran nada mejor que dividir con los Angelinos. Yastrzemski estaba razonablemente en una buena posición para los títulos de bateo e impulsadas, pero estaba empatado en 43 jonrones con Killebrew. A este último le quedaban cuatro juegos y a Yastrzemski dos, Killebrew tenía la ventaja.


El sábado todo le salió bien a Boston. Los Medias Rojas consiguieron una victoria 6-4, y los Tigres dividieron con los Angelinos. Killebrew disparó jonrón, pero también lo hizo Yaz, quien consiguió tres hits y cuatro impulsadas. El domingo Boston perdía 2 a 0 en el quinto cuando Yastrzemski vino al bate con las bases llenas. Yaz disparó un sencillo de dos carreras al prado central para empatar el juego. Los Medias Rojas anotaron tres carreras más en esa entrada y ganaron el juego 5 a 2. Yaz bateó de 4-4. No disparó jonrón, pero tampoco lo hizo Killebrew. Yastrzemski había ganado su Triple Corona con .326 de promedio, 121 carreras impulsadas y 44 jonrones.


"Cuando vi que el juego había terminado corrí hacia el dugout", dijo Yastrzemski. "Los fanáticos se estaban tirando al terreno, si me agarraban romperían mi uniforme en jirones para recuerdo. Cuando corría recibí zarpazos por dondequiera".


Los Tigres ganaron el primero del doble juego el domingo, para cerrar a medio juego de los Medias Rojas, pero cuando todo Boston encendió la radio, los Angelinos ganaron el segundo encuentro 8 a 5. El Sueño Imposible era una realidad, los Medias Rojas iban en camino a la Serie Mundial.


Los Cardenales y los Medias Rojas dividieron en los primeros seis juegos de la serie. Yastrzemski disparó dos jonrones en el segundo juego en una victoria 5-0 de Boston, y en la cuarta entrada jonrones por parte de Yaz, Reggie Smith y Rico Petrocelli establecieron un récord de Serie Mundial y en última instancia, llevaron a los Medias Rojas a una victoria 8-4. Eso fue todo para un juego.


El as de Boston, Jim Lonborg subió al montículo por Boston, pero tenía de oponente a Bob Gibson, quien ya había ganado dos juegos en la serie. Gibson permitió solo tres hits, ponchó 10, y bateó un jonrón cuando los Cardenales se impusieron 7 a 2. Yastrzemski bateó .400 en la serie, pero Lou Brock lo sobrepasó al batear .414 con 12 hits, ocho carreras y un récord para una Serie Mundial de 7 bases robadas.


Yastrzemski trabajó duro en su juego y tomó interminables prácticas de bateo. "Yaz lo hacía todo el tiempo", dijo el jardinero de los Medias Rojas, Joe Lahoud. "Estabamos en la ruta, y él llamaba "Vamos al parque de pelota". Yo le decía: "Cristo, apenas es la una en punto. El juego es a las siete".


"El vivía, respiraba, comía, dormía beisbol. Si se iba de 4-0, no podía soportarlo. Podía vivir consigo mismo si se iba de 3-1. Se ponía feliz si bateaba de 4-2. Esa era la forma en que ese hombre sufría".


Una de las cosas por la que Yaz recibio críticas muchas veces fue por su relación especial con el propietario de los Medias Blancas, Tom Yawkey. Algunos sentían que su cercanía minaba los managers de Boston. "Yawkey amaba sus jugadores", dijo Lahoud. "Amaba a Yastrzemski más que a ninguno de ellos. Y amaba a sus jugadores mucho más de lo que quería a sus dirigentes".


Yaz bateó .301 en 1968 y encabezó la liga por última vez en esa categoría. En 1969 disparó 40 jonrones e impulsó 111 carreras, y la temporada siguiente fue el líder de la Liga Americana en porcentaje de slugging con .592, y en carreras anotadas con 125 y disparó otros 40 batazos de vuelta completa.


