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martes, 1 de noviembre de 2016

Los Cachorros esperan terminar de despegar al bate a partir del Juego 6

CLEVELAND -- Un paso a la vez. Así es como se puede sacar la última gota que queda de la temporada de Grandes Ligas. Es posible que también sea la fórmula para ganar la Serie Mundial. 
Para revivir a los Cachorros -- antes de que entrara el cubano Aroldis Chapman para conseguir el rescate más largo de su carrera -- Kris Bryant y Anthony Rizzo tuvieron que iniciar un ataque de tres carreras con un jonrón y un doble ante rectas seguidas de Trevor Bauer.
Esos fueron los momentos más relevantes para la ofensiva de Chicago en la victoria por 3-2 en el Juego 5 el domingo por la noche en Wrigley Field, un resultado que trasladó otra vez la serie a Cleveland con los Indios arriba 3-2.
Vale la pena recordar que 10 días antes, Addison Russell tuvo que pegar un jonrón contra el novato mexicano Julio César Urías en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional ante los Dodgers para cambiarle la cara al equipo de Joe Maddon. 
Y el día anterior de aquel vuelacercas de Russell, durante el triunfo por 6-0 de Rich Hill y Los Angeles, Rizzo le pegó un hit dentro del cuadro a Kenley Jansen ante un pitcheo que hizo explotar a su bate.
Al menos Bryant es de los que piensan que aquel momento que parecía irrelevante fue el inicio de días mejores: el final del bache de Rizzo y el regreso a la normalidad para una de las mejores ofensivas del béisbol.
"Pienso que ése era el hit que necesitábamos", dijo Bryant aquella noche. "Creo que (Rizzo) va a mejorar gracias a eso. Estoy seguro de que ésa no era la forma en la que quería dar un hit, pero pienso que es el tipo de cosas que puede impulsar a un equipo".
Tras las derrotas de los Cachorros en los Juegos 3 y 4 del Clásico de Otoño, Maddon habló de la necesidad de prender la ofensiva de alguna forma. Ahora espera que ese rally ante Bauer en el cuarto inning del domingo sea la señal de una mejoría en la ofensiva cuando los Cachorros vuelvan a jugar en el Progressive Field. 
"Sí, me encantó eso", dijo Maddon. "Puedes ver lo que pasó más adelante. Pusieron al pitcher contra las cuerdas. Tuvimos mejores turnos. Anotamos nuestras tres carreras. Eso es que lo que pasó en Los Angeles. Es increíble lo que hace algo así, lo que significa para tu equipo y lo que le hace al pitcher contrario. Es parte del juego.
"Tienes que ser capaz todo el tiempo de golpear y contragolpear y eso fue lo que hicimos", agregó Maddon. "Esas tres carreras nos cayeron de maravilla".
Así fue como los Cachorros remontaron hasta ganar la Serie de Campeonato de la Liga Nacional después de que los Dodgers picaron adelante 2-1. Si esto que hicieron Bryant y Rizzo vuelve a prender los bates, quizás darle la vuelta a la Serie Mundial y terminar con la sequía de 108 años. 
Así, un paso a la vez. 
Como franquicia, los Indios saben muy bien que los pitchers pueden caer en un mal momento. Vivieron esa pesadilla en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el 2007, cuando los Medias Rojas ganaron tres encuentros seguidos ante CC Sabathia, el dominicano Roberto Hernández (conocido en aquel entonces como Fausto Carmona) y Jake Westbrook, los últimos dos partidos con marcadores de 12-2 y 11-2.
Los lanzadores de la Tribu están tirando bastante bien como para que alguien venga a pensar que algo así suceda de nuevo, pero cinco o seis carreras por juego podrían ser más que suficiente para Jake Arrieta y Kyle Hendricks. Y a Chicago le caerá bien tener de vuelta a Kyle Schwarber en la alineación ahora que volverá el bateador designado al mudarse la serie a un estadio de la Liga Americana.
Y ahora, es una lástima que debemos esperar hasta el martes para el Juego 6. Es una crueldad después de los cinco juegos que han disputado los Indios y los Cachorros para traernos hasta aquí.

