Su nombre es sinónimo de Venezuela, así como lo es el béisbol para el país. Juan Vené desde que nació lo hizo ligado a este deporte, "que tantas satisfacciones me ha dado".
De la cobertura periodística, la historia del deporte de los diamantes, los jugadores más completos y otras muchas anécdotas, el autor de la prestigiosa columna Juan Vené en la pelota compartió, en exclusiva, con Versión Final, desde "la mata de la información, el periodismo, y el béisbol también" Nueva York.
-¿Cuántos años después regresa a Maracaibo y cómo cree que se conseguirá la ciudad?
-La última vez fue hace como 10 años, en aquella oportunidad no la conocía y no podía manejar en Maracaibo. Cuando yo vivía allá tenía 250 mil habitantes y nos conocíamos todos. Uno veía pasar un carro y decía 'allá va Gilberto…'
-Su primer trabajo fue una entrevista a una cantante, ¿cómo y cuándo llega al béisbol?
-Esa cantante se llama Teresita Reyna y creo que todavía vive en Maracaibo. Yo llegué al béisbol cuando nací, porque lo hice en un barrio llamado El cortijo, en Caracas, donde se jugaba pelota todos los días y los muchachos allí no sabíamos si el béisbol era un juego, un deporte o una obligación, lo hacíamos como uno come, uno duerme, como íbamos a la escuela, de hecho al regresar era a jugar pelota y sábado y domingo era todo el día, incluso se nos olvidaba comer
-¿Quiénes lo guiaron en el periodismo y qué recomienda ahora tras 60 años de experiencia?
-En Maracaibo fue donde comencé, un 24 de junio de 1947, apareció mi primera entrevista, esa con Teresita Reyna, en Noticias Gráficas, era un diario de Miguel Ángel Capriles, el mismo dueño de Últimas Noticias… allí encontré una gran ayuda de Ciro Urdaneta Bravo, que era el director, Joaquín Araujo Ortega, quien era el jefe de información y redacción, y de compañeros reporteros ya veteranos como Euro Fuenmayor, yo no tenía ni la menor idea de lo que estaba haciendo y ellos me ayudaron mucho. Posteriormente Miguel Ángel Capriles pagó mis estudios de periodismo en la Universidad de La Habana, en la escuela Miguel Márquez, donde hice mi carrera. En el béisbol han sido muchos los que me han ayudado, especialmente los peloteros, porque ellos son el espectáculo, la noticia, las figuras, nosotros nada más somos un medio que conectamos a los lectores, televidentes o radioyentes con el espectáculo, si no pueden ir al estadio, lo que recomiendo es tener mucho entusiasmo, querer al juego y querer a la profesión.
-¿Qué tanto ha cambiado el béisbol y la cobertura periodística?
-Ha cambiado más la cobertura periodística, que el béisbol. Hoy en día hay que escribir diferente que hace 20 años. Ahora yo estoy en una nueva modalidad del periodismo que es el "blog", yo digo que en vez de periodista soy "bloguero", porque es un nuevo sistema que ha dado buen resultado, porque hay intercomunicación con el lector, permanente, al instante, y eso es muy bonito y me gusta mucho. Ha cambiado mucho, recuerdo que yo comencé a escribir en esas máquinas que sonaban mucho, después vino la portátil, que era un lujo, más tarde la eléctrica, después los procesadores de palabras, luego el disco duro, ha sido un proceso muy agitado y yo no creo que en los próximos 60 años vaya a cambiar tanto el periodismo, ni la técnica y los equipos. Al mismo tiempo la televisión ha obligado a cambiar cómo escribir, porque, por ejemplo, antes la noticia era 'Gavilanes le ganó al Pastora 4 por 2 ayer tarde en el estadio Olímpico de Maracaibo…' hoy en día no, porque ya todo el mundo lo sabe y lo vieron por televisión, por eso cuando tú vas a publicar la nota al día siguiente tienes que valerte de otras cosas como que "el juego de ayer fue la victoria 15 de Gavilanes y el Pastora ha perdido 14 en fila y los fanáticos dicen esto y el mánager dijo lo otro y la pizarra quedó tanto por tanto", es decir la pizarra, que antes era lo principal, ahora van en el tercer o cuarto párrafo. Hay que trabajar pensando en que la televisión está dando un servicio antes y eso es un cambio notable.