En 1975 Yastrzemski disparó un jonrón de tres carreras en el Juego de Estrellas, pero bateó .269 con solo 14 jonrones. Sin embargo, los Medias Rojas ganaron el Este de la Liga Americana gracias al rendimiento estelar de los novatos Fred Lynn y Jim Rice. Ambos batearon más de .300, despacharon más de 20 cuadrangulares, e impulsaron más de 100 carreras. Oakland obtuvo su cuarto banderín consecutivo, pero Boston se las arregló para realizar una barrida sorprendente. Yaz bateó .455 en la Serie de Campeonato de la liga Americana, con un jonrón, dos impulsadas, y cuatro carreras anotadas. En el juego 3 disparó 3 hits y realizó dos joyas defensivas para llevar a los Medias Rojas a la Serie Mundial.


Yastrzemski bateó un respetable promedio de .310 en la serie contra Cincinnati, con 4 carreras impulsadas y siete carreras anotadas. Pero una vez más Bostón perdió en siete juegos. Cincinnati derrotó a los Medias Rojas 4 a 3 en el séptimo juego.


El 19 de mayo de 1976, Yaz bateó tres jonrones en un juego, y finalizó la temporada con 21 batazos de vuelta completa y 102 carreras impulsadas. La siguiente temporada Yastrzemski, Rice y Butch Hobson impulsaron cada uno al menos 100 carreras, pero Bostonfinalizó empatado para el segundo lugar, tres juegos detrás de los Yankees.


Una de las mayores decepciones de Yastrzemski se produjo durante la temporada de 1978. Los Medias Rojas y los Yankees terminaron empatados en el primer lugar, en el Este de la Liga Americana, fijándose una eliminatoria de un juego. Boston iba delante 2 a 0 en el séptimo, pero un jonrón de tres carreras de Bucky Dent en esa entrada puso a Nueva York al frente. Con dos fuera en la novena y Goose Gossage lanzando por los Yankees, era el turno de Yastrzemski. "El lanzamiento fue adentro, por las rodillas". Recuerda Yaz. "Era mi pitcheo. Le hice swing, pero cuando sacaba el bate, la bola explotó sobre mi, llegando más rápido de lo que había pensado. Traté de alcanzarla, pero el bate se me quedó debajo de la pelota". El juego había terminado y también la temporada para Boston.


Posiblemente uno de los mayores logros de Yastrzemski fue disparar 400 jonrones y 3,000 hits, juntandose con Stan MusialWillie Mays, y Hank Aaron en los libros de récords. "Estoy muy contento y muy orgulloso de mis logros, pero estoy más orgulloso de eso", comentó Yaz. "Ni (Ted) Williams, ni (Lou) Gehrig, ni (Joe) DiMaggio lo hicieron. Ellos eran Cadillacs y yo soy un Chevrolet".
Yaz disparó su hit número 3,000 el 12 de septiembre de 1979, contra Jim Beattie de Nueva York. Confesó que sintió una presión inmensa cuando se acercó a los 3,000: "El asunto de disparar 3,000 hits fue la primera vez que permití que la presión individual cayera sobre mi. Estaba tenso respecto a eso. Cuando vi el hit que salía tuve, más que nada, un suspiro de alivio".


Yastrzemski se retiró luego de la temporada de 1983 con 3,419 hits, incluyendo 452 jonrones. El promedio de bateo de su carrera fue de .285, y bateó por encima de .300 seis veces. El número 8 de su uniforme fue retirado por Boston.
"Tuve la suerte suficiente para contar con el talento para jugar beisbol", dijo Yastrzemski. "Esa fue la forma en que traté mi carrera. No creí que yo era alguien especial, alguien diferente".


 
 



 
 


 

Nacionales frenaron a Gigantes para obligar Juego 4


 
 




SAN FRANCISCO -- Bryce Harperpegó un grito de felicidad cuando cruzó el plato al poner a Washington finalmente con la ventaja.

Después de ese juego de extra innings que acabó en la madrugada del domingo, un largo viaje a la otra costa del país y al borde de la eliminación, los Nacionales siguen con vida.

Doug Fister lanzó siete innings sin tolerar carreras y los Nacionales capitalizaron el mal tiro de Madison Bumgarner a la tercera base en el séptimo inning para vencer el lunes 4-1 a los Gigantes de San Francisco en el tercer juego de la serie de división de la Liga Nacional.

Fister brilló otra vez en San Francisco, esta vez en un sensacional duelo de lanzadores con Bumgarner, resuelto cuando los Nacionales lograron romper un embrujo de 21 innings sin fabricar carreras.

Fue el fin de la impresionante racha de 10 victorias consecutivas en postemporada de los Gigantes, la cual comenzó con el quinto partido de la serie de campeonato de 2012 ante San Luis.