Los mejores mánagers en MLB y en México


Juan Vené en la Pelota


PARA MARTES 1ro. NOVIEMBRE 2016…

JUAN VENÉ EN LA PELOTA…
Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).-

“El problema es que la gente se casa sin conocerse. Y apenas se conocen, se divorcian”… Joey Adams-´

-o-o-o-o-o-o-                           

Hoy y mañana son Días del Correo. Si no te he contestado, pregúntate si enviaste nombre, apellido y desde donde escribes; si tu tema tenía interés internacional y no ha sido tratado recientemente, y si lo que escribiste se entendía.

Agustín Echenagucia, de Maracaibo, pregunta…: “¿A cuál abridor mandaría Ud. a lanzar el primer juego de la Serie Mundial, si tuviera en su rotación a Jake Arrieta y a Corey Kluber?”.

Amigo Tino…: Llamaría a uno de mis coaches y le diría, tira una moneda aire, si queda en cara Arrieta, si no Kluber.

Juan J. Vilchis C. de Tampico, pregunta…: “¿Cuáles considera los tres mejores mánagers de todos los tiempos, más allá de la frialdad de los números, porque las victorias y las derrotas pueden ser circunstanciales? Y otra…: ¿Quién ha sido el mejor mánager en México?”.

Amigo y Tocayo…: Casey Stengel, Tony LaRussa y Bobby Cox… Dame tres chances también en México, Cananea Reyes, Paquín Estrada y Lorenzo Bundy.


Angel A. Castellanos, de Ciudad de México, pregunta…: “¿Por qué de México no se exportan beisbolistas a las Grandes Ligas como de Venezuela, República Dominicana, Cuba y Puerto Rico. Tiene que ver con genética, o no están bien preparados como en esos países?”.

Amigo Anyo… En México se juega beisbol profesional y semi-pro de calidad 12 meses al año, en 15 Ligas. Centenares prefieren jugar en su país todo el tiempo. Sin embargo, en los últimos 20 años ha subido de uno o dos bigleaguers mexicanos, a 15 en 2016, para 113 en total. Además,100 por las menores. ¡Van bien, muchachos, van bien!

Adela B. Castillo D. de Caracas, pregunta…: “¿Cierto que el catcher de los Indios Yan Gómez es nativo de Brasil?, y si es así, ¿aprendió a jugar beisbol con los japoneses, quienes son los de este deporte allá?”.

Amiga ABCD…: Yan nació en Sao Paulo, hace 29 años, y se educó en Miami y en Knoxville, Tennessee, donde jugó beisbol desde niño.

Concepción Anaya, de Los Angeles, pregunta…: “¿Qué de bueno le queda en el recuerdo de la Serie Mundial de este año?”.

Amiga Chonis…: Extraordinaria Serie. Primero por haber quedado fuera los Arrogantes Dodgers, después por el buen beisbol que han jugado los dos equipos, especialmente hubo tremendo pitcheo y notable defensiva de lado y lado. Los mánagers, Joe Maddon y Terry Francona, van camino a meterse entre los más notables. Y los fanáticos de Cléveland y del norte de Chicago, con tanto tiempo sin ver ganar a sus equipos, se comportaron a la altura de lo elegante y los buenos modales.Todos merecen escandalosa ovación y de pie.

NOTA.- Puedes leer todo el archivo reciente de “Juan Vené en la Pelota”, si entras en internet a “el deporte vuelve a unirnos”.