-Usted da una charla llamada "Cinco mil años de béisbol", ¿realmente hay cinco mil años de béisbol?
-Hace cinco mil años no se conocía el deporte, menos el béisbol ni nada de eso, pero sí era un mundo basado en ritos religiosos y en Egipto los faraones practicaban uno que consistía en batear una pelota, correr, recoger la pelota, y lo hacían como una ofrenda al dios Osiris para pedirle que en la primavera la tierra y las mujeres fueran fértiles, entonces esos ritos se propagaron por toda Europa y en Inglaterra lo convirtieron en un entretenimiento llamado Criquet, luego vino el Rounders y después el béisbol y esa es más o menos la cadena la historia de este deporte.
-¿Qué pasó con Play Ball, Lo Mejor de la Semana…?
-Con Lo Mejor de la Semana fue un ciclo. Había una empresa que compraba los derechos del material de Grandes Ligas para hacer esos programas y éste duró 23 años, hasta que se le ocurrió a las Grandes Ligas no vender más los derechos y eso cambió todo. Después nació Play Ball, yo lo hacía en Barquisimeto, y estuve 10 años haciéndolo. Fue una época muy bonita, hasta que la empresa que lo hace, que es la misma gente de Cardenales de Lara, decidió que yo no hacía más falta allá, en realidad yo creo que era verdad, porque ya había organizado todo, y que cualquiera podía hacer el programa.
-¿Qué opina de las transmisiones que se hacen actualmente?
-…Hay un protagonismo muy rebuscado y los locutores se sienten, quizás celosos, de que el público sea el principal actor del asunto, porque creen que son las estrellas ¡y no somos las estrellas! somos simple medios nada más. Yo creo que vale la pena mejorar las transmisiones. No habían narradores de béisbol, no sé ahora, sino narradores de comerciales que decían cosas de béisbol.
-Ahora también hay muchas personas, incluso profesionales de otras áreas, en puestos que deberían ser ocupados por periodistas, ¿qué dice de esto?
-Yo he escrito muchas columnas sobre eso. Hay militares, médicos, sicólogos, ingenieros, curas, abogados en roles de periodista, pero yo nunca he visto un periodista haciéndose pasar en ninguna de éstas, entonces he llegado a la conclusión de que la profesión más divina del mundo es la de periodista, porque todos quieren serlo y se mete y abusan de ello. Lo peor es que los dueños de los medios lo apoyan y las autoridades nuestras, como el Colegio Nacional de Periodistas, no han tomado cartas en el asunto. Yo creo que sería una injusticia que un muchacho se mete en una universidad cinco años a estudiar periodismo y después cuando sale hay gente de todas esas profesiones usurpando su puesto. Es algo que me incomoda mucho cuando lo veo.
-Mencionó su columna (Juan Vené en la pelota), ¿cuándo comenzó, cuántas ha escrito y en cuántos medios se publica actualmente?
-Cuantas he escrito no lo sé y comenzó accidentalmente. Yo trabajaba en Caracas en un diario llamado La Esfera, y en 1960 yo fui a cubrir la Serie Mundial Yankees-Piratas, que fue la primera que tuve la oportunidad de cubrir, y entonces el primer día mandé una especie de columna y me llamaron para decirme que siguiera mandando algo así todos los días y así comenzó Juan Vené en la pelota, ahora está en Últimas Noticias, en Caracas, y en Maracaibo aparece en La Verdad, y en total se publica en 32 medios.
-¿Cuánto cobra por su columna?
-No cobro mucho por ella en ninguna parte, pero lo que no la hago es gratis, porque eso es otro insulto al periodismo cuando se escribe gratis, porque se le quita el espacio a uno que si necesita cobrar por llenarlo. Le aconsejo a todos los periodistas jóvenes que jamás escriban gratis, ni que necesiten que su nombre aparezca publicado. Los que escriben gratis son los curas, militares, médicos, abogados.