Washington anotó dos veces tras el error de Bumgarner, poniendo fin a una racha de 21 innings sin permitir carreras del as de los Gigantes. Bryce Harper coronó la victoria con un descomunal jonrón solitario en el noveno.

"Cada pitcheo fue clave y por suerte una jugada se inclinó a nuestro favor", dijo Fister.

Drew Storen permitió que los dos primeros bateadores se embasaran en el noveno y le anotaron una carrera, pero pudo zafarse de sus amargas experiencias en la postemporada al asegurar la victoria que obliga a un cuarto juego el martes por la noche.

Matt Williams, el mánager novato de los Nacionales, se mantuvo fiel a la alineación artífice de una campaña regular de 96 victorias, luego de un par de derrotas por una carrera en los primeros dos partidos ante los Gigantes.

Ahora, los Nacionales buscarán nivelar la serie con el zurdo Gio González en el montículo frente al derecho Ryan Vogelsong.

"Sólo necesitábamos algo de suerte", indicó Storen. "Hay que seguir. Estamos vivos".

La jugada decisiva se produjo cuando Bumgarner fildeó un toque de sacrificio del venezolano Wilson Ramos con dos outs entre el montículo y la raya de la primera base. El pitcher disparó a la antesala del out seguro en la inicial.

"Lo más recomendable era sacar el out en primera. Me equivoqué al decirle que tirara a tercera", señaló el receptor Buster Posey. "Son cosas que pasan, seguir la rutina de siempre antes del juego y estamos listos".

El tiro de Bumgarner estuvo lejos del alcance de Pablo Sandoval, y la pelota se fue a la zona de los bullpens al costado del jardín izquierdo, donde dos relevistas calentaban.

Sandoval casi que atrapó la pelota al estirarse por completo, y el venezolano acabó torciéndose de dolor en lo que Ian Desmond y Harper anotaban las dos carreras. Pero pudo seguir en el juego.

Acto seguido, Asdrúbal Cabrera conectó un sencillo remolcador. El segunda base venezolano se perdió los últimos ocho innings de la victoria 2-1 de los Gigantes en el segundo juego tras ser expulsado al reclamar un tercer strike. San Francisco ganó ese partido tras 18 innings.

Fister superó a Bumgarner en el AT&T Park por segunda vez en cuatro meses, luego de una joya de pitcheo en junio.

También dejó en el olvido el susto de su última actuación aquí en octubre, en el segundo juego de la Serie Mundial de 2012. Fister fue impactado en el lado derecho por una línea en un juego frente a Bumgarner, pero siguió en el juego con una blanqueada hasta el séptimo antes que Detroit sucumbiera 2-0 al ser barridos.

Fister no necesitó de la estatuilla japonesa de la buena suerte que apareció en la cueva de los campeones de la división Este, cortesía del receptor suplente José Lobatón. El derecho diseminó cuatro hits, con tres ponches y tres boletos.

Storen, quien dejó entrar la carrera del empate en el segundo juego, permitió el elevado de sacrificio de Brandon Crawford en el noveno antes de completar el juego en 2 horas y 27 minutos, muchísimo más rápido que el récord de 6:23 que tomó el previo partido.

Cinco días después de lanzar pelota de cuatro hits en la victoria 8-0 en el juego de wildcards en Pittsburgh, Bumgarner estuvo otra vez dominante.

Pero se complicó en el séptimo. Desmond abrió el inning con un sencillo y luego le dio el boleto a Harper antes de enfrentar a Ramos.

Bumgarner no permitía una carrera en postemporada desde que Carlos Beltrán le conectó un jonrón en el cuarto inning de la derrota de los Gigantes ante los Cardenales en el primer juego de la serie de campeonato en 2012.

Sandoval estiró a 14 su racha de juegos seguidos bateando de imparable, al abrir el segundo con un sencillo. Se trata de la racha más larga en la historia de los Gigantes en la postemporada, y también de un jugador activo.

Harper suma tres jonrones en postemporada, la cuarta mayor cantidad antes de los 22 años, por detrás de Mickey Mantle, Miguel Cabrera y Andruw Jones, todos con cuatro.

Por los Nacionales, los venezolanos Ramos de 3-0, una anotada; y Cabrera de 4-1, una remolcada.

