BEISBOL 007

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lunes, 30 de enero de 2012

Yusmeiro Petit fue electo el Jugador Más Valioso de la Final

El lanzador derecho se alzó con el premio al mejor de la serie decisiva donde consiguió una victoria en dos aperturas en las que dominó a la ofensiva litoralense.

Yusmeiro Petit resultó electo como el Jugador Más Valioso de la Final 2011-2012 que ganaron los Tigres de Aragua, después de convertirse en una pieza fundamental para el conjunto bengalí en la instancia decisiva ante los Tiburones de La Guaira. 

Petit, que pertenece a los Bravos de Margarita, dejó registró de 1-0 en la final, donde abrió en dos oportunidades. El derecho dejó una efectividad de 0.82 producto de una carrera limpia permitida en 11 entradas de labor. 

En su actuación destaca haber permitido nueve imparables y siete ponches ante la ofensiva de los Tiburones, que estuvo apagada ante el brazo de Petit. 

El lanzador llegó a Aragua como refuerzo para el round robin y se ganó la confianza del manager Buddy Bailey. En la postemporada dejó marca de tres victorias sin derrotas en cuatro salidas.


Tigres coronó en su patio

Tiburones de La Guaira tenía el bateo, los artilleros, las armas de fuego más poderosas y mortales de toda la liga. Ellos llegaron a la final contando con esos obuses, la versatilidad de su MVP, la solvencia defensiva. En teoría no tenían falencia alguna. El problema era solo uno, el rival. 
Enfrente estaban los Tigres de Aragua, los eternos convidados a estas justas finales desde la 2001−2002. Sin nombres, sin grandes figuras, salvo Wilson Ramos, con criollos rendidores y un pitcheo enceguecedor derrotaron al equipo que hasta el comienzo de esta final se veía como el Coloso de Roda. Ayer, quedó claro que la tropa de Buddy Bailey no cree en nadie sino en ellos mismos por eso le ganaron 3−1 a los escualos y son campeones por novena vez en su historia y seis en las últimas nueve justas. 
Obstáculos 
En el mes de noviembre recibieron la noticia del secuestro de Ramos, luego, el pasado 29 de diciembre, Rosman García se mató en un accidente de tránsito. Esto los inspiró más y durante toda la postemporada lo que hicieron fue recordar. Inspiraciones. Un equipo con carácter. 
Yorman Bazardo (1−1), quien no pudo con La Guaira en su primera salida, el pasado 24 de los corrientes, estuvo muy bien anoche en el morrito. Buddy Bailey quería de él sólo 5.0 entradas o 75 pitcheos, pero el derecho fue más allá, dio todo lo que tenía y se fue después de sacar 15 outs con tan sólo 66 lanzamientos, 46 de ellos en strike. 
El diestro retiró a 10 hombres en fila después del hit de Miguel Rojas en el primer episodio, pasó a cuatro por las armas y no otorgó boletos. De allí en adelante, Bailey trajo a sus a sus relevistas estelares, que durante 17.0 entradas permitieron una carrera limpia, poncharon a 16 y no dejaron para nadie. Ayer no fueron la excepción, aunque hubo un toque de drama. 
Rómulo Sánchez sacó dos ceros, Wilfredo Ledezma se encargó del octavo y en el noveno utilizó a dos hombre para amansar a los sublevados escualos. José Mijares sacó los dos primeros outs con cierta facilidad, pero se complicó y no pudo con los cuatro siguientes bateadores. Un boleto con las bases llenas de Rafael Álvarez forzaría la de la honra para los perdedores. Pero el estratega sacó al zurdo y trajo a Víctor Moreno. 
El derecho puso a Cafecito en 0−2. Ya allí, con la cuenta a su favor, el bateador la rodó por la antesala, Luis Maza tomó el batazo, corrió hacia la tercera, pisó la base, y comenzó a saltar de alegría. 
El juego se decidió en el tercer acto. Héctor Giménez remolcó a Jorge Cortés con sencilo al left: Edgardo Alfonzo lo secundó con otro sencillo impulsor de Adonis García y Wilson Ramos trajo a Giménez con elevado de sacrificio. 
Matt Klinker (1−1) parpadeó en esa sola ocasión y eso fue más que suficiente, para apuntarse la derrota.




domingo, 29 de enero de 2012

Brooks Robinson se lesionó tras caída

El tercera base integrante del Salón de la Fama, Brooks Robinson, sufrió fracturas en la clavícula y el hombro al caerse de una tarima el viernes por la noche, de acuerdo con el diario Palm Beach Post.