-Además de su columna, ¿qué más hace Juan Vené ahora?
-He tomado la vida con un poco de calma. Mis muchachos están graduados y tienen sus vidas hechas, y ahora tengo menos trabajo del que hacía antes. Yo llegué a tener aquí en Nueva York tres trabajos muy duros. Hoy en día hago la columna nada más y hago documentales para la televisión con Madison Square Garden TV.
-¿Es cierto que trabajó alguna vez directamente para los Yankees de Nueva York?
-No, nunca trabajé para los Yankees. Yo le compraba a ellos los derechos para hacer mis transmisiones, al igual que con los Mets y así transmití desde todos los estadios de las Grandes Ligas de la época, incluyendo Series Mundiales y Juegos de Estrellas. Con quien si trabajé tres años fue con los Mets.
-¿Por qué nunca ha trabajado en la liga venezolana, así como lo ha hecho en México?
-Yo en Venezuela fui director de relaciones públicas de la liga (1964-1965), pero hoy en día hay algunos gerentes generales y propietarios de equipos que tienen la epidermis muy delgada y cualquier cosa que uno dice les molesta e insultan. Ellos son hombres públicos, quieren ser famosos, aparecer en los periódicos, pero no quieren que se diga nada de lo que uno cree que no está bien y ellos lo que deben hacer probar que uno no tiene razón y ya está, pero no lo hacen sino que te insultan, discriminan. Yo nunca he tratado de hacer nada en el béisbol venezolano, inclusive no voy a las convenciones y sí voy a todas las de México, porque soy consejero y trabajo con ellos. Allá toman muy en cuenta el trabajo de los periodistas, y yo actúo en México igual que actúo con el béisbol de Venezuela, cuando hay algo que no me gusta lo digo, cuando creo que hay algo que perjudica al béisbol, todo lo que hago es defender al juego y a los fanáticos, porque es mi vida y son la razón de ser de mi columna y mi trabajo.
-¿Qué opina del nuevo formato que habrá en Venezuela y la mudanza de Pastora a Margarita?
-El béisbol en Margarita hacía falta. Yo hace años lo estoy diciendo en la columna, como creo que merece un equipo San Cristóbal. Acarigua-Araure no es una ciudad apropiada para el béisbol y es mucho el turismo que hay en Margarita y va a ayudar mucho al equipo. Por otra parte, lo más importante ha sido el cambio de las divisiones, por qué, porque privaban a gran parte del país de ver a los dos equipos que la mayoría quiere ver, que son Caracas y Magallanes. Yo creo que el béisbol en Venezuela, en general, siempre ha sido bien organizado, muy honrado, los dueños y los gerentes podrán tener muchos defectos, pero siempre han sido muy honrados en el juego, lo que quieren es ganar en el terreno.
-¿En cuántos estadios de Grandes Ligas ha estado?
-No lo sé, pero me quedan muy pocos por conocer por la cantidad de campos nuevos que hay, incluso aquí en Nueva York están construyendo dos nuevos, pero de verdad creo que he estado en más de 30 estadios de Grandes Ligas.
-¿Se puede considerar Juan Vené el hispanoparlante que más sabe de béisbol?
-Primero te digo que de béisbol no sabe nadie. Yo he estado tratando de aprender durante toda mi vida y no he podido, no sé si es que yo soy muy bruto o es un juego muy difícil. Si hay personas más informados y es lógico que si estoy aquí, en Nueva York, donde veo las dos ligas, donde voy todos los días, pues esté bien informado, porque aquí está la mata de la información, del periodismo y del béisbol también. Sería ridículo que no estuviera bastante informado del asunto, pero no es que sepa de béisbol, porque cuando uno dice que sabe de béisbol no está diciendo toda la verdad.
-¿Por qué esa característica de manejar al dedillo las reglas del béisbol?