Por los Gigantes, los venezolanos Sandoval de 4-2, una anotada; y Blanco de 4-0.

Janie McCauley / Associated Press

Lackey, jonrones ponen a Cardenales a un triunfo


 
 




SAN LUIS-- La calidad de John Lackey en juegos de postemporada es de sobra conocida. Lo que no deja de sorprender es cómo los Cardenales adquieren poderes insospechados en estas instancias.

Kolten Wong empalmó un cuadrangular de dos carreras para romper el empate en la séptima entrada y San Luis se colocó a un triunfo de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, al imponerse el lunes 3-1 a los Dodgers de Los Ángeles.

Matt Carpenter sacudió un vuelacerca por tercer encuentro consecutivo y Lackey respondió a su fama de lanzador experto en resolver juegos importantes, para que los Cardenales tomaran una ventaja de 2-1 en la serie divisional.

"Bueno, simplemente sabíamos lo que él nos podía ofrecer", dijo el manager Mike Matheny acerca de Lackey. "Él quiere la pelota, y lo demuestra por la forma en que entra a los juegos para lanzar".

Los Dodgers, que el martes corren el riesgo de ser eliminados en San Luis por segundo año consecutivo, recurrirán a su as Clayton Kershaw, con sólo tres días de descanso, a fin de sobrevivir.

Shelby Miller cumplirá su primera apertura de por vida en postemporada, por San Luis, que está a una victoria de clasificarse por cuarta ocasión consecutiva a la Serie de Campeonato.

Los Cardenales liquidaron a Los Ángeles en seis duelos durante la Serie de Campeonato de 2013. Castigaron duramente a Kershaw en el quinto inning para ganar el encuentro definitivo por 9-0.

Dos Dodgers se embasaron ante Trevor Rosenthal en la novena entrada, antes de que se apuntara su segundo salvamento de la serie, con algo de ayuda de los trabajadores del parque, que debieron emparejar el terreno del montículo en una noche lluviosa.

Con dos corredores a bordo, Rosenthal erró dos lanzamientos consecutivos al dominicano Juan Uribe. El receptor boricua Yadier Molina y el manager Mike Matheny acudieron al montículo.

El piloto se dirigió al umpire Dale Scott para solicitarle las reparaciones que eliminaran un hoyo fangoso en la lomita.

La cuadrilla ingresó para colocar arena a fin de secar el tereno, y para emparejarlo con un rastrillo. Rosenthal hizo dos lanzamientos de práctica y aprovechó el terreno firme.

Retiró a los dos toleteros siguientes mediante elevados al jardín derecho, para su sexto rescate de por vida en postemporada.

El manager de Los Ángeles, Don Mattingly, atribuyó en cambio el buen pitcheo de San Luis a la forma en que el umpire del plato Dale Scott amplió la zona de strike.

"Creo que Dale fue muy generoso", criticó Mattingly. "Muchos de nuestros bateadores se quejaron por la zona de strike. Sentimos que él fue muy benévolo con ellos y eso nos dejó atados".

El dominicano Hanley Ramírez pegó tres de los siete imparables de Los Ángeles, incluido un doblete productor en el sexto episodio.

San Luis sacudió 105 bambinazos en la campaña regular, la segunda menor cifra en las mayores, sólo arriba de Kansas City. El garrotazo de Wong ante el derrotado Scott Elbert colocó a los Cardenales arriba por 3-1.

Carpenter logró su cuadrangular en el tercer acto. Junto con el dominicano Albert Pujols, es el único bateador de los Cardenales con jonrón en tres duelos consecutivos de la postemporada.

Pujols lo consiguió en 2004, en dos juegos de la serie divisional y en uno de la Serie de Campeonato.

Por los Dodgers, el cubano Yasiel Puig de 4-1 con una anotada. El mexicano Adrián González de 4-0. Los dominicanos Ramírez de 4-3 con una impulsada, Uribe de 4-0.

Por los Cardenales, los dominicanos Jhonny Peralta de 4-1, Óscar Taveras de 1-0. El puertorriqueño Molina de 4-2 con una anotada.

lunes, 6 de octubre de 2014

El Tiempo de Juego, otra diferencia con el beisbol de ayer

Por Andrés Pascual .-El año antepasado, el umpire cubano Angel Hernández, que actuaba en homeplate, le negó el tiempo solicitado en su primera aparición al bate a un jugador, fue en un partido entre Boston y Yanquis y el individuo regresó a la caja de bateo más rápido "que estate quieto".