Robinson, de 74 años de edad, sufrió el accidente mientras asistía a una cena para el Juego de Leyendas de Joe DiMaggio en el Seminole Hard Rock Hotel y Casino en Hollywood, Florida. Según el rotativo, Robinson se recargó contra la cortina hacia la parte trasera del escenario, pero no había nada detrás de la cortina para detenerlo.

La leyenda de los Orioles, recordado por su gran desempeño al bate en la Serie Mundial de 1970, fue trasladado a un hospital cercano para evaluar sus lesiones.

Adam Berry / MLB.com





La atrapada


YouTube
Willie Mays fue un bateador de 660 jonrones, considerado en su momento, como el mejor pelotero del juego. Era capaz de resolver cualquier duelo con un batazo kilométrico, o quizás con un toque de bola maestro, un robo electrizante, un tiro "rayo laser" desde lo profundo del jardín central, y también con una atrapada de antología. De manera que, desde antes de cantarse el play ball de la Serie Mundial de 1954 entre los Indios y los Gigantes, Mays era el "ombligo de las atracciones" como factor posiblemente decisivo. 

¿Quién iba a imaginar que tan feroz bateador como fue Mays, sería recordado por siempre debido en gran parte, a esa atrapada realizada sobre el profundo batazo de Vic Wertz?  
Pero la de Mays ha quedado como el espejo de todas las atrapadas anteriores y futuras. Nunca hubo otra igual, y nunca veremos otra parecida, se ha dicho constantemente, aunque Mays, tratando de no quedar atrapado por "su propia atrapada", le resta importancia. 

Era el primer Juego de la Serie Mundial y Bob Lemon, quien estaba enfrascado en un duelo de 2-2 con Salvatore Maglie dio base a Larry Doby y soportó hit de Al Rosen para enfrentar a Vic Wertz que llevaba de 3-3 en una tarde inspirada. Bateador zurdo echando humo frente a un pitcher derecho entrando en la etapa de vacilación. El manager Leo Durocher decidió retirar Maglie y traer del bull pen al zurdo Don Liddie. 

Wertz atacó la estrategia con un swing potente sobre el primer lanzamiento, y la bola tomó altura mientras amenazaba aproximarse a la lejana verja del center field en el Polo Ground, a 460 pies del plato. Mays giró, hizo un cálculo rápido y preciso del espacio, cantidad de impulso, ángulo de caída y sprint necesario, y desplegando un esfuerzo considerado improbable, logró en el último instante, reteniendo su encabritado corazón en la garganta, la atrapada más impresionante de todos los tiempos. Joe Dimaggio saltó de su butaca para ovacionarlo con la boca abierta y el público hizo explosión. 

Los Gigantes ganaron el juego 5-2, y luego se encaminaron hacia una barrida con victorias de 3-1,6-2 y 7-4. La atrapada de Mays, quitó el aliento y mató el ímpetu de los Indios. 
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Willie Mays Incredible catch !
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901 Cherry Ave, San Bruno, CA 94066

Buster Keaton versus Adalberto Martínez (Resortes)