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

@juanvene5
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lunes, 31 de octubre de 2016

Willson Contreras iniciaría por los Cachorros en el Juego 6


Willson Contreras iniciaría por los Cachorros en el Juego 6


CHICAGO -- El cátcher novato Willson Contreras jugaría de inicio el martes en el sexto juego de la Serie Mundial, como compañero de batería de Jake Arrieta, el as de los Cachorros de Chicago.
David Ross, receptor de 39 años y quien juega su última campaña en las mayores, fue el titular en el primero y en el quinto juego, en los que el abridor fue Jon Lester. Contreras comenzó el segundo, el tercero y el cuarto encuentro.
"Willson ha hecho un gran trabajo. Estuvo muy bien en Cleveland hace un par de días", destacó el manager de los Cachorros, Joe Maddon.
El venezolano batea para .071 (de 14-1) en el Clásico de Otoño, mientras que Ross ha conectado de 4-1. No se descarta que Lester pueda cumplir labores de relevista en el séptimo juego, si éste fuera necesario.
"Hay que tomar una decisión sobre qué queremos hacer si ponemos realmente a Jonny en el juego. Hay que ver quién sería el receptor de Jon en ese momento", añadió Maddon. "Así que hay muchos planes alternos aquí".

Miller y Chapman, de Yankees a actores claves en la Serie Mundial

CLEVELAND -- Tanto los Cachorros de Chicago como los Indios de Cleveland pueden quedarse tranquilos tras haber apostado a ganador cuando cedieron a sus mejores prospectos a los Yanquis en plena temporada para adquirir a Aroldis Chapman y Andrew Miller.
Adquiridos en julio, antes de la fecha límite de cambios, ambos zurdos han sido los relevistas dominantes de la Serie Mundial.
Con su fulminante recta de 100 millas por hora, el cubano Chapman es el principal responsable de que los Cachorros aún sigan con vida en el Clásico de Otoño. Su rescate de ocho outs preservó el domingo la victoria 3-2 que mantiene a Chicago con la ilusión de voltear un 3-2 en contra en Cleveland. Fue la primera vez que entró a lanzar en un séptimo inning desde que el 17 de mayo de 2012 malogró un salvamento para los Rojos de Cincinnati ante los Mets de Nueva York.
Y el manager de los cachorros, Joe Maddon, afirmó el lunes que el cerrador cubano estaría disponible para otro relevo largo en el sexto juego.
"Hablaré con él mañana", comentó el piloto. "Es un chico muy fuerte... escucharé lo que me dice, pero apuesto que él probablemente opinará que estaría listo para dos innings. Ya veremos mañana".
Los dos innings y dos tercios fueron la actuación más larga de Chapman en su carrera de siete años. La previa fue esta misma campaña cuando aún estaba en Nueva York, cubriendo dos innings y un tercio el 9 de julio contra --por cosas del destino--los Indios. Tres semanas después fue canjeado a Chicago a cambio del cotizado torpedero venezolano Gleyber Torres.
En esa misma semana, el 31 de julio, Cleveland completó la adquisición de Miller por Cliff Frazier, un prometedor jardinero.
Las funciones de ambos en sus nuevos clubes no cambiaron: Chapman como el cerrador en Chicago y Miller de preparador de mesa de Cody Allen con los Indios.
En los playoffs, Miller ha sido empleado mucho antes del octavo, incluso en el quinto, y totaliza 17 innings lanzados, con apenas una carrera limpia permitida. Con sus 29 ponches este octubre, Miller dejó atrás el récord para un relevista en la postemporada que el venezolano Francisco Rodríguez (28) fijó en 2002 con Anaheim.
"Creo que el impacto que hemos tenido ha sido enorme", destacó Chapman, de 28 años. "Los dos equipos dieron atletas de gran calidad por nosotros. El objetivo era ganar y confiaron en nosotros. Creo que hemos hecho un buen trabajo y eso se ve con estos dos equipos que han llegado hasta aquí, luchando para ganarlo todo".
"Ninguno tenía control sobre dónde podíamos acabar. Esto es un negocio, pero al final nos cambiaron a equipos con grandes aspiraciones", añadió Miller, de 31 años.
Mientras en Nueva York buscaban revitalizar su nómina, Chicago y Cleveland apuntaban a objetivos inmediatos. Los Cachorros quieren conquistar su primer campeonato desde 1908 y Cleveland ambiciona su primero desde 1948.
Pero la situación refleja también la clase de bullpen que tenían los Yanquis, donde Dellin Betances, Miller y Chapman conformaban un trío que garantizaba la victoria si llegaban al séptimo con la ventaja.
"Era un bullpen fuera de serie, algo que no se ve muy seguido", resaltó Luis Cessa, un derecho mexicano que coincidió con los dos en Nueva York esta campaña y que en la Serie Mundial funge como comentarista de Fox Deportes. "Ahí están. Son los dos mejores relevistas en esta Serie Mundial".
De su experiencia con ambos, Cessa recordó los estilos distintos.
"Miller tiene como la costumbre de hacer mecánica con la toalla temprano en el juego. Se sube al montículo y, en vez de tirar la bola, lo hace con una toalla. Chapman tiene la rutina de hacerlo con una bola pesada, antes de empezar con la bola normal. Son estilos diferentes. Miller con una recta poderosa, pero también con un slider venenoso y Champan con la velocidad que tiene y cada vez mejor con sus lanzamientos rompientes".