-Las reglas del béisbol son como la constitución para un país, es la ley sobre lo cual se rige todo. El béisbol camina muy bien y ha vivido tantos años, porque se respetan las reglas, que han tenido modificaciones cada año, porque se van perfeccionando, porque las primeras se escribieron en 1845. Nadie las conoce, de hecho los umpires tienen que ir con las reglas en el bolsillo, porque nadie las sabe perfectamente y uno de las cosas más interesantes es discutirlas, porque son interpretaciones. Por ejemplo, la regla del balk del pitcher, porque también existe del cátcher, ha cambiado mucho en la interpretación y no en el papel. Eso que hacen los pitcher ahora que se salen para tercera, después hacen que tiran para primera y no tiran para ninguna parte, eso era balk antes y ahora no lo es.
-¿Quién es el pelotero más completo que ha estado en la historia del béisbol?
-No debo mencionar uno solo. A mi juicio ha habido cuatro con todas las habilidades necesarias y con el deseo de jugar. Sin que el orden tenga que ver con la calidad voy a mencionarte a Joe DiMaggio, Roberto Clemente, Willie Mays y Mickey Mantle, éste último pudo ser superior a los otros tres, pero sufría de osteomielitis, que es tuberculosis en los huesos, y por eso se lesionaba mucho y eso perjudicó su carrera, además se convirtió en alcohólico. Pero esos cuatro han sido los más completos.
-¿Y en la actualidad?
-Alex Rodríguez es un atleta muy bueno, pero creo que le falta madurar como hombre y como pelotero. Tiene unas facultades tremendas y creo que puede llegar a superar el récord de Hank Aaron y Barry Bonds de jonrones.
-De los criollos que hacen carrera en las mayores, ¿a cuáles considera que podrían ser superestrellas?
-Este es el momento más brillante y más bonito del béisbol venezolano en Grandes Ligas. Son muchos, Miguel Cabrera es un portento, es un muchacho que puede llegar a dónde él quiera si las lesiones lo respetan y él se cuida. Johan Santana lo único que hay que desear es que su brazo de mantenga sano. Hay muchos, por lo que hay una cantidad de peloteros extraordinarios y creo que todos van a superar a la historia del béisbol venezolano.
-¿Se siente privilegiado de ser el único latino que vota en la elección para el Salón de la Fama?
-Muy atribulado (risas). Es un honor muy grande que me ha dado el tiempo que trabajando en los estadios y eso. Afortunadamente cuando uno va a comenzar te meten en la cabeza un adagio que dice "es mejor que estén afuera algunos que merezcan estar dentro, a que estén dentro algunos que merezcan estar fuera", eso no se ha cumplido a cabalidad en la historia del Salón de la Fama, como Pete Rose por ejemplo.
-¿Perdonaría a Pete Rose?
-Claro. Pete Rose está fuera porque apostó, o dicen que apostó, pero Ferguson Jenkins está dentro y traficó en drogas, Orlando Cepeda está dentro y no sólo traficó en drogas antes, sino que lo hizo después.
-¿Considera justas las elecciones desde su participación?
-Ferguson Jenkins llegó antes, igual que Ty Cobb y Tris Speaker, quienes, si vamos al caso de apostadores, ellos se vendieron en unos juegos y hay cartas que lo comprueban. Tampoco te voy a decir que todas las elecciones, desde que yo estoy votando, hace 15 años, han sido correctas, seguramente no, pero el porcentaje es muy favorable.
-¿Quién será el próximo venezolano en ingresar al templo y cómo ve las opciones de David Concepción?
-A David le queda un año y yo creo que si no llega en esta oportunidad, él llegará por el comité de veteranos, después de él habrá que esperar a ver que otro podría llegar.
-¿Le pondría un asterisco a los números de Barry Bonds?
-No, porque si Barry Bonds se metió esteroides, o lo que se haya metido, eso no estaba prohibido en el béisbol en el 2004. Entonces porque lo van a castigar por algo que las leyes no prohibían dentro del juego, además los asteriscos en el béisbol, y se comprobó con lo de Roger Maris, son ridículos, y no tienen razón de ser. Mira si yo me meto esteroides mis batazos de no pasan de tercera base, lo que produce el esteroide es un poquito más y si tú sacas el jonrón a 340 pies, pues lo sacas a 350 y si sacas 20 jonrones en un año vas a sacar 25, pero no es que te vas a convertir en un poderoso bateador, no es así.