Hialeah, Florida.- Por Andrés Pascual.-El año antepasado, el umpire cubano Angel Hernández, que actuaba en homeplate, le negó el tiempo solicitado en su primera aparición al bate a un jugador, fue en un partido entre Boston y Yanquis y el individuo regresó a la caja de bateo más rápido "que estate quieto".
¡Primera vez al bate del pelotero y ya solicitaba tiempo! ¿Para qué? ¿Acaso confundió una seña y debió reactivarla sin la presión de la caja de bateo? o, ¿Sería para efectuar la sesión de payaserías, que se ha convertido en moda desde que, con sello personalísimo, las ejecutaba Garcíaparra zafando y anudando sus guantillas?
¡Qué belleza, qué disfrute de aquel tiempo que perdía el ex torpedero! Ni un malabarista de circo…se podía pagar para verlo y al que lo sustituye en el acto, Dereck Jeter, quien, por cierto, tampoco recibió autorización para desarrollarlo en el encuentro en algún momento.
Los jugadores de Grandes Ligas están olvidando, con demasiada frecuencia, a qué nivel de juego pertenecen y, a veces, da la impresión de que actúan bajo impunidad quién sabe por qué y de quiénes.
Angel Hernández y Lazaro Díaz, cubano el primero, el segundo nacido en Estados Unidos, conocidos míos y, hace poco, en una interesante conversación, me comentaron que la actitud contra esos jugadores, que demoran a propósito y por boberías un juego, se endurecería con medidas como negar la mayor cantidad posible de solicitudes innecesarias, que fracturan y conspiran contra la duración del partido, por tanto, contra el ritmo y la belleza del pasatiempo.
Pero no son sólo los jugadores, esas "perretas" continuadas de muchos directores, que lo protestan todo y brindan una sesión de pruebas como si estuvieran en un casting de actuación, también tienen que solucionarlo.
El año pasado un juego de 4 carreras entre dos equipos de la Nacional, con una miserable produción de 11 hits entre ambos, en Milwakee, duró cinco horas… ¿Es justa, es aceptable semejante situación? ¿Dónde está el respeto que merece el históricamente considerado "respetable"?
Antes existió "Leo "Lipidia" Durocher, que protestaba cualquier cosa, pero no todos los directores del "buen tiempo ido" se tomaban a la ligera un detalle tan importante como la reclamación, constante y viciosa, con la consabida demora que trae como consecuencias. Eran otros tiempos y otros hombres; por lo tanto, no otro, sino el único respeto que debe existir. 
En el medio, el público de hoy, ajeno a sus intereses en relación con el juego; ajeno a la forma como le pisotean la consideración que merece, detalle que, acaso, sea la mayor diferencia que existe con el glorioso ayer: el fanático manipulable y consentidor, casi de actitud paternal por como acepta un fraude envuelto en celofán jonronero y, después, como al Hijo Pródigo, le perdona "la falta" al jugador, al Beisbol Organizado y al picapleitos representante. 
Tal vez al fanático moderno le interese poco hacer valer que el pelotero se debe a él; entonces concede tanto que entrega su virginidad ante los cachorros del terreno, ante los lobos de las Oficinas del beisbol y ante los del Sindicato.
Antes ningún jugador podía hablar con otro de un club opositor ni aunque fueran hermanos; a cada pelotero le daban un mapa de la ciudad en que jugaría, en el cual estaban señalados los antros de juego y perversión para que, ni por perderse buscando una dirección, fueran a dar al lugar prohibido y así…
A Pete Rose le recogían las apuestas en el hotel; hoy, cada vez que un jugador llega a una base, se produce un recuento entre el custodio y el corredor en que, lo menos que se analiza y comenta entre ambos, es la situación del mercado de valores. 
Los efusivos saludos entre Sosa y McGwire después de que cada uno hundiera más al contrario con un jonrón, no representan ni la amistad ni la fraternidad humana o regional; sino la tónica miserable de la personalidad del juego de pelota de hoy y, si a todo eso le agrega la cantidad de veces que relevan pitchers, los esteroides, los jugadores con juicios pendientes hasta por asesinato… El ambiente es tan raro que, durante la década de los 90's, un outfielder panameño, nombrado Rubén Rivera, firmó un día con los Yanquis por un millón y, por la noche, le robó un guante y un bate a Dereck Jeter para vendérselo a un coleccionista por 4 pesos. En este desorden de cosas, yo quisiera leer o escuchar la respuesta clara y convincente a ¿A dónde va a parar todo esto?

