BEISBOL 007: Rey Félix a lucirse desde el Día 1

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sábado, 22 de marzo de 2014

Rey Félix a lucirse desde el Día 1

Felix Hernandez

PEORIA -- Entra al clubhouse exhausto, jadeando, con la transpiración aún visible en su cara y en sus brazos.

No tiene su guante, ni su uniforme puesto. No viene de lanzar. Su vestimenta es informal, lleva unos shorts oscuros, una franela a la que le ha quitado las mangas -- lo que deja al descubierto sus tatuajes -- una banda blanca en su frente y unos zapatos Nike.

Félix Hernández acaba de disputar un encuentro de baloncesto, uno a uno, con Yoervis Medina. Esta vez, como en la pasado, no le pudo ganar, por lo que le toca aguantar la mofa de su compatriota, mientras él se lanza a descansar en el sofá que está en el renovado clubhouse de los Marineros de Seattle, en su complejo primaveral, de Peoria, Arizona.

Esta es parte de la rutina que realiza Hernández los días en los que no le toca estar sobre un montículo, en estos entrenamientos.

Para él es otra manera de mantenerse en forma y de hacer algo que, como el béisbol, lo apasiona, el básquetbol.

"Él está hablando y perreando ahorita, pero yo le gané las dos primeras", dice Hernández, acerca de la chanza que le tiene Medina.

Pero ahora no solo es Medina quien se mete con Hernández, sino también Robinson Canó, quien al escuchar el bochinche se levanta de la silla que tiene al frente de su locker y se une.

El as de los Marineros de Seattle, sin embargo, no les presta atención y se va a atender a la sastre que espera para hacerle unos nuevos trajes, tanto a él como a su hermano, Moisés, quien está en ligas menores con la organización naviera.

"Hay que reponer los trajes que se quemaron el año pasado", dice Hernández, a quien se le quemó la casa en Seattle durante el invierno.

Hoy es un día en el que el béisbol pareciera no estar en la cabeza del venezolano, quien el próximo 31 de marzo se subirá a la lomita para lanzar, por séptima oportunidad consecutiva, el juego inaugural de los Marineros. Ese día, con esa presentación, impondrá un récord para la franquicia, al ser el único pitcher en la historia de Seattle en iniciar siete encuentros de Opening Day.

Al preguntársele acerca del significado de ese récord, Hernández vuelve a pensar en el béisbol y durante la conversación ese es el tema principal.

"

Lo que hice fue prepararme físicamente bien para llegar a agosto, a septiembre en buenas condiciones, ya que en los dos últimos años no he podido llegar bien y por eso he tenido cierres de temporadas un poquito malos. Hice mucho trabajo para poner las piernas bastante fuerte, para que no me sienta cansado y pueda tener un final de campaña fuerte, porque este año no quiero perder el Cy Young. Eso va este año

"-- Félix Hernández
"Ese es el juego en el que comienza el béisbol, por eso la emoción no ha cambiado desde la primera vez que me tocó lanzar en un Opening Day. Lanzar ese día siempre es un reto muy grande, porque hay muchos ojos viéndote y uno tiene que lucirse", dijo Hernández, quien en las seis presentaciones previas que ha tenido en el juego inaugural de su equipo no ha perdido y ha ganado en cuatro ocasiones. "Hay que tocar madera porque ya se acerca el séptimo y hay que tratar de hacer uno mismo, haciendo el mismo trabajo de siempre".

Continuar con esa cadena de imbatibilidad es la pretensión del venezolano, pero su mayor aspiración es comenzar la campaña de forma positiva y navegar por un rumbo exitoso durante toda la campaña, sin que al final se desinfle, como le ha sucedido en las dos últimas temporadas.

Para eso reforzó su trabajo en el receso entre temporadas, en el que contrató a un trainer con el que se entrenó durante un mes en Venezuela, donde pasó la navidad y recibió el año nuevo.

"Lo que hice fue prepararme físicamente bien para llegar a agosto, a septiembre en buenas condiciones, ya que en los dos últimos años no he podido llegar bien y por eso he tenido cierres de temporadas un poquito malos. Hice mucho trabajo para poner las piernas bastante fuerte, para que no me sienta cansado y pueda tener un final de campaña fuerte, porque este año no quiero perder el Cy Young. Eso va este año", dijo.

Esa preocupación de Hernández por aguantar físicamente todo el año y no desvanecerse contrasta con su despreocupación respecto a la disminución de la velocidad de su recta, pero él tiene una razón para ello.

"Ya es obvio que he perdido un poquito de velocidad en la recta, pero no necesito lanzar duro y no me importa hacerlo, porque igual puedo ser efectivo", expresó Hernández, quien agregó: "Todavía tengo la recta, pero ya no la uso mucho. No tengo que esforzarme tanto, porque hay que cuidarse. Ya no son 20, ni 30 innings, son mil y pico de innings (1824.2). Pero no ha cambiado nada, solo que ahora tengo un poquito más de inteligencia, un poco más de madurez".

El venezolano pasó de tener una velocidad promedio de 95.1 millas por hora en su recta, en el 2010, a colocarla en 91.9 millas por hora en el 2013.

La disminución en la potencia de ese lanzamiento, según asegura, ha sido un beneficio en sus otros pitcheos.

"Lo que la gente no sabe es que soy un pitcher de sinker (su recta tiene ese movimiento natural), siempre lo he sido, y si lanzo duro, sin controlar la velocidad o el esfuerzo que hago en mis pitcheos, la sinker rompe muy al final, cuando los bateadores le pueden dar, y no cuando debe hacerlo que es un poquito antes para que sea efectiva. Eso lo sé y lo tengo presente, porque ahora soy un lanzador más inteligente", aseguró.

En esa madurez que profesa haber alcanzado Hernández y con la cual asevera ser un mejor lanzador, juega un factor importante el desarrollo y perfección de sus pitcheos, pues al no tener la velocidad de antes para retar a los bateadores debe localizar sus envíos con exactitud y hacer que los movimientos de éstos realmente engañen a los bateadores. Eso, sin duda, le exige mayor esfuerzo mental.

Aceptando esa realidad, el venezolano sabe que el valor del spring training es inmenso en su propósito de arrancar la campaña de forma positiva, al tener que ajustar en él todos los pitcheos de los que depende.

"Es verdad, ahora tengo que salir de los entrenamientos con todos mis pitcheos perfectos, por eso en cada salida me enfocó en trabajar en uno en específico para irlo poniendo donde quiero. Por ejemplo, en la primera salida fue el cambio, en la segunda también, pero entonces lo combiné más con el cutter. La recta siempre está ahí, pero con ella lo que busco es localización", expresó Hernández.



 Billy Russo

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