-¿Qué opina de la intervención del comisionado Bud Selig, el congreso de los Estados Unidos, la presencia de los latinos en todo esto de los esteroides?
-Lo de Bud Selig es que ahora quiere figuración, quiere ganar espacios en los medios, pero hasta el 2004 no dijo nada y en la época de los jonrones de Sammy Sosa y Mark McGwire, se callaba porque necesitaba de los jonrones para vender más boletos y para que fuera más exitoso el béisbol, pero ellos sabían que circulaba el esteroide en el béisbol, porque todo el mundo lo sabía, como bien lo denuncia José Canseco en su libro, que por cierto vale la pena que todo el mundo lo lea porque es una cátedra de lo que han sido los esteroides en las Grandes Ligas. Entonces Bud Selig ahora quiere lavarse las manos y aparecer como el mesías del asunto, no él es el culpable, al igual que Don Fher, de la Asociación de Peloteros, porque ambos sabían lo que estaba ocurriendo y tenían en sus manos la autoridad para manejarlo, denunciarlo y acabar con el problema, pues no siguió eso sin prohibición y sin nada, hasta que José Canseco los descubrió y por él se debe todo lo que está ocurriendo ahora de trata de sanear el béisbol de los esteroides, que no son ningún pecado ni nada, es una cosa para mejorar los músculos, claro si te los metes mal te hacen daño, pero bien suministrados, científicamente, por un médico, no hacen daño, por el contrario mejora los músculos, mejora un montón de cosas, no es una droga.
-¿Cuál ha sido la mejor Serie Mundial de las que ha cubierto?
-La Serie Mundial 1960, que fue la primera que yo vi, Yankees-Piratas fue algo sensacional. Los Yankees batearon más que nadie, anotaron más carreras que nadie en series mundiales, tuvieron al Más Valioso en Bobby Richardson, sin embargo la Serie la ganaron los Piratas, eso nunca ha ocurrido, además del jonrón de Bill Mazeroski al final. Y después la de 1975, entre Rojos y Medias Rojas, yo creo que ha sido la de mejor béisbol, con una característica muy especial, porque en Boston tuvimos tres días sin jugar por frío y lluvia, porque tenían que practicar en gimnasios y fue muy interesante en general.
-¿Pudiera usted armar un equipo histórico de venezolanos y otro global?
-No. Con tiempo me negaría ha hacerlo, porque es problemático, y de buenas a primeras tampoco. Mira tú armas un equipo de los mejores de las Grandes Ligas y es dificultoso donde vas a poner a Babe Ruth, porque tú tienes que poner en el outfield a Joe DiMaggio, Willie Mays y Roberto Clemente y dónde pones a Ruth, salvo que lo uses como lanzador nada más. Cosas de ese tipo se te presentan, porque cada vez que uno hace algo de eso te llueven las protestas, que si faltó fulano que si sobró sutano. Eso sí el mejor campocorto que ha habido en Venezuela, el mejor pelotero hasta ahora, el único que está en el Salón de la Fama, es Luis Aparicio, de eso no vamos a discutir más nada, porque eso es cuestión de jerarquía, como el mejor en la historia de la Latinoamérica es Roberto Clemente, no cabe duda, pero de resto es muy difícil, porque han existido muchos jugadores buenos.
-¿Qué piensa del futuro del Clásico Mundial del Béisbol?
-Precisamente ahora Don Fher y Bud Selig se están peleando por el asunto de los esteroides de cómo debe investigarse, los peloteros y qué deben hacer y qué no, y ambos son los socios de ese espectáculo, de esa empresa, y habrá que esperar de cómo se peleen o se quieran ellos dos. El Clásico Mundial me parece, como fue organizado la vez anterior, muy malo, en medio de los entrenamientos, lo que perjudica la marcha de trabajo en los campos. Es una organización horrible, además es una copia absurda del Mundial de Fútbol, que es inimitable, es otra cosa, es otra dimensión, es un deporte universal por completo, mientras que el béisbol sólo se juega bien en muy pocos países.