 

Today in Baseball History: October 6th

 
 

1998
On October 6, 1998, former major league infielder Mark Belanger dies from lung cancer at the age of 54. Nicknamed "The Blade" for his tall, angular appearance, Belanger was considered one of the best fielding shortstops of all time. He won eight Gold Gloves for the Baltimore Orioles and later became an influential assistant to Players' Association chief Donald Fehr…

1985
On October 6, 1985, Phil Niekro of the New York Yankees wins his 300th game. In becoming the 18th man to reach the milestone, Niekro shuts out the Toronto Blue Jays, 8-0, on the final day of the regular season. The 46-year-old Niekro also becomes the oldest pitcher to throw a complete game shutout in major league history.

1978
On October 6, 1978, George Brett hits three home runs for the Kansas City Royals in the third game of the American League playoffs, but the New York Yankees manage a 6-5 win on Thurman Munson's eighth-inning home run.

1966
On October 6, 1966, 20-year-old Jim Palmer becomes the youngest pitcher to throw a shutout in the World Series. The Baltimore Orioles' ace wins a 6-0 decision over the Los Angeles Dodgers. Willie Davis commits three errors in the fifth inning, leading to three Oriole runs. Sandy Koufax takes the loss in his final major league appearance...

1954
On October 6, 1954, Negro Leagues legend Oscar Charleston dies at the age of 57. Regarded by some as the greatest player in Negro Leagues history, Charleston played 26 years as an outfielder and first baseman…

1945
On October 6, 1945, tavern owner Billy Sianis attends Game Four of the World Series and purchases a box seat for his goat at Wrigley Field, but is escorted from the field. As retaliation, Sianis casts a "goat curse" on the Cubs, who lose the game to the Detroit Tigers, 4-1…

1926
On October 6, 1926, Babe Ruth becomes the first player to hit three home runs in a World Series game. Ruth clubs three shots against the St. Louis Cardinals in Game Four, leading the New York Yankees to a 10-5 win.

1919
On October 6, 1919, the Chicago White Sox commit three errors in losing the fifth game of the World Series to the Cincinnati Reds. Lefty Williams, one of eight "Black Sox" who will be charged with throwing the Series, loses a 5-0 decision…

1912
On October 6, 1912, Owen Wilson of the Pittsburgh Pirates hits his 36th triple of the season, establishing a major league record. Wilson actually tries to stretch the triple into an inside-the-park home run, but is thrown out the plate.

Cruz impulsó a Orioles a la Serie de Campeonato


 
 




DETROIT -- Otro batazo trascendental de Nelson Cruz en la postemporada catapultó el domingo a los Orioles a una barrida sobre el trío de ganadores del Cy Young de los Tigres, y selló el pase de Baltimore para la serie de campeonato de la Liga Americana por primera vez desde 1997.

Cruz disparó su jonrón en el sexto inning, una línea que viajó hasta el rincón del poste de foul en el jardín derecho. El batazo productor de dos carreras marcó la diferencia en la victoria 2-1 en la casa de los Tigres.

Bud Norris, en su primera apertura de postemporada, superó a David Price en el tercer juego de la serie de división de la Liga Americana.

Los Tigres intentaron reaccionar en el noveno y lograron colocar la carrera del empate en segunda base sin outs, pero el cerrador de los Orioles Zach Britton salió bien librado del apuro. Con corredores en segunda y primera, el emergente venezolano Hernán Pérez bateó un rodado por la antesala que inició un doble play.

Para Buck Showalter, el manager de los Orioles, será su primera serie de campeonato en 16 campañas como dirigente en las mayores.

"Es un gusto poder admirar esto. Créanme, estoy más contento de lo que ustedes pueden imaginarse", dijo Showalter. "La satisfacción sale de poder ver que el objetivo de los jugadores se hace realidad".