Los Cachorros viajan a Cleveland con la moral por las nubes

CHICAGO - Decir que los Cachorros de Chicago no tenían ninguna presión de cara al Juego 5 de la Serie Mundial pudiera ser algo difícil de creer, pero una cosa de la que no hay duda es que ahora tienen la moral por las nubes al mantenerse con vida frente a los Indios de Cleveland, luego de su triunfo dominical por 3-2 ante 41,711 espectadores en Wrigley Field.
"Nosotros nunca hemos perdido la confianza en nosotros mismos", proclamó el receptor venezolano de los Cachorros, Willson Contreras. "Nos sentimos bien animados. Vamos a salir al terreno en Cleveland a jugar nuestra mejor pelota".
Contreras se sintió bien orgulloso de aportar a la defensa de los Indios, especialmente al detener de bote pronto, con la destreza digna de más bien un veterano, lo que pudo haber sido un envío descontrolado crucial del relevista cubano Aroldis Chapman.
"Esa es la labor de un receptor", describió Contreras, que brilló ante la presencia de sus padres y de su novia, que estaban en las tribunas de Wrigley Field. "Muchos piensan que lo más importante de mi posición es el bateo, pero para mí lo es lo que pueda hacer como catcher, especialmente para ayudar a ganar un juego [cerrado] como el de hoy".
Por su parte, el relevista dominicano Pedro Strop comentó que no se sentía presión entre los Cubs, pero que era importante llevar a cabo un plan de dos puntos principales: Jugar pitcheo por pitcheo y tratar de atacar temprano, a sabiendas de que los Indios cuentan con un excelente cuerpo de relevistas.
"Estábamos enfocados en el lema de hoy [domingo] que era ganar un juego a la vez", subrayó Strop. "Es imposible ganar tres partidos en un solo día".
Entretanto, el dirigente de los Cachorros, Joe Maddon, que vislumbraba un momento en el cual pudiera despertar la ofensiva de los Cachorros y ese instante se produjo cuando Kris Bryant y Anthony Rizzo conectaron rectas seguidas del abridor de los Indios, Trevor Bauer, para cuadrangular y doblete, respectivamente.
"Eso me encantó", manifestó Maddon. "Todos vieron lo que pasó luego. Lo pusimos un poquito contra la pared. Tuvimos mejores turnos y anotamos [en el cuarto inning] nuestras tres carreras.
"Eso fue precisamente lo que ocurrió en la Serie de Campeonato en Los Angeles, cuando de repente obtuvimos ese impacto ofensivo fuerte y rápido", analizó Maddon. "Es increíble lo que hace para tu equipo una chispa como esa".
El autor principal de ese momento mágico, Bryant, confesó que había un sentido de la urgencia en la cueva de los Cachorros cuando los Indios tomaron una ventaja de 1-0 porque lo menos que deseaban era llegar a los innings intermedios abajo en la pizarra para medirse a lo grueso del bullpen de La Tribu.
"No buscaba dar un cuadrangular, aunque fue un buen turno y fue agradable que la pelota se fuera encima de la cerca", narró Bryant. "Obviamente, no le estaba tirando bien a la bola. Fue bueno que pudiera ayudar a nuestro equipo".
La victoria es una sola de la seguidilla de tres que necesitan los Cachorros para ganar la Serie Mundial del 2016, pero Bryant estima que esa no es una tarea imposible.
"Alguien me dijo que en 17 ocasiones diferentes este año, perdimos un juego y luego ganamos tres al hilo", recordó Bryant. "Si lo hicimos antes, ¿por qué no ahora?
El paracorto de los Cachorros, Addison Russell, se hizo eco de las palabras de Bryant al subrayar que hay muchas razones por las cuales la novena de Chicago puede ir a Cleveland con la moral muy en alto en pos de completar su reto más grande del año.
Muy pocos equipos han remontado una desventaja de 3-1 para ganar la Serie Mundial en siete juegos, pero los Cubs tienen fe de que sí pueden conquistar ese objetivo.
"Estamos escribiendo nuestra propia historia, estamos haciendo historia", dijo Russell. "¿Por qué parar ahora? Disfrutamos cada momento. Es divertido y vivimos para esto. Vemos muchos retos por delante de nosotros y apenas podemos esperar para encararlos".