-Con cuál época del béisbol se queda Juan Vené, ¿con la actual o con la de antes?
-Con la de hoy en día, porque sino hemos perdido el tiempo. Hay defectos, como algunos estadios que todavía quedan con grama artificial, lo que es perjudicial para el pelotero, el espectáculo y para el béisbol. Hay problemas con el comisionado Bud Selig, pero yo creo que el béisbol que se juega ahora es una maravilla. En cualquier posición, pero especialmente en el shortstop y en el oufield, se hacen hoy en día jugadas que parecen rutinarias, que nadie aplaude, que antes hubieran sido atrapadas sensacionales, por supuesto se hacen jugadas ahora que antes ni se movían a buscar esas pelotas, aparte la técnica del bateo y el pitcheo ha mejorado. Hay una cosa mala que hoy Gilberto juega con los Yankees, mañana con los Mets, el otro año con Boston y no hay la continuidad de que las figuras permanecían en los equipos por muchos años o por toda la vida. Hoy se juega mejor béisbol, no sólo en Estados Unidos, sino también en Japón y en todas las ligas invernales.
-¿Qué queda de la farándula y la tauromaquia?
-(Risas) Los toros son un arte, una cosa muy bella y no puedo dejar de amar ese espectáculo. Fui novillero, no muy bueno, dicen que toreaba muy bonito, pero tenía mucho miedo, y además dos toros me hicieron mucho daño, tengo dos cornadas, una de las cuales pudo haber sido más grave de lo que fue, porque fue en la ingle, pero eso fue una travesura de muchacho, digo yo. Toree en algunos sitios, pero me dejé de eso. Aquí veo Televisión Española y, por lo menos, una vez a la semana pasan unas corridas y algunos programas y me mantengo al día en el mundo taurino. Con respecto a la farándula ha cambiado mucho la época en la que yo escribía de eso se respetaba mucho la privacidad de las figuras, ahora en vez de hablar de lo que se aparece en televisión o de lo que se oye en la radio se habla de las pantaletas o de los interiores de la gente de la farándula, así que yo no hubiera hecho ese periodismo nunca, porque creo que cada quien en su vida privada y ya está, a menos que sea una cosa muy grande como que Bush se va a casar con una artista de Hollywood, pero no las tonterías que se ven hoy en día.
-¿Todavía usa dos relojes?
-(Risas) Estás bien informado. Sí, aquí tengo los dos puestos en estos momentos, porque se te daña un reloj, pero no dos, al menos, al mismo tiempo no.
-¿José Machado?
-Ese es mi nombre propio. José Rafael Machado Yánez, primero es un nombre muy largo, segundo muy difícil de aprender, por eso la persona que me puso Juan Vené, porque no fui yo, se le ocurrió que debía buscar un nombre que fuera corto y sonoro.
-¿Vené por Venezuela?
-Si, claro. Juan bimba y Venezuela. Juan es por Juan bimba, que fue un muñequito creado por el dibujante Leoncio Martínez, quien hizo una figurita con un sombrero de cogollo, vestido de llanerito y que era la representación del pueblo de Venezuela.
DE SU VIDA
- Su verdadero nombre es José Rafael Machado Yánez.
- Nació el 10 de enero de 1929, en Caracas.
- En 1947 se inició en el diarismo. Se graduó en la Universidad de La Habana.
- Cubrió las fuentes de política, sucesos y farándula.
- Desde octubre de 1960, se dedica sólo al beisbol.
- Fue torero y promotor musical.
- Se ha casado tres veces, tiene cuatro hijos y tres nietos.
- Usa dos relojes, "porque nunca se detienen los dos al mismo tiempo".
- Su apodo es Juan, por Juan Bimba, aquel muñequito creado por el dibujante Leoncio Martínez, que representaba al pueblo venezolano, y Vené, por Venezuela..