Los Orioles enfrentarán a Kansas City por el título del Nuevo Circuito a partir del viernes en Baltimore. Los asombrosos Reales consiguieron su triunfo por barrida sobre los Angelinos de Los Ángeles, también el domingo.

"Falta mucho y seguimos peleando", indicó el jardinero Adam Jones. "Si lo hacemos como equipo, podemos alcanzarlo todo".

Y el aporte del dominicano Cruz ha sido clave en el éxito de un club que este año perdió por lesiones al tercera base Manny Machado y al cátcher Matt Wieters, dos de sus pilares. Además, el primera base Chris Davis está purgando una suspensión de 25 juegos por consumo de anfetaminas.

"Lo que nos importa es que somos un equipo unido. Todos nos apoyamos", afirmó Cruz.

El jonrón de Cruz fue el número 16 que sacude en la postemporada. El bateador designado fue el Jugador Más Valioso de la serie de campeonato de 2011, en la que Texas derrotó en seis juegos a Detroit.

Cruz debió esperar hasta poco antes del inicio de los entrenamientos para firmar con los Orioles, luego que se perdió los últimos 50 juegos de la pasada campaña tras ser suspendido por quebrantar el reglamento antidopaje cuando su nombre quedó implicado en la trama de la clínica Biogenesis.

"Él es consciente de que fueron cosas que él mismo se infligió", dijo Showalter. "Realmente buscó restablecerse y nosotros creíamos que podíamos darle una buena oportunidad, y que no tenía límites".

Norris lanzó pelota de dos hits en seis innings y un tercio. En principio, la apertura del tercer juego fue asignada al mexicano Miguel González, pero Showalter anunció el cambio de planes el sábado.

Andrew Miller relevó a Norris y sacó cinco outs seguidos para mantener la blanqueada.

Víctor Martínez y J.D. Martínez abrieron la baja del noveno con dobletes seguidos ante Britton. Bryan Holaday se ponchó al intentar un sacrificio, y Showalter tomó la audaz decisión de poner la carrera de la victoria en circulación al darle el boleto intencional a Nick Castellanos.

Esto obligó a que los bateadores más débiles de Detroit tuvieran que sacar la cara. Y la responsabilidad le tocó a Pérez, quien apenas tuvo cinco turnos en la temporada regular. Apenas pudo dar el rodado a un pitcheo de 96 millas por hora, propicio para el doble play por la vía 5-4-3. Fue el segundo salvado de Britton en la serie.

Cruz encabezó las mayores con 40 jonrones esta temporada, con los Orioles al frente de ambas ligas con 211. Su jonrón de dos carreras en el primer inning del juego inicial fue lo que estableció el tono para la serie y respondió otra vez, ahora contra Price.

Nada mal para alguien que los Orioles contrataron a fines de febrero. Cruz declinó la oferta correspondiente de 14,1 milones que le hubiese permitido seguir un año más con los Rangers, pero acabó aceptando un contrato de 8 millones y un año con Baltimore, la cual incluyó 750.000 dólares en incentivos adicionales.

Detroit se adjudicó por cuarto año seguido el título de división, pero se quedó cortos de una cuarta serie de campeonato seguida. Los Tigres siguen sin conquistar el campeonato de la Serie Mundial desde 1984, una sequía que es superada en un año por la de Baltimore.

"Es decepcionante. La sensación es que le fallaste a los fanáticos, a la organización", dijo Brad Ausmus, quien reemplazó a Jim Leyland como mánager de Detroit tras la pasada temporada.

Detroit adquirió a Price al filo del límite para concretar canjes este año, reforzando la que ya era una formidable rotación. Max Scherzer, Price y Justin Verlander fueron los tres últimos ganadores del Cy Young de la liga. Pero los Tigres no pudieron ganar un solo partido en esta serie, con esos tres ases en el montículo.

Verlander y Miguel Cabrera monopolizaron los últimos tres premios al Más Valioso de la liga. De nada sirvieron contra un equipo de Baltimore, que ya había sorprendido a propios y extraños con una campaña de 96 victorias para ganar con holgura el cetro de la división Este de la Liga Americana.

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Por los Orioles, el dominicano Nelson Cruz de 4-2, una anotada y dos remolcadas.

Por los Tigres, los venezolanos Miguel Cabrera de 4-0; Víctor Martínez 4-1, una remolcada; y Hernán Pérez de 1-0.


 Noah Trister / Associated Press