   Ambos destacaron como excelsos actores cómicos. Uno a principios del siglo veinte en plena época del cine mudo, el otro en la famosa edad dorada del cine mexicano. Sus cualidades sobre el escenario dejaban sin estómago a más de uno, más allá de eso pudiera hablarse de un relativo punto común que comprobé hace unos días mientras leía el boletín de la Sociedad Americana de Investigadores de Béisbol (SABR). En el ejemplar titulado Endless Seasons, editado por Jean Hastings Ardell y Andy McCue, Rob Edelman escribió el artículo: Buster Keaton, Baseball Player. Me sorprendió mucho que el atleticismo desarrollado por Keaton desde sus tempranas prácticas beisboleras le permitió resistir las exigencias físicas del acto de vaudeville que protagonizaba con su padre. Debía resistir los empellones de su progenitor por todo el escenario para condimentar la comicidad del acto.
De Resortes desconozco su afición por el deporte de las cuatro bases, sólo que fue inevitable recordar las escenas de "El beisbolista fenómeno", película de mediados del siglo veinte donde mientras encarnaba a un mendigo recibió un pelotazo mientras dormía detrás de un estadio y empezó a escuchar voces de un pelotero difunto. La manera como estira los brazos y entabla conversación con el fantasma hace pensar en que al menos algo de pasión debía sentir Resortes por el juego.
Como actor principal en las películas siempre les preguntaba a los potenciales miembros del reparto actoral si eran capaces de actuar y de jugar béisbol. Cuando llegó a tener la Keaton Production Company, esta también era un equipo de béisbol listo para jugar en cualquier parte. Por eso cuando ocurría cualquier imprevisto en las grabaciones, Keaton anunciaba oficialmente que se iban a jugar béisbol. Cuando se resolvía el imprevisto y debían reanudar la grabación era difícil traer de vuelta al elenco al set.
Resortes agarró la pelota que lo golpeó y la lanzó de vuelta al estadio y golpeó al dueño del equipo. De inmediato ordenaron buscar al autor del lanzamiento. Al llevar a Resortes al estadio le pidieron que hiciera unos envíos y decidieron contratarlo para jugar en la Liga Mexicana de Béisbol Profesional. Entonces empezó un diálogo con el pelotero fallecido. Acordaron que el pelotero jugaría a través de Resortes para alcanzar el campeonato que nunca logró en vida. Empezó a realizar unos lanzamientos que dejaban paralizados a los bateadores. Pronto se convirtió en la estrella del equipo y de la liga. En la película hacen sonar una guaracha que decía más o menos así: "Bola de humo… Bola de humo… Pone la bola mamita, como ninguno.." En la pantalla desplegaban imágenes de Resortes en el montículo enfrentando a los bateadores más peligrosos.
Keaton también filmó dos películas relacionadas con el béisbol. "College", donde ofrece una explicación humorística de los fundamentos del juego y "The Cameraman", aquí hace una pantomima del sueño de cada aficionado al béisbol de montarse en un montículo o entrar en el cajón de bateo de un estadio de Grandes Ligas.
En el momento cumbre de la película Resortes se enoja con el fantasma porque este le reclama su afición por el alcohol. Su ascenso al estrellato se derrumba y cuando está casi ido pide una última oportunidad que coincide con el juego por el campeonato. Empieza a rogar y a llamar al fantasma y hasta promete que dejará la bebida. Entonces reaparece el fantasma y juntos empiezan a dominar a los contrarios hasta ganar el campeonato.
Keaton escribió en su autobiografía que cada septiembre apuraba la filmación de su película de otoño para poder asistir a la Serie Mundial en octubre.
La pasión con que Resortes hacía en wind up y las encendidas conversaciones de béisbol que sostenía con el fantasma demuestran que sentía alguna simpatía por el juego.

Alfonso L. Tusa C.



 

Columna de juan Venè 29/01/2012

Los "pillows contracts" más el florido argot del beisbol

Joe Mauer se reporta listo para la temporada 2012

MINNEAPOLIS - Después de lidiar con una serie de lesiones y enfermedades que lo atormentaron durante la temporada del 2011, el receptor de los Mellizos Joe Mauer, dijo su recuperación durante la temporada baja a marchado muy bien y dijo que se siente completamente sano.