Chapman se faja y Cubs mandan la SM de regreso a Cleveland

CHICAGO -- Los Cachorros no se rinden. Es la actitud desafiante cuando llevas 108 años esperando por un campeonato.
Con su equipo contra la pared en su primera Serie Mundial desde 1945, Aroldis Chapmansacó ocho inmensos outs para mantener a flote a Chicago con una angustiosa victoria 3-2 ante los Indios de Cleveland, forzando al menos un juego más.
Chapman, el zurdo que desertó de Cuba en 2009, cumplió la actuación de relevo más larga de su carrera, y los Cachorros pudieron celebrar su primera victoria en su estadio Wrigley Field por el Clásico de Otoño en más de tres décadas. Y se acercaron 3-2 en la serie.
"Me preguntaron si podía hacerlo y les dije que sí", señaló Chapman, quien no emergía del bullpen en el séptimo desde 2012. "Me habían dicho que estuviera preparado y tenía enfocado para cualquier cosa. Estos son juegos muy importantes y hay que dejarlo todo".
La masa de 41.711 fanáticos rugió cuando José Ramírez, quien conectó un jonrón en el segundo, rozó de foul un ofrecimiento de 101 millas de hora en la esquina de fuera hasta que la pelota se depositó en el guante del receptor Willson Contreras para el último out.
Pasada media hora tras el final del juego, los aficionados de Chicago seguían en el estadio cantando eufóricos al despedir a los jugadores que brindaban entrevistas en el terreno.
"De alta tensión", dijo el primera base de los Cachorros Anthony Rizzo al describir el juego. "Se exhaló profundo muchas veces. Cada pitcheo era más trascendental... Fue increíble. Una gran victoria, nos despedimos de esta afición con una victoria. Ahora tenemos que ir Cleveland y seguir ganando".
Aunque no pudo rematar en su primer intento por coronarse campeón por primera vez en 68 años, Cleveland sigue con la sartén por el mango en esta serie que enfrenta a las dos franquicias con las sequías más prolongadas sin adjudicarse la máxima corona en el béisbol de las Grandes Ligas.
Tras un día de descanso, los equipos reanudarán su pulseada el martes en el Progressive Field. El derecho Jake Arrieta abrirá por Chicago ante Josh Tomlin.
Para poder conquistar su primer cetro desde 1908, los Cachorros deberán ganar dos juegos fuera de su casa. Solo tres equipos en la historia de la Serie Mundial han podido darle la vuelta a un 3-1 adverso, incluyendo victorias de visitante en los últimos dos duelos, con los Piratas de Pittsburgh como los últimos en conseguirlo, hace 37 años.
Forzado por la imperiosa necesidad de obligar un sexto juego, el manager de los Cachorros Joe Maddon se copió del libro táctico de su contraparte Terry Francona al traer a su mejor relevista con un corredor situado en la intermedia, y Chicago aferrándose a una tenue ventaja 3-2.
Chapman, quien despide rectas de 100 millas por hora como si fuera un robot programado, entró por Carl Edwards Jr. con un out y ponchó a Ramírez. ¿Cómo? Una recta de 100 mph. Acto seguido, Chapman le propinó un pelotazo en la pierna a Brandon Guyer, pero acabó la amenaza al retirar a Roberto Pérez con un rodado por segunda que deleitó a la masa de fanáticos en el Wrigley Field de Chicago.