Mauer, inició sus actividades de béisbol recientemente - está lanzando y golpeando poco a poco - y no ha sentido molestia en su rodilla izquierda. Se sometió a una cirugía artroscópica en esa misma rodilla la pasada temporada baja, pero trató de regresar demasiado rápido, lo que lo llevó a su caso bien documentado de la debilidad bilateral de las piernas que lo obligó a perderse 58 partidos a principios de la temporada.

"La rodilla se ha sentido muy bien", dijo Mauer durante una aparición en el TwinsFest. "El último año y medio y después de todo lo que me ha pasado en mi cuerpo. No creo que vaya a ser un problema. Me siento bien, así que estoy emocionado. Esto es lo mejor que me he sentido en mucho tiempo. Estoy muy entusiasmado con eso. "

Mauer, de 28 años, fue limitado a 82 partidos la temporada pasada, al sufrir debilidad bilateral de las piernas, rigidez del cuello, una infección viral y una infección del tracto respiratorio superior que se convirtió en un ataque de neumonía que terminó con su temporada el 14 de septiembre.

Mauer se recuperó totalmente de la neumonía en noviembre, y ha estado trabajando en Florida bajo la dirección del entrenador de los Mellizos Perry Castellano. Está incorporando algunos nuevos ejercicios en su rutina, y también ha estado haciendo entrenamientos en las instalaciones de la piscina del club en Fort Myers.

El receptor de los Mellizos comenzó a batear y a tirar la bola hace una semana y media atrás, y debería estar listo para una vez que los lanzadores y cátchers se reporten el 18 de febrero. Mauer dijo que tiene ganas de ver lanzamientos en vivo.

El Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2009 únicamente inició 42 juegos detrás del plato el año pasado y sin duda le gustaría aumentar ese número, pero no entró en detalles sobre la cantidad de juegos en los que le gustaría participar. Tuvo acción en 112 juegos en 2010 y 109 partidos en el 2009.

Rhett Bollinger / MLB.com




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sábado, 28 de enero de 2012

LA MARFILADA MONUMENTAL DE CAMALEÓN GARCÍA EN LA VI SERIE DEL CARIBE


 

Por Andrés Pascual

 

       A la VI Serie del Caribe llegaron empatados en victorias Cuba y Puerto Rico, entonces principio y final de la clase beisbolera en el área, con 2 triunfos cada país.

       Si bien los cubanos concluyeron la primera etapa del evento como máximos ganadores con 7 campeonatos, con todos los clubes del champion triunfando en por lo menos uno, como equipo fueron los Cangrejeros de Pedrín Zorrilla los que se despidieron con más gallardetes, tres, en 1951, 53 y 55. Panamá, como eléctrico, se atravesó a boricuas y cubanos en el de 1950.

       Con el Estadio Sixto Escobar de San Juan por sede se desarrolló la VI Serie del Caribe entre el 18 y el 23 de febrero de 1954. Como era costumbre desde 1949, los países miembros de la Confederación regresaban al terreno de juego por el premio al equipo que mejor jugara una serie corta y peligrosa de 6 encuentros.

       Por Cuba regresó el Almendares, dirigido por Bobby Bragan; por Puerto Rico los Criollos Brujos de Caguas, con Mickey Owen como manager- jugador; por Venezuela el Pastora, con el cubano Napoleón Reyes mandando el juego y por Panamá el Carta Vieja, que lo condujo Al Kubski.

       N         otable durante la Serie el juego que Conrado Marrero le ganó a Panamá 1-0 en franca cuesta-abajo como lanzador y que hizo que Eladio Secades, en el suplemento deportivo de esa semana para el Diario de la Marina, le colocará como pie de grabado a una foto a toda página del glorioso serpentinero: "Siempre el Premier".

        Por los Alacranes lucieron al bate Sam Chapman y Angel Scull, que se encargaron de hacer lo que debió todo el club y no pudo. Muchos cronistas justificaron la derrota cubana porque el Almirante Rocky Nelson no hizo el viaje, lugar que ocupó el casi novato Julio Béquer, sin embargo, en 1955, Nelson estaba en la primera base y tampoco se pudo.

       Por Puerto Rico brillaron Tite Arroyo, Víctor Pellot y los importados Jack Cassini y Howerton, que se refugiaron en la Isla del Encanto después que se les descartó por todos los equipos del Champion, porque nadie daba un centavo por el juego de dos "viejos" que creyeron inservibles para empeños mayores, pero que contribuyeron tanto con su nuevo club que pesaron muchísimo en el triunfo del Caguas y, en el caso de Cassini, integró el Todos Estrellas como intermedista.

       Por Venezuela, Luis "Camaleón" García encabezó a los empujadores con 9 y fue seleccionado para el All Stars como antesalista. En esta serie debutó Luisito Aparicio.

       Camaleón tuvo dos momentos raros fuera de Venezuela, uno de ellos, poco conocido, relacionado con los Cubans durante su breve estancia con los Azucareros en 1955: resulta que el venezolano, en medio de una buena racha de bateo, sufrió la astilladura del bate con el que producía, entonces se le ocurrió ponerle unas puntillas porque, como hombre supersticioso, "ningún otro puede chocar la bola" y así salió al terreno del Cerro un domingo, desconociendo el reglamento, que se encargó de enseñárselo el chief-umpire de la tarde, Lynn Selata, con la prohibición de utilizar el bate impropio. A pesar de la bulla que hizo, de la infructuosa bronca de Padre y Señor mío que armó, no pudo batear con el madero alterado y… cayó en slump.

        La mañana del 18 de febrero de 1954 llovió a cántaros en San Juan, tanto que, en el resumen de las actividades del evento para el Diario de la Marina, Eladio Secades escribió: "llovió más que el día que enterraron a Bigote" 

        Sin embargo, a la una y treinta de la tarde, el agua amainó y permitió la inauguración de la serie con un doble juego que tuvo en el primer turno al Almendares contra el Carta Vieja y en el segundo al Caguas contra el Pastora.

        Los cubanos iniciaron con mal pie el calendario al perder 5-7 contra los itsmeños.

        A segunda hora salieron al terreno los anfitriones como visitadores contra el Pastora.

        Para abrir el juego, Mickey Owen, el catcher ex brookliniano, famoso porque cometió el passed-ball en el noveno inning del 4to juego de la Serie Mundial de 1941 contra los Yanquis, seleccionó al Divino Loco Rubén Gómez que, ocho meses después, luciría su anillo de ganador como miembro del róster de los Gigantes de Nueva York en el Clásico de Octubre. Por su parte, el cubano le dio la llave de apertura al importado Thornton Kipper.

       El juego, peleado desde el primer inning, llegó empatado al octavo por un jonrón de Camaleón García; sin embargo…

       Con un out en la pizarra, el rápido outfielder neoyorquino Jim Rivera, que no necesitaba instrucciones para echar a correr, se embasó por hit al right, Cassini se sacrificó y Víctor fue boleado intencionalmente, entonces entró al plato el veterano Howerton, hecho para situaciones de tensión por su estancia en Grandes Ligas que, en una bola y un strike, soltó un cohete hacia el hueco entre tercera y short, tan duro que muy pocos vieron cuando el debutante Aparicio se levantó con la bola en la mano para, según escribió el Maestro Secades, "pensando y actuando con malicia poco frecuente en jugadores tan tiernos como él, en vez de buscar el dobleplay por segunda, le envió la bola a Camaleón en tercera, con tiempo suficiente para sacar out al corredor"

      Todos en el estadio vieron asombrados cómo la bola entraba al guante del antesalista y cómo este, buscando en un abismo lo que tenía ante sus propias narices, comenzó a girar aturdido sin reaccionar a los gritos de sus compañeros. Mientras, Jim Rivera, advertido por la confusión del tercera base, continuó el viaje al home.

       Cuando el venezolano descubrió la píldora, ya el corredor había pasado por encima del plato con la carrera que serviría para que el Caguas presagiara el resultado final de la serie.

       Con score de 3-2 concluyó uno de los más dramáticos y extraños juegos en la historia del evento.

       Secades relató el angustioso momento de Camaleón García con la antigua expresión de desconcierto "Caballito de San Vicente, lleva la carga y no la siente", en la magnífica reseña del juego que tituló "Los zapatos homicidas de Jim Rivera"

       Caguas ganó aquella Serie del Caribe con 4 victorias y dos derrotas y se puso delante de Cuba por un juego; el Almendares concluyó en segundo con 3-3.





 

 

LOS YANQUIS CONTINÚAN LA BÚSQUEDA DE “EL DORADO”

 


 

Por Andrés Pascual

 

       Antes, cuando los Yanquis lo eran de verdad (hasta 1962), por lo general contrataban por uno ó dos años a peloteros que ya estaban en edad de retiro, sin embargo, los clubes del Bronx de épocas previas a 1964 motivaban tanto, representaban tanto en las aspiraciones de aquellos jugadores por su interés en concluir sus carreras con el mérito suficiente como para hacer historia de poco tiempo que, algunos, estuvieron en etapas de leyenda como contribuyentes, incluso de un mes,  de dos ó de tres al éxito portentoso y continuado.

       Sin considerar en el grupo al tremendo artillero Johnny Mize, que se mantuvo por cinco años y fue pieza fundamental en la victoria de los neoyorquinos en cinco Series Mundiales consecutivas (1949-53)

        El pitcher cubano Pedro Ramos es uno de los casos: con 13 salvados en agosto-septiembre de 1964, ayudó a que el último club con nombres gloriosos estuviera en octubre contra los Cardenales, serie que perdieron en muy peleados 7 juegos.

       Durantes los 20's-30's obtuvieron a Joe Sewell por poco tiempo, el bateador más difícil de ponchar de la historia.

       El catcher Wally Schang estuvo con los Bombarderos en el período 1921-25, a la alineación que inició la dinastía llegó a los 32 años de edad, ya había jugado 8 campañas con los Elefantes Blancos y con los Medias Rojas.

       Con la maquinaria del Coronel Ruppert bateó sobre .300 en 1921 y 1922 y fue un fino receptor, cuyo promedio, de aceptable a malo de .967, no refleja lo bueno que era defensivamente, sin embargo, capturó a un magnífico 44 % robando.

       El pitcher Johnny Sain se incorporó al club cuando Dimaggio dijo adiós y Mantle inició el asalto al Firmamento, 1951 y tenía 34 años, procedía del Boston del Viejo Circuito, con el que ganó 24, 21 y dos veces 20, estuvo bajo la tutela de Casey Stengel hasta 1955 y el Viejo Profesor lo empleó como abridor y como relevista. Fue un bastión del staff de pitchers de la novena durante esas temporadas.

       Se pudiera hacer un libro de los grandes e importantes movimientos de aquellas gerencias que hicieron grande a los Yanquis durante su era de esplendor en el beisbol (1921-1964)

        Sin embargo, desde 1964 y, en especial, desde que los Steinbrenner son propietarios de la Organización, se puede hacer otro, más voluminoso, por los yerros ridículos que han cometido en el período 1971-presente en los movimientos de cambio, compra o venta de jugadores.

        Desde la adquisición de Alex Rodríguez y su contrato superior a lo que costaban ambas ligas en el período 1945-1955, hasta los experimentos Randy Johnson, Kevin Brown o Carl Pavano con A J Burnett aún en la rotación, pareciera que el club  tiene un compromiso con el Welfare, que incluye Medicare, más la estancia por un tiempo prudencial en Disney para disfrute de la búsqueda del Dorado de la historia, el lugar capaz de lograr el efecto de la "eterna juventud" por sus aguas milagrosas.

         El japonés Hiroki Kuroda tiene 36 años y un contrato en el bolsillo que no puede con él por lo que pesa la cantidad que contiene.

         No va a resultar en un nuevo Roger Clemens, como es la tradición que implantaron desde hace más de 20 años para ellos mismos, o será un rotundo fracaso, o un pitcher de alternativas de un día veremos y el otro también.

         Esta gerencia ha dejado pasar sin tirarle a varios de los mejores pitchers del mercado desde Johan Santana.

         Para el glorioso equipo el problema ha llegado tan lejos que, a pesar de ser los Yanquis, muchos agentes libres no quieren jugar ahí, otros incluyen hasta cláusulas de contrato que lo contemplan, porque no es cómodo ni gracioso estar con un colectivo cuyo dueño, como quien se toma una cerveza, le crea un estado de opinión negativa públicamente, tal como hizo The Boss con Dave Winfield, situación que se convirtió en un sello distintivo del club.

         Si la "matemática de bodega" no engaña, revisando la edad del róster y de acuerdo al envejecimiento y las lesiones crónicas de varios de sus puntales, sin que se aprecie un nutrido y atractivo grupo de relevos en los circuitos menores, a este club le quedan dos años tal vez en niveles de juego superior. A pesar de que algunos se consuelan con "ya comprarenos a fulano de tal", olvidando que, a diferencia de tiempos pasados, sobre todo en el Oeste, hay dueños que también tienen mucho dinero, son más cómodos como propietarios y no creen el El Dorado.





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Ayudó a los Yanquis a ganar la Liga Americana en 1964

Columna de Juan Vene 28/01/2012

Cien años cumple el Fenway, más la cabra del Wrigley

Tony Peña Triunfó en las Series de Caribe como mánager y jugador

La familia en SC. Tony Peña participó en ocho Series del Caribe como mánager y jugador, ganando coronas para las Águilas Cibaeñas, además jugaron su hermano, el relevista Arturo Peña y su hijo TJ Peña, paracorto de las AC

El caballeroso y destacado atleta Tony Peña se convirtió en una leyenda durante su  participación en las Series del Caribe, en las que vistió el uniforme en ocho oportunidades, defendiendo los colores patrios,  logrando éxito y recibiendo galardones en el tradicional clásico que  se lleva a cabo cada febrero, organizado por la Confederación de Béisbol del Caribe, que  preside el licenciado Juan Francisco Puello Herrera.

Peña jugó en ocho eventos donde compiten los campeones de Puerto Rico, Venezuela, México y República Dominicana, donde alcanzó un título como mánager, dirigiendo a sus eternas Águilas Cibaeñas, además, formó parte en más de dos oportunidades en el Equipo Todos Estrellas y se distinguió con el bate y como todo un maestro en la receptoría.

Debutó por primera vez en el clásico de febrero, en 1979, luego representó al país en 1980, 1982, 1986, 1987, 1993, 1996 y 1997.

Fue el mánager campeón en la Serie del Caribe del 1998, realizadas en Valencia, Venezuela,  donde las Águilas  ganaron la corona.

Durante  sus  ocho participaciones tuvo un promedio de  246, 122 veces al bate, 14 carreras anotadas, 30 imparables, seis dobletes,  dos jonrones, 12 carreras empujadas  y una base robada.

Además  de Tony, han visto acción su hermano Arturo Peña, quien realizó una gran labor como relevista, y su hijo TJ Peña, quien realizó una gran labor como paracorto.

Tony Peña  se convirtió en una leyenda en Serie del Caribe, ya que siempre  estuvo presto para  representar la República Dominicana y poner en alto el nombre de la nación. Por su gran labor como jugador, mánager y caballeroso atleta, Peña fue distinguido  con la dedicación de la Serie del Caribe en el 2004, celebrada en Santiago.

El doctor Leonardo Matos Berrido, presidente del Comité Organizador de la serie, dijo que para la dedicatoria se tomó en consideración la trayectoria del antiguo jugador de las Águilas Cibaeñas y exmánager de los Reales de Kansas City. El destacado exreceptor Peña participó en este tipo de clásico desde su temporada de novato en 1979-80, cuando reforzó a los Tigres del Licey en la justa efectuada en el país y en dos ocasiones fue seleccionado en el Equipo Todos Estrellas (1986 y 1993). En 1998 condujo a las Águilas  a su segundo título en la Serie del Caribe. Su última participación ocurrió en el 2000, cuando dirigió a las Águilas y Puerto Rico se llevó la corona con una despedida  triunfante. 

Debutó en las mayores: 1 de septiembre 1980 jugando ante el Houston, firmado por los Piratas de Pittsburgh (1975) como agente libre aficionado, participó en las mayores por espacio de 18 temporadas con los equipos: Piratas de Pittsburgh (1980-1986), Cardenales de San Luis (1987-1989), Medias Rojas de Boston (1990-1993), Indios de Cleveland (1994-1996), Chicago White Sox y Astros de Houston (1997).

Participó en el Juego de Estrellas en 5 ocasiones (1982-1984-1985-1986-1989), ganó 4 Guantes de Oro (1983-1984-1985-1991), 3 Series Divisionales, 3 Series de Campeonato y 2 Series Mundiales. Detrás del plato estuvo en 1,950 partidos, con 130 o más juegos recibidos  durante   10 temporadas, jugó primera base en 13 ocasiones, bosque derecho en 3, tercera base 1 y actuó como designado en una ocasión.

Su actuación en las mayores. Actuó  en  1,988 partidos, fue al cajón de los bateadores en 6,489 turnos, anotó 667; 1,687 hits, 298 dobles, 27 triples, 107 jonrones, 708 carreras impulsadas, 455 bases por bolas, con un promedio por vida de 260. Peña tuvo la oportunidad de dirigir a los Reales de Kansas City durante 4 temporadas. Dirigió en 2002-2003-2004-2005, donde acumuló marca de 198-285 para un 410%. Nombrado Dirigente del Año en la temporada de 2003,  terminó en tercera posición con  83-79 en la División Central de la Liga Americana. Actualmente se desempeña como coach de los Yankees de New York.

Las claves

1.   Se destacó en GL

Cinco veces All-Star, ganó cuatro Guantes de Oro durante su carrera,  comenzó en las mayores con los Piratas de Pittsburgh.

2.  Labor en Serie del Caribe

Jugó en ocho Series del Caribe, donde logró resonantes éxitos, como jugador y dirigente. Fue campeón como jugador y mánager.

3.  Dedicatoria

La Serie del Caribe de 2004 fue dedicada a Tony Peña.


GUSTAVO RODRÍGUEZ (g.rodriguez@hoy.com.do)   / http://www.hoy.com.do/deportes/2012/1/25/411698/Tony-PenaTriunfo-en-las-Series-de-Caribe-como-manager-y-jugador





Víctor Martínez va al quirófano

El jugador venezolano de los Tigres de Detroit, Víctor Martínez, será sometido a una operación para repararle el ligamento anterior cruzado de su rodilla izquierda. 

Hoy se espera que Martínez sea intervenido en para reparar la lesión, que lo alejará definitivamente de la temporada de Grandes Ligas de este año. 

El venezolano sufrió la ruptura del ligamento anterior cruzado de la rodilla izquierda durante el invierno, cuando estaba poniendo en forma su físico para la campaña que comienza el próximo cuatro de abril. 

Los doctores aseguran que el tiempo de recuperado de Martínez, quien fue firmado en el 2011 por los Tigres, no sea menor a los nueve meses. 

La baja del designado que desde la temporada anterior venía actuando como bateador designado y receptor de Detroit es sensible para el conjunto, pese a que éste se reforzó esta semana con la sorpresiva contratación de Prince Fielder, por nueve años y 214 millones de dólares. 

El manager de los Tigres, Jim Leyland, aseguró que cuenta con el venezolano para la campaña del 2013, en la que espera poder empleador como quinto bate, detrás de Miguel Cabrera y Fielder. 

En el 2011 Martínez conformó junto a Cabrera una de las duplas ofensiva más productivas de Grandes Ligas. 

Martínez tiene 33 años de edad y ha actuado en 10 temporada en las mayores, donde ha vestido los uniformes de los Indios de Cleveland, Medias Rojas de Boston y el de los Tigres.
BILLY RUSSO |  EL UNIVERSAL