La noche apenas empezaba para Chapman, un abridor cuando inició su carrera en Cuba.
Colgó el cero en el octavo, al ponchar al puertorriqueño Francisco Lindor con un strike cantado, a la altura de sus rodillas: una recta de 101 mph en cuenta de 3-2, abortando la amenaza de los Indios, con un corredor en tercera.
Más expedito fue el noveno: retiró en orden a los tres bateadores.
"Se le pidió una tremenda tarea y respondió", dijo Francona. "Eso fue impresionante, fue como lo ha estado haciendo Andrew (Miller)".
Francona aludía a otro zurdo, su infranqueable preparador de mesa que ha entrado temprano en varios juegos y el sábado fijó un récord de 29 ponches en la postemporada. Pero Miller no pudo lanzar esta vez.
Chapman, quien compartió bullpen con Miller con los Yanquis de Nueva York hasta que fueron canjeados en julio, exhibió su potente arsenal. De sus 49 lanzamientos, 15 alcanzaron las 100 mph o más. Sumó cuatro ponches para elevar a ocho su acumulado a lo largo de cinco innings en tres apariciones en la Serie Mundial.
"Es algo que no te puedes dar el lujo de hacer durante la temporada sin desgastar a un pitcher", comentó Maddon. "Pero había hablado con Chapman antes del juego. Sabía que tenía que estar preparado en el séptimo inning. Todo eso lo teníamos planificado".
Todo estaba tan bien urdido que Maddon lo mandó a batear en el octavo, pese a que el cubano sólo había tenido dos apariciones previas al plato en sus siete años de trayectoria en las mayores.
"Es alguien acostumbrado a sacar tres outs", dijo el abridor de los Cachorros Jon Lester. "Estaba inspirado. Todos nosotros estábamos inspirados para superar esto".
Lester cubrió seis innings, con un boleto y cinco ponches en seis innings. Pero permitió un jonrón solitario del dominicano Ramírez en el segundo y un sencillo remolcador con dos outs de Lindor en el sexto.
Chicago fabricó sus carreras con un racimo de tres en el cuarto, inaugurado por un jonrón solitario de Kris Bryant por el izquierdo ante Trevor Bauer, el abridor de Cleveland. Rizzo prosiguió con un doble, avanzó con un sencillo de Ben Zobrist y anotó la segunda con un sencillo a la antesala de Addison Russell. Con las bases llenas, David Ross bateó un elevado de sacrificio para la tercera anotación, la decisiva.
Bauer, con su meñique derecho sanado tras el corte que sufrió cuando reparaba un dron previo a la Serie de Campeonato de la Liga Americana, quedó con marca de 2-0 en este clásico al permitir tres carreras y seis hits en cuatro innings.
Por los Indios, los puertorriqueños Lindor de 4-1, una impulsada; y Roberto Pérez de 3-0. Los dominicanos Carlos Santana de 4-1; y José Ramírez de 4-1, una anotada y una remolcada.
Por los Cachorros, el puertorriqueño Javier Báez de 4-1. Los venezolanos Willson Contreras de 1-0; y Miguel Montero de 